De la Espriella, admirador de Milei y Bukele, obtenía el 43,7
por ciento de los votos ante el 40,9 por ciento del delfín del actual
presidente. El uribismo se derrumbó.
Desde Bogotá
Con
un escenario más polarizado de lo previsto por las encuestas, el
candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, admirador de Javier
Milei y Nayib Bukele, obtenía el 43,7 por ciento de los votos frente al 40,9
por ciento de Iván Cepeda, postulante de Gustavo Petro, según el preconteo.
Sin embargo, Cepeda dijo esta noche ante sus seguidores que corresponde esperar
al escrutinio oficial y denunció irregularidades: “Hoy obtuvimos 10 millones de
votos mal contados”.
En un hotel del centro de Bogotá, el candidato del Pacto
Histórico retomó las denuncias que había difundido el presidente Petro en su
cuenta de X (antes Twitter). “Hay dos situaciones que son confusas en el
preconteo electoral” —el cual usa un software privado—, señaló, sugiriendo una
supuesta manipulación. “El presidente de la República se pronunció sobre un
desfase del censo electoral que queremos verificar. Hablamos de 866 mil
cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado”. Y
agregó Cepeda: “Existen indicios sobre un número indeterminado de
mesas en las que se presentó una votación atípica. Solo cuando las comisiones
escrutadoras dejen aclarado el asunto nos vamos a pronunciar”.
Por otro lado, Cepeda acusó al mandatario ecuatoriano, Daniel Noboa, de haber metido mano en las elecciones presidenciales al estar “complotado” con su rival. “Autoridades e incluso gobiernos extranjeros están metiéndole la mano a nuestras elecciones, como ha ocurrido con el señor presidente Noboa, motivado o seguramente concertado y complotado con el señor De la Espriella”, expresó. Es que Noboa anunció en sus redes un acuerdo con el candidato ultra en materia de seguridad, comercio y energía, lo que fue interpretado como un injerencismo.
Minutos después del discurso de Cepeda, De la
Espriella apareció ante sus seguidores sobre una embarcación en el río
Magdalena, en la ciudad de Barranquilla. “El premio para mí es
sencillamente saber que 10 millones de colombianos le pusieron la raya al
tigre”, gritó el candidato millonario con residencia en Italia, tras un
cristal blindado sobre un escenario encima del barco, decorado con luces
amarillas, azules y rojas, los colores de Colombia.
De la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, dijo
que es un hombre dispuesto a hacer todo por el país. “El peligro tiene un
nombre: Iván Cepeda, un aliado de narcoterroristas. La neutralidad es
complicidad”, sostuvo ante sus seguidores el abogado, conocido por haber
defendido a clientes procesados por estafas piramidales y quien promete cárcel
o muerte para los criminales, al estilo Bukele en El Salvador. También se ha
mostrado admirador de la motosierra de Milei. “Cepeda, te vamos a derrotar”, exclamó
quien se hace llamar “El Tigre”.
El desplome del uribismo tradicional
La gran sorpresa de esta primera vuelta fue el derrumbe de
Paloma Valencia, candidata del expresidente Álvaro Uribe. La senadora de
derecha dura obtuvo apenas un 6,9 por ciento, una cifra muy por debajo del 15
por ciento que señalaban las encuestas. Voces expertas señalaron que la mayoría
de los votantes uribistas abandonaron anticipadamente a la candidata en favor
del aspirante de ultraderecha.
Tan pronto como se conocieron los resultados, Valencia dio su
apoyo a De la Espriella para, según dijo, “estar firmes al lado de las ideas de
la libertad”. Sostuvo: “Derrotemos a Iván Cepeda. Que el neocomunismo no
continúe”. También habló Uribe en un mensaje grabado: “Acepto que hemos perdido
y apoyamos a De la Espriella”, dijo el expresidente, quien ha estado enfrentado
judicialmente con Cepeda por décadas.
Por otro lado, el centrista Sergio Fajardo, exalcalde de
Medellín, consiguió el 4,18 por ciento, mientras que la exalcaldesa de Bogotá,
también centrista, Claudia López, quedó en cuarto lugar con el 0,94 por ciento.
Fajardo agradeció el millón de votos que lo acompañó: “Este millón de votos es
clave”, afirmó, señalando que en los próximos días reflexionará sobre a quién
otorgará su apoyo. La participación fue del 56 por ciento del censo
electoral, en un país donde el sufragio no es obligatorio.
Estrategia digital
Laura Bonilla, politóloga, señaló a Página/12 que
la campaña de Abelardo de la Espriella tuvo una estrategia digital agresiva y
promovió el antipetrismo y el miedo. “Su campaña fue muy agresiva en redes
sociales, antisistema, antipetrista, y triplicó el gasto de las campañas más
pequeñas. Ese espíritu de antipolítica ya estaba hace cuatro años con Rodolfo
Hernández, quien fue a balotaje con Petro y perdió. Hernández se quedó con ese
voto que es muy típico en la América latina de hoy: el antiestablishment, y
Colombia empieza a sumarse a esa ola”.
Alfredo Serrano Mancilla, director de Celag, describió en su
cuenta de X dos datos a tener en cuenta para el balotaje: “En 2022, la clave
estuvo en el nuevo votante, aquel que no participó en primera vuelta, pero sí
en la segunda (1,5 millones). En ese mismo año, la suma de votos de Fico
Gutiérrez y Rodolfo Hernández era superior a la de Petro por 2,5 millones.
Ahora, la suma de los votos de De la Espriella y Valencia supera por 2,28
millones a los de Cepeda. “O sea, no necesariamente debemos hacer una suma
aritmética de los votos de la primera vuelta para saber qué pasará en la
segunda”.
Los retos de la izquierda
A la luz de los resultados, Bogotá votó
mayoritariamente por Cepeda, representante de la continuidad del gobierno
progresista. Cepeda ganó de forma contundente en los cascos urbanos de la
capital colombiana, Cali y Cartagena, en el norte del país, el sur y la
Amazonía. El candidato del Pacto Histórico sufragó por la mañana en el Colegio
San Lucas, ubicado en la localidad de Kennedy, en el sur de la capital.
Bonilla, de la Fundación Pares, señaló lo que considera un
error en la campaña de Cepeda en esta primera vuelta: “Cepeda cometió el error
de tener como principal rival al uribismo, y eso hace rato que en Colombia dejó
de ser así. El uribismo es un movimiento que saca votos en el Congreso, pero ya
no mueve la presidencia de la República.
Para la experta, de cara al balotaje, “Cepeda ahora tiene que
hablarle a los sectores informales de la economía; porque si bien se aumentó el
salario mínimo y hubo reformas sociales, debe dar respuestas económicas frente
a un De la Espriella que propone disminuir el gasto del Estado y atacar las
instituciones”.
Avanzada la noche, los simpatizantes del senador oficialista,
que se congregaron en el Salón Rojo del Hotel Tequendama de Bogotá para seguir
el conteo, se quedaron con un festejo medido después de las palabras de su
candidato.
Tomado de Página 12 / Argentina.