Cada material tiene ventajas y desventajas que pueden influir
en la higiene, la durabilidad y hasta en el estado de los cuchillos.
La tabla es uno de los elementos más importantes de
la cocina y,
aunque pocas veces se analice cuál es la mejor opción, no todas ofrecen los
mismos beneficios. La higiene, el cuidado de los cuchillos y la
durabilidad son algunos de los factores que diferencian a cada
material.
Plástico
Las tablas de plástico suelen ser las más elegidas por su
precio y porque son fáciles de lavar. Sin embargo, tienen un problema
importante: en cada corte, el cuchillo genera pequeños surcos sobre la
superficie, lo que provoca que en esas marcas se acumulen restos de comida,
humedad y suciedad que muchas veces son difíciles de eliminar por completo.
Esto puede favorecer la aparición y permanencia de bacterias, especialmente si la tabla no se
reemplaza con frecuencia.
Metal
En el caso de las tablas de metal, generalmente fabricadas en
acero inoxidable o titanio, ofrecen una higiene excelente y son muy
resistentes. Además, no absorben líquidos ni olores y se limpian
fácilmente.
El inconveniente aparece al usarlas con cuchillos, ya que el
contacto constante entre el filo y la superficie metálica termina desgastando
el cuchillo más rápido. Con el tiempo, esto puede arruinar el filo y
hacer que pierda capacidad de corte.
Por lo que, a pesar de ser una gran opción, por la
durabilidad del cuchillo no termina de ser la mejor elección posible.
Madera
Por estas razones, las tablas de madera son consideradas
la mejor opción para la cocina. Aunque muchas personas creen
lo contrario, distintos estudios demostraron que la madera tiene
propiedades naturales antibacterianas y antimicrobianas.
Las bacterias quedan atrapadas entre las fibras de la
madera y terminan muriendo con el paso del tiempo, algo que no
ocurre de la misma manera en el plástico.
Además, la madera protege mejor el filo de los
cuchillos y suele tener una vida útil más larga si se la cuida
correctamente.
Para mantenerla en buen estado, es recomendable lavarla con
jabón suave, secarla bien después de cada uso y aplicar de vez en
cuando una pequeña cantidad de aceite mineral para hidratar la superficie.
Cada cuánto conviene cambiar una tabla de cocina
Los especialistas recomiendan revisar el estado de la tabla
de manera periódica, sin importar el material. Cuando presenta grietas
profundas, surcos muy marcados, manchas difíciles de remover o deformaciones,
lo ideal es reemplazarla para evitar la acumulación de bacterias y garantizar
una manipulación segura de los alimentos.
En el caso de las tablas de madera, una buena limpieza y
mantenimiento puede extender su vida útil durante años. Las de plástico, en
cambio, suelen desgastarse más rápido por las marcas del cuchillo. Por eso, más
allá del material elegido, mantener la superficie en buen estado es clave para
preservar la higiene y cocinar con mayor seguridad.
Fuente: TN – Cocina.