Prof. Manuel Villalba* / Opinión **
Soy de los
convencidos que Venezuela va directo a un proceso de desintegración del modelo
Chavista bajo el tutelaje de los EEUU en función de consolidar su dominio en la
actividad petrolera.
A los EEUU les importa un bledo si la
oposición está unida o dividida en torno a su plan o si está de acuerdo con los
personajes designados para llevar a cabo sus objetivos. Es pragmatismo puro lo
que viene. Siempre he dicho que María Corina tiene un liderazgo con pies de
barro que no ha sido capaz de buscar unir a una oposición que se encuentra
desubicada en los objetivos centrales; ella quiere ser la que decida, imponga
en base a una visión caudillesca. Esa postura no se la calan sectores como AD,
PJ y VP. Además, es un factor de conflictividad en el país en momentos donde
los EEUU juega a la paz para ir consolidando su plan.
Los de Vente Venezuela se estaban repartiendo el gobierno sin mirar el complejo escenario político y económico en el que nos encontramos inmersos. Daban por hecho el cambio del CNE y TSJ, pero nunca pensaron que se haría sin su participación. Los EEUU en su plan designaron a Dinora Figuera y acabaron con el triste documento de Panamá. Esto ha provocado una DIVISION en la oposición y una conmoción en Vente Venezuela que los ha puesto a correr sin rumbo fijo. Se encuentran confundidos y preguntándose qué hacer. Unos decididos a quedarse y otros a cambiarse de bando.
He dicho y lo
sostengo, que lo que se hace necesario hoy en medio de esta situación, es
convocarnos los venezolanos y venezolanas para asumir ante el mundo la defensa
de la patria. Es luchar por recuperar nuestra independencia, para exigir la
administración de nuestros recursos sin tutelajes de ningún tipo. Las
elecciones no son descartables, bien sean de gobernadores, alcaldes, concejales
y legisladores regionales porque mientras Delcy y el resto del alto mando de la
revolución obedezcan el plan de ocupación y vasallaje, para los gringos no es
necesario elecciones presidenciales.
Ello no deja de
ocuparnos, de estar pendiente en la construcción de un movimiento con fuerza
que sirva a los intereses del país y que atienda la lucha en el plano de la
diplomacia internacional y en el campo interno. Existe un amplio sector de la
población que se encuentra entre la oposición y el gobierno que observa con
detenimiento el comportamiento de los actores políticos. Que esperan el
surgimiento de una alternativa que les hable, que les convoque a la
reconstrucción del país.
Vemos a un Andrés Velásquez
pidiendo elecciones y resaltando a María Corina para ratificar su condición de
converso; a un “gato” Briceño hablar de democracia, de libertad de expresión y
de respeto a los DDHH cuando en su gestión como gobernante chavista persiguió,
agredió y humilló a todo aquel que se atreviera a diferir de su postura
política y en el campo del respeto a los DDHH fue un conspicuo violador de estos sagrados derechos, al extremo de
otorgar incentivos a los policías que mataran a delincuentes en supuestos
enfrentamientos.
Vengo de una reunión en Caracas
donde analizamos el acontecer nacional e internacional y coincidimos en
recorrer el país de palmo a palmo, en esta noble, digna y necesaria tarea.
*Exdiputado a la Asamblea Nacional.
**Las opiniones contenidas en este
articulo son de la exclusiva responsabilidad del autor.
