Alma
E Muñoz, Néstor Jiménez e Iván Saldívar Evair Saldaña
Ciudad de México. De manera enfática, frente a miles de personas
reunidas junto al Monumento a la Revolución, la presidenta Claudia Sheinbaum
sostuvo que “es legítimo dudar del verdadero interés de los juicios de
extradición” que inició Estados Unidos y al insistir que "México no es
piñata de nadie”, agregó que “cuando se normaliza la idea de que otro país
puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los mexicanos, ya no
estamos hablando de cooperación, estamos hablando de injerencia”. Ante ello,
dejó en claro que México "no acepta injerencia”.
A los asistentes, también preguntó: “¿Quién decide en México,
las agencias extranjeras o el pueblo?”. Exhortó a defender la soberanía
nacional, la independencia y transformación, y convocó a que “a partir de la
próxima semana vayamos a las plazas públicas a realizar asambleas, repartir
volantes e informar al pueblo de que la patria “no se vende, se ama y se
defiende”
Luego de que presentó un balance de los logros de sus gobierno en los últimos 20 meses, la jefa del Ejecutivo federal dijo que desde hace unos meses “hemos sido objeto de una ofensiva mediática y campañas en redes sociales”.
Ante el coro de “no estás sola, no estás sola” que lanzaron
los miles de asistentes que llenaron la explanada y las calles aledañas,
expuso que no es casualidad que detrás de esas campañas estén sectores
conservadores nacionales e internacionales que nunca aceptaron que México
recuperar su dignidad y decidiera ejercer plenamente su independencia.
“Hoy las formas de desestabilización han cambiado”, y no
necesariamente se imponen por la fuerza, sino que ahora pueden expresarse a
través de campañas digitales, operaciones de desinformación que pueden
erosionar gobiernos o movimiento
Pueden operar desde plataformas globales donde el flujo de
información está concentrado en pocas manos, con capacidad de influencia
vinculada a algoritmos sin precedentes en la historia. Además, están diseñadas
para permitir el uso de cuentas falsas o robots que operan con dinero,
dirigidas a la manipulación de la información.
“En ese terreno, lo que está en disputa no es solo la
política, sino que lo que quieren hacer es cambiar la percepción de la
realidad”, señaló.
“No se trata de negar la libertad de expresión, esa libertad
es un pilar irrenunciable de toda democracia, pero detrás de cuentas pagadas y
robots se articulan los intereses de intereses extranjeros y nacionales que
buscan recuperar privilegios perdidos o frenar la transformación”.
Por ello, convocó a estar alertas, informar desde el
territorio, platicar con las familias y entender que “es una nueva forma de
manipulación”.
“Esta campaña a la que me refiero se intensificó después de
que el pasado 19 de abril se hiciera pública la lamentable muerte en un
accidente de dos agentes estadunidenses sin identificación oficial, y de dos
mandos de la Fiscalía General de Justicia de Chihuahua que participaban en una
visita a un narcolaboratorio, porque el desmantelamiento corrió por la Fiscalía
General de la República”.
Frente a esos hechos, apuntó que la FGR abrió una carpeta de
investigación por posibles violaciones a las leyes mexicanas.
Con tono enfático, expresó: “Aquí queremos ser muy claros, la
Constitución y la Ley de seguridad Nacional establecen con precisión que ningún
agente extranjero pueden hacer tareas que corresponden exclusivamente a las
autoridades mexicanas”, por lo que cualquier agente extranjero debe sujetarse a
las normas nacionales y quien venga al país debe hacerlo con respecto a la
soberanía mexicana.
“Pocos días después ocurrió algo todavía más grave: Una
oficina del Departamento de Justicia de Estados Unidos solicitó con carácter de
urgente la detención con fines de extradición de diez ciudadanos mexicanos”,
entre ellos un gobernador, un alcalde y un senador en funciones, “sin presentar
públicamente pruebas que sustentaran esas solicitud. Un hecho de esa magnitud
no tiene precedentes en la historia de nuestra relación bilateral”.
Ante ello, lanzó la pregunta a los miles de simpatizantes y
asistentes a la explanada del Monumento a la Revolución:
“Surge la pregunta legítima: ¿Es realmente interés legítimo,
genuino, por ayudar a México. Es realmente un interés legítimo para combatir a
la delincuencia organizada?”.
"México no es piñata de nadie"
Tras el “no" rotundo de los asistentes, continuó: ¿O
quizá estamos viendo como sectores de la derecha estadounidense utilizan a
nuestro país para posicionarse rumbo a sus elecciones de 2026, o acaso
pretenden influir en la elección de 2027 en nuestro país?
Subrayó que “no son preguntas retóricas, México no es piñata
de nadie”.
Enseguida, pidió la atención del pueblo de México, ya que,
“cuando desde el exterior se dicta quién es culpable y quién no, cuando se
busca presionar a nuestras instituciones desde fuera, cuando se normaliza la
idea de que otro país puede intervenir en asuntos que solo corresponden a los
mexicanos, ya no estamos hablando de cooperación, estamos hablando de
injerencia. Y México - que se oiga claro y que se oiga fuerte- no acepta
injerencias, somos un país libre, independiente y soberano”.
Es legítimo dudar del verdadero interesado de los juicios de
extradición a autoridades electas, porque “primero vienen por unos, luego por
otros, hasta que las oficinas de justicia se vuelven en principal elector de
México. Eso no lo podemos permitir”.
Considero que la historia de México sabe dónde conduce ese
camino, en el que las intervenciones nunca han dejado justicia para los
pueblos.
Aclaró que “nunca vamos a defender la corrupción ni la
colusión con el crimen”, y “tan firme ha sido el combate a la corrupción y a la
colusión de la delincuencia, que las autoridades han actuado contra autoridades
de todos los partidos cuando se ha confirmado la colisión con actividades
criminales”.
Sobre los resultados en materia de seguridad, destacó que se
han reducido en 20 meses en 49 por ciento los homicidios dolosos y en 20 por
ciento los delitos de alto impacto “y vamos a seguir dando resultados en
seguridad … pero debe quedar claro, nosotros no hacemos la guerra como en el
pasado. Nosotros construiremos paz con justicia”.
Por ello, dijo, “hemos sido muy claros en el caso de las
autoridades del vecino país del norte: para ayudarnos a disminuir la violencia
en México es indispensable detener el tráfico de armas, y es fundamental que
atiendan el grave problema de consumo de drogas en su territorio. Así como
nosotros actuamos en el nuestro, ellos también deben romper las cadenas de
distribución de drogas y el lavado de dinero que ocurre en Estados Unidos”.
Luego de ello, refrendó que cree en la cooperación entre
naciones, en intercambio de información y trabajo conjunto, pero ello no
significa subordinación ni sometimiento.
Aunque la lucha contra la delincuencia organizada es una
responsabilidad compartida, “esa lucha no puede ser excusa para debilitar
principios fundamentales como la intervención y el respeto a la determinación
de los pueblos”.
México seguirá colaborando para evitar que las drogas crucen
la frontera, pero “es mejor trabajar conjuntamente como socios comerciales,
respetándonos, y fortaleciendo el interés común con respeto a nuestras
soberanías, pero debe quedar muy claro que México no acepta la injerencia en
los asunto internos porque nosotros no nos metemos en otras naciones”.
“Colaboramos, pero no nos subordinamos, ni nos
subordinaremos”, agregó.
Fuente; La Jornada / México.
