El escándalo financiero que golpea a
Flavio dañó el intento de mostrarlo como una versión más pragmática del
bolsonarismo y fortaleció al presidente brasileño en las encuestas
BRASILIA.– La arquitectura electoral
diseñada por la derecha brasileña para las elecciones presidenciales del 4 de
octubre atraviesa su tormenta más severa. Ante la inhabilitación de Jair
Bolsonaro, el clan familiar apostó por su hijo mayor, el senador Flavio
Bolsonaro, bajo el concepto de un “Bolsonaro vacinado”
(vacunado): un heredero pragmático capaz de seducir al centro económico
sin perder la base radical. Pero el impacto de una investigación por
transacciones opacas para financiar una película homenaje a su padre, ha
quebrado las expectativas del búnker opositor y encendió las alarmas sobre la
viabilidad de su postulación.
La magnitud del golpe quedó expuesta
este viernes con la difusión de la última encuesta del instituto Datafolha. El
veredicto de las urnas operó como un sensor de daños: el presidente Luiz
Inacio Lula da Silva capitalizó el tropiezo de su rival y amplió de 3
a 9 puntos su ventaja en la simulación de primera vuelta, escalando al 40% de
las intenciones de voto frente al 31% del senador. Apenas una semana
atrás, ambos marchaban en un estricto empate técnico (38% a 35%).
El sismo estadístico es más nítido en la proyección de un eventual balotaje. La paridad absoluta en 45% que registraba el instituto se quebró en favor del líder del Partido de los Trabajadores (PT), quien ahora supera a Flavio Bolsonaro por 47% a 43%. Más allá del retroceso, el escándalo disparó el índice de rechazo al presidenciable, un factor determinante para medir su techo electoral: el porcentaje de electores que afirma que no lo votaría bajo ninguna circunstancia trepó del 43% al 46% en apenas una semana.
El foco de la controversia radica
en los vínculos de Flavio con el influyente banquero Daniel Vorcaro, hoy
bajo arresto en una unidad de la Policía Federal en Brasilia por un fraude
multimillonario con el sistema financiero brasileño. El senador había negado
inicialmente de forma enérgica cualquier tipo de relación comercial o personal
con el exdueño del Banco Master. Sin embargo, la dinámica de las
investigaciones de la Policía Federal, que comenzaron a filtrarse a cuentagotas
en los medios brasileños, destruyó su coartada y lo dejó permanentemente
rezagado, corriendo detrás de la contundencia de los hechos.
La entidad financiera de Vorcaro
habría costeado cerca del 90% de Dark Horse, una película de corte
biográfico para ensalzar la figura del patriarca del movimiento, Jair
Bolsonaro. El entramado cobró tintes más oscuros al revelarse que la productora
contratada para el proyecto cinematográfico jamás había realizado una
película en su historia. Pese a su total inexperiencia, manejó un presupuesto
multimillonario que supera con creces los fondos utilizados por las
producciones brasileñas más premiadas y exitosas del último tiempo. Grabaciones
telefónicas publicadas por el sitio The Intercept en las que el senador reclama
a Vorcaro la transferencia de cuotas atrasadas por un paquete de unos 26
millones de dólares terminaron por sepultar su estrategia de desmentidas.
El desgaste se tornó crítico esta
semana al revelarse que Flavio buscó personalmente a Vorcaro en su residencia
de San Pablo cuando el banquero ya portaba una tobillera electrónica tras haber
sido detenido. La explicación de su entorno, alegando que la cita solo buscaba
poner “punto final” al acuerdo del film, no hizo más que profundizar la
desconfianza. Acorralado, Flavio decidió eyectar a su jefe de
marketing, Marcello Lopes, reemplazándolo de urgencia por Eduardo
Fischer, un publicista de renombre en el mercado corporativo tradicional, en un
intento por reconstruir puentes con el sector financiero.
Para el analista
político Leandro Consentino, profesor del instituto Insper de San Pablo,
el impacto de este entramado no implica una muerte política, pero sí altera la
arquitectura electoral de la oposición. “Tiene un impacto bastante
significativo para la campaña de Flavio, aunque no sea un golpe mortal
como algunos pronosticaron”, explica Consentino.
El académico señala que el verdadero
estrago ocurre en los márgenes de la coalición: “El bolsonarismo radical va a
continuar con Flavio de forma independiente a estas revelaciones. La gran
ecuación del daño tiene que ver con la porción moderada del electorado, que es
justamente la franja que el senador necesitaba conquistar para vencer a Lula en
una segunda vuelta. Al verse defraudados en el campo ético, ese votante
centrista hoy prefiere retraerse, votar en blanco o incluso reconsiderar su
apoyo hacia el actual presidente”.
Según el especialista del Insper, el
proyecto del candidato centrista naufragó al mimetizarse con las prácticas que
tanto le criticaban a la izquierda: “A Flavio se le volverá muy difícil
mostrarse diferente de Lula en el terreno moral”.
Incluso el frente familiar y
religioso muestra fisuras. La exprimera dama Michelle Bolsonaro optó
por tomar una fría distancia al afirmar ante la prensa que sobre Vorcaro y
Flavio hay que preguntarle “a él”.
La centroderecha brasileña, en tanto,
huele la vulnerabilidad del clan. Aunque los gobernadores Romeu
Zema (Minas Gerais) y Ronaldo Caiado (Goiás) sigan sin despegar
en los sondeos, con un 3% y un 4% de intención de voto, la tregua se terminó.
Zema rompió el libreto inédita al afirmar: “Quien esté del lado de un corrupto
no cuente conmigo”. Caiado, en tanto, sentenció que el senador “carece de
estatura para ser presidente”.
André César, analista político de la
consultora Hold en Brasília, sostiene que la crisis de legitimidad y la severa
situación del heredero podría forzar al comando del PL a activar planes de
contingencia.
“El guion de la película es muy tosco
y pobre, y los números financieros no cierran para una producción así. Esto
levantará sospechas graves y nuevas revelaciones que seguirán drenando la
fuerza política del senador. El partido y Valdemar Costa Neto (presidente
del PL) van a mirar con seriedad alternativas como Michelle u otros nombres,
porque Flavio se ha vuelto una figura políticamente tóxica“, aseguró el
analista de Hold.
Asfixiado por la agenda
local, Flavio apuesta todas sus fichas a una reunión bilateral con Donald
Trump la próxima semana en Washington, articulada por el secretario de
Estado norteamericano, Marco Rubio. El entorno del presidenciable confía
en que la foto con Trump, prevista para el próximo martes 26, actuará como un
amortiguador mediático, aunque Consentino lo lee como un movimiento dictado por
la “desesperación”, ante una crisis que el eje Washington difícilmente logre
contener.
Tomado de La Nación / Argentina /
Imagen: DANIEL RAMALHO - AFP