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18 junio, 2026

El español gana terreno en África

 El País 

Unos 3,5 millones de africanos estudian lengua española en África subsahariana, una cifra que supone el doble que en 2014. La música, el fútbol, la migración y el desprestigio del francés explican el avance. El Instituto Cervantes expande su presencia de Senegal a Costa de Marfil y ya mira a Camerún, el quinto país del mundo con estudiantes de castellano

José Naranjo / Desde Abiyán.

Escuchó sus primeras palabras viendo la telenovela mexicana Marimar y, desde entonces, supo que quería aprender aquella lengua extraña. Gloria Ane acaba de empezar su máster en Filología Hispánica en la Universidad Félix Hopuphoüet Boigny de Abiyán, en Costa de Marfil, pero es solo una de los 3,5 millones de estudiantes de español en África subsahariana, una cifra que se ha más que doblado desde 2014, cuando se contabilizaban 1,3 millones. La demografía, la pujanza de las músicas y el cine latino, el fútbol como fenómeno global y las migraciones, unido al declive del prestigio del francés, están permitiendo que el español gane terreno en África. El pasado 10 de junio se inauguró la nueva sede del Aula Cervantes en Abiyán y ya se prevé inaugurar otra en Camerún, que, con 1,2 millones de estudiantes, es el quinto país del mundo en número de alumnos.

“El español se ha consolidado como una de las grandes lenguas en el mundo y, más allá de la comunicación, tiene una creciente proyección en espacios como la cultura, la ciencia, los negocios o las relaciones internacionales”, aseguraba Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, durante el acto de inauguración de la nueva sede de Abiyán, dotada con una pequeña biblioteca, dos espacios multiusos y una sala de ordenadores. “En África subsahariana su relevancia es cada vez mayor. Esto tiene que ver con el crecimiento de la población, pero también con una actitud. No estamos en África como lengua de dominación, sino de diálogo. Cada vez más estudiantes optan por el español como segundo idioma en países como Benín, Costa de Marfil o Camerún”, añadió.

No estamos en África como lengua de dominación, sino de diálogo

Luis García Montero, director del Instituto Cervantes

Los datos acaban de ver la luz en la obra El español en África subsahariana, editada por el Cervantes y Casa África y coordinada por Javier Serrano. Se trata de una investigación que pone al día las cifras recogidas en un anterior estudio realizado en 2014. “El crecimiento es sencillamente espectacular”, asegura Álvaro García, director académico del Cervantes, “en diez países de la región hay una institucionalización media o alta del español, es materia de estudio en la Secundaria, de donde procede el 95% de los alumnos”. Se trata de los ya citados por García Montero, Camerún, con 1,2 millones de estudiantes, Costa de Marfil (un millón) y Benín (725.000), pero también Senegal, Cabo Verde, Gabón, Guinea Ecuatorial, Madagascar, República Centroafricana y Togo.

Estos 3,5 millones de estudiantes representan el 13,53% del total de alumnos de español en el mundo. Los países con mayor volumen de aprendices son Estados Unidos, con 8,5 millones, Brasil (cuatro millones), Francia (3,6 millones), Reino Unido (dos millones) y, en el quinto lugar, Camerún. África es la cuarta región del mundo con mayor aporte de estudiantes de ELE (Español como Lengua Extranjera) y cinco países figuran entre los 15 con más estudiantes en el mundo. “Pero en África el potencial es enorme, sobre todo en países lusófonos y anglófonos”, añade García.

Para seguir creciendo, el Instituto Cervantes acaba de crear el Observatorio Global del Español en Contextos Africanos, en el que expertos escudriñarán las grandes líneas de esta expansión. El propio Cervantes ha pasado de tener una sola aula en Dakar, que abrió sus puertas en 2010, a contar con un instituto en la capital senegalesa, que fue inaugurado por la reina Letizia en 2021, y ahora con una nueva aula en Abiyán, que llevaba cinco años funcionando pero sin una sede física. El próximo destino será Yaoundé, la capital camerunesa, donde ya se trabaja para abrir un nuevo espacio en los próximos años.

“Mogollón de personas hablan español en el mundo, por eso me gusta, porque pienso que me puede dar oportunidades”, aseguraba Moussa Bamba, que estudia primero de Filología Hispánica en Costa de Marfil, “de momento mi sueño es ser profesor de instituto, pero ya veremos”. Maurice Konan ya está en tercero y se ha leído El metro y El sueño y otros relatos del autor ecuatoguineano Donato Ndongo. “El Quijote aún no ha caído en mis manos pero me gustaría mucho leerlo”, asegura con una sonrisa.

Mogollón de personas hablan español en el mundo, por eso me gusta, porque pienso que me puede dar oportunidades

Moussa Bamba, estudiante de Filología Hispánica en Costa de Marfil

El pasado fin de semana, tras la inauguración de Abiyán, el Instituto Cervantes de Dakar acogió el II Congreso de Español Lengua Extranjera en África Subsahariana (Celeas) con el objetivo principal de analizar las posibilidades del español como herramienta práctica de inserción laboral, desarrollo profesional y cooperación regional en esta región. El evento, inaugurado también por García Montero, sirvió para reunir a algunos de los principales hispanistas senegaleses, profesores, alumnos, instituciones y universidades, en torno al español como herramienta de trabajo.

El presidente de la Cámara Oficial de Comercio de España en Senegal, Ramón Nicolau, recordó la supremacía cuantitativa de otros idiomas, como el chino, debido al peso demográfico de sus países de origen, con unos 1.000 millones de hablantes frente a los 635 millones de hispanohablantes. Sin embargo, recordó que el español como ecosistema económico y de negocios tiene una importancia singular solo superada por el inglés. Nicolau destacó la importancia del español como “vehículo de confianza y acelerador de redes empresariales, pero también es un mercado, una comunidad y un puente estratégico hacia la economía global”.

Por su parte, la profesora de Derecho de la Universidad Kurukan Fuga y del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de Malí, Korotoumou Niang, recordó cómo su decisión de estudiar español le cambió la vida. “Me dieron una beca y tenía posibilidades de escoger otros países, pero yo me fui a Cuba. Este idioma me ha dado oportunidades que una mujer maliense como yo jamás hubiera tenido. Trabajo también como traductora para la Embajada de España y proyectos de cooperación. En mi país todos esperan de una chica joven que se case y tenga hijos y abandone su vida profesional. Yo me convertí en un modelo para mis estudiantes chicas”, asegura.

Este idioma me ha dado oportunidades que una mujer maliense como yo jamás hubiera tenido

Korotoumou Niang, profesora de Derecho de la Universidad Kurukan Fuga y del Instituto de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de Malí

Durante el congreso, Eladia Martín, responsable del Diploma de Español Lengua Extranjera (DELE) en el Cervantes de Dakar, recordó la importancia de contar con la acreditación oficial para optar a puestos de trabajo. Por su parte, el director académico del Cervantes explicó que, en la actualidad, existen este tipo de cursos y exámenes en 13 países de África subsahariana, donde se cuenta con 20 centros de examen por los que pasaron 500 candidatos al diploma en 2025. Para Jean Christophe Dièmè, profesor del instituto Jean Mermoz de Dakar, es urgente acometer una reforma y modernización de los contenidos.

Tomado de El País / España. Imagen: Alfredo Cáliz.

En la imagen de Alfredo Cáliz, Gloria Ane y sus compañeros estudiantes de español en las afueras de la nueva sede del Aula Cervantes de Abiyán, Costa de Marfil.