Estados Unidos pausará su participación en un órgano conjunto
con Canadá para la defensa continental que se remonta a la Segunda Guerra
Mundial, anunció el Pentágono, tras acusar a Canadá de no lograr “avances
creíbles en sus compromisos de defensa”. Foto tomada de @CanadianForces
Washington. Estados Unidos pausará su participación en un órgano conjunto
con Canadá para la defensa continental que se remonta a la Segunda Guerra
Mundial, anunció el Pentágono, tras acusar a Canadá de no lograr “avances
creíbles en sus compromisos de defensa”.
El presidente estadounidense Donald Trump ha acusado desde
hace tiempo a Canadá y a otros países de la Organización del Tratado del
Atlántico Norte (OTAN) de gastar muy poco en sus propias fuerzas armadas, y
sostiene que Estados Unidos asume una parte excesiva de la carga de la defensa.
También hay tensiones con Canadá por los aranceles de Estados Unidos, por un
pacto comercial regional que está por expirar y por una disputa entre Trump y
el primer ministro canadiense Mark Carney.
“Ya no podemos evitar las brechas entre la retórica y la realidad”, manifestó anoche Elbridge Colby, subsecretario de Guerra, al anunciar la pausa en una serie de publicaciones en X. “Las potencias reales deben respaldar nuestra retórica con responsabilidades compartidas de defensa y seguridad”.
En sus publicaciones, Colby señaló los aumentos del gasto en
defensa que Canadá y otras naciones acordaron en una cumbre en 2025. Indicó que
Estados Unidos evaluará cómo la Junta Permanente Conjunta de Defensa, integrada
por funcionarios militares y civiles de ambos países, “beneficia la defensa
compartida de Norteamérica”.
Los aliados europeos y Canadá han estado invirtiendo
fuertemente en sus fuerzas armadas desde que Rusia lanzó su invasión a Ucrania
en 2022. Y los países de la OTAN, incluido Canadá, se comprometieron el año
pasado a destinar 5 por ciento de su producto interno bruto a defensa para
2035.
Carney dijo el año pasado que el gobierno canadiense
cumpliría este año el objetivo previo de 2 por ciento.
El Pentágono indicó que no tenía nada más que aportar más
allá de las publicaciones de Colby en X. La oficina de Carney no respondió de
momento a un correo electrónico en el que se solicitaban comentarios sobre el
anuncio del Pentágono.
El anuncio refleja un debilitamiento de las relaciones de
Estados Unidos con aliados occidentales tradicionales durante el segundo
mandato de Trump. La semana pasada, el Pentágono decidió reducir en miles el
contingente de tropas estadunidenses en Europa al cancelar despliegues en
Polonia y Alemania, después de que Trump criticara a miembros de la OTAN por la
falta de apoyo a la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
El representante republicano Don Bacon, de Nebraska, criticó
la decisión del Pentágono y escribió en X que “se necesitan mentes más serenas
y sabias para preservar una estrecha alianza con nuestro vecino”.
“Todo esto empezó con burlas de ‘Canadá será el estado 51’ y
‘su primer ministro será el gobernador 51’”, comentó Bacon. “Los insultos no
nos aportaron nada más que animosidad, que nos costó económicamente y ahora
militarmente”.
La junta se estableció en 1940 —un año antes de que Estados
Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial— por el presidente estadunidense
Franklin D. Roosevelt y el primer ministro canadiense Mackenzie King, según el
Servicio de Investigación del Congreso.
También conocido como el Acuerdo de Ogdensburg, ayudó a
proporcionar un marco para la defensa continental durante la Segunda Guerra
Mundial y luego la guerra fría, de acuerdo con el Instituto Brian Mulroney de
Gobierno de la Universidad St. Francis Xavier, en Nueva Escocia.
La junta brindó asesoramiento sobre la implementación del
Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica, o Norad. El mando conjunto fue
creado por ambos países en la década de 1950 para detectar posibles ataques
enemigos a medida que aumentaban las tensiones con la Unión Soviética, junto
con los temores de una guerra nuclear.
La junta también participó en la instalación de sistemas de
alerta temprana mediante estaciones de radar, indicó el Instituto Mulroney, y
asesoró sobre la construcción de la Vía Marítima del San Lorenzo, que conecta
el océano Atlántico con los Grandes Lagos.
AP – Tomado de La Jornada / México.