“Una vez más, vemos la evidencia manifiesta de que Israel, el
cual fue el principal responsable de convencer a Trump a lanzar esta guerra
desastrosa y que ahora busca evitar un acuerdo, es un albatros alrededor del
cuello de Estados Unidos”, dice el reputado politólogo.
Por Jim Cason y David Brooks,
corresponsales de La Jornada.
Washington y Nueva York. Irán ganó la guerra contra Estados Unidos y ese
conflicto provocará una restructuración fundamental de Medio Oriente que
debilitará no sólo a Washington en la región, sino incluso dañará su relación
con Israel, pronostica el profesor John Mearsheimer, distinguido politólogo de
la Universidad de Chicago y reconocido analista geopolítico, quien también ha
investigado a fondo el cabildeo israelí.
Aunque las negociaciones entre Teherán y Washington proceden
con sus altibajos, el resultado ya se ha determinado, afirma Mearsheimer. “No
hay duda de que Irán ganó la guerra y forzó a Estados Unidos a conceder en casi
todas de sus demandas”, explicó en una hoja informativa. “La razón es sencilla:
si continuaba la guerra, la economía internacional estaba destinada a caerse al
precipicio en los próximos dos meses”. Indicó que el presidente Donald Trump
advirtió explícitamente que una clausura continua del estrecho de Ormuz podría
llevar a un tipo de recesión de nivel de la gran depresión de los años 30.
De cuatro objetivos, ninguno se logró
Cuando Estados Unidos e Israel iniciaron esta guerra tenían
cuatro objetivos: destruir los misiles balísticos de Irán, poner fin al apoyo
de Irán a Hezbollah, Hamas, y los hutíes en Yemen, clausurar el programa
nuclear y un cambio de régimen. “Ninguno de esos fue logrado”, señala
Mearsheimer. En su lugar, Irán ha demostrado que controla el estrecho de Ormuz,
ahora recibiría alivio sustancial de las sanciones y cientos de millones de
dólares en fondos financieros congelados, mientras la alianza estadunidense con
varios estados del golfo Pérsico ha sido severamente dañada, si no es que
destruida en algunos casos.
A la vez, el aún muy tentativo acuerdo de paz sigue bajo
amenaza. El mayor obstáculo para poner fin a la guerra es Israel, el cual ha
continuado sus ataques militares en Líbano y el domingo pasado de nuevo amenazó
a Irán. “Líderes israelíes y el cabildeo israelí (en Estados Unidos) estaban
enfurecidos de que Trump concluyó la guerra en términos tan marcadamente
favorables a Irán”, escribe Mearsheimer. También cree que la decisión de Trump
de lanzar esta guerra podría cambiar de manera fundamental la relación de
Estados Unidos con el gobierno de Israel.
“Trump y el vicepresidente JD Vance dejaron claro a los
israelíes y sus aliados en Estados Unidos que la guerra tenía que terminar y
que no deberían obstaculizar ese resultado”, escribió el influyente analista,
cuyas ponencias por video en Internet llegan a tener hasta 30 millones de
vistas. “Claro, no tenían una estrategia alternativa para rescatar la situación
y parecen estar inconscientes del grave daño que se haría a la economía
internacional si el statu quo permanecía o especialmente si el
bombardeo comenzaba de nuevo”.
Para Mearsheimer, quien con el profesor Stephen Walt escribió
un libro hace 20 años titulado The Israel Lobby (El cabildeo israelí) –la
investigación más extensa hasta la fecha y que está por ser actualizada–, esta
guerra también comprobó la tesis central de ese texto, que es que el cabildeo
israelí encabezado por el American Israeli Public Affairs Council en Estados
Unidos actúa en contra de los intereses estadunidenses. “Una vez más, vemos la
evidencia manifiesta de que Israel, el cual fue el principal responsable de
convencer a Trump a lanzar esta guerra desastrosa y que ahora busca evitar un
acuerdo, es un albatros alrededor del cuello de Estados Unidos.
“Hay una buena razón para que ellos crean que nos dominan,
porque sí nos han dominado”, comentó Mearsheimer en una entrevista con el
comentarista conservador Tucker Carlson la semana pasada. En su libro, el
profesor había argumentado que Israel, y su cabildeo, eran dos de las fuerzas
principales que llevaron a la decisión desastrosa de Estados Unidos para
invadir a Irak, y que siguen distorsionando la política estadunidense de
maneras que son finalmente contraproducentes para los intereses de política
exterior de este país.
Pero en esta coyuntura, esa alianza histórica podría cambiar
de una manera dramática. “Sí, pienso que estamos en un punto muy especial de la
historia aquí. Pienso de nuevo que no se puede subestimar el error garrafal que
cometieron el presidente Trump y el primer ministro Benjamín Netanyahu el 28 de
febrero” (cuando lanzaron la guerra contra Irán), señaló Mearsheimer en la
entrevista con Carlson. Subrayó que ahora se ven las consecuencias de esto para
Estados Unidos. “Trump entonces tiene dos opciones. Básicamente puede cortar la
asistencia a Israel y distanciar a Estados Unidos de Israel de manera que eran
inimaginables hace sólo un mes. O podemos desplomarnos del precipicio
económico. Esa es la decisión aquí”.
Una recesión económica seguramente resultaría en pérdidas
electorales aún más graves para el partido del presidente en las elecciones
intermedias este año, algo que sería inaceptable para la Casa Blanca. Además,
mientras gran parte de la cúpula política en Washington, de ambos partidos,
critica el acuerdo preliminar con Irán y cualquier intento para desenredar los
intereses estadunidenses con los de Israel, las encuestas indican que apenas un
tercio de la población aprobó la decisión de lanzar una guerra contra Irán.
Netanyahu, en problemas
El magnate no es el único con problemas por este conflicto.
“Netanyahu está en apuros muy profundos también, igual que Trump”, señaló
Mearsheimer. “Si se zafa de Trump, estará en dificultades reales, y si no hace
eso con Trump, estará golpeado dentro de Israel porque sus críticos, la
oposición, van por él… por no poder decirle no a Trump”. Al mismo tiempo, las
élites israelíes entienden que no pueden sobrevivir sin el apoyo estadunidense
y en esta coyuntura están arriesgando perder el apoyo estadunidense si no
cooperan con Trump.
El culpable principal de esta coyuntura, según Mearsheimer,
es el cabildeo israelí en Estados Unidos. En el último medio siglo, ha
asegurado que Israel goce de apoyo incondicional para todo lo que hace. “Sólo
piensa en el genocidio en Gaza. Aquí tenemos a un pueblo que estuvo entre las
víctimas del genocidio más grande en la historia cometiendo ahora genocidio
contra los palestinos en Gaza. Y Estados Unidos es cómplice en este genocidio,
tanto bajo el gobierno de Biden como el de Trump. Esto es verdaderamente
notable y sólo demuestra que Israel puede hacer casi cualquier cosa y los
protegemos y les brindamos enormes cantidades de armas”, apuntó el analista a
Carlson en un episodio de su pódcast que en 10 días ya lleva más de un millón
de visitas.
Sin embargo, Mearsheimer enfatiza que la catástrofe de la
guerra contra Irán podría llevar por primera vez a un cambio fundamental en la
relación Washington-Tel Aviv y una reducción del poder del cabildeo israelí en
este país. Se nota en las encuestas, en las movilizaciones estudiantiles contra
el genocidio en Gaza, y en una creciente corriente antisionista entre judíos
–sobre todo jóvenes– en Estados Unidos.
Tomado de La Jornada / México.