Por Víctor Baptista* /
Opinión
Los venezolanos no
solo vivimos atrapados en la desastrosa gestión del peor gobierno de nuestra
historia, también estamos atenazados por la autodestrucción que como sociedad
hemos padecido a lo largo de estos 27 largos años de autoritarismo Rojo.
Hugo Chávez inicio ese legado de improperios
contra los que pensaban distintos, llamaba escuálidos a la oposición, se
burlaba de los dirigentes, su lenguaje era muchas veces escatológico, vulgar,
atacaba sin piedad a todo lo que no estaba en su círculo político. Maduro
siguió el legado y era obvio que ese permanente abuso de poder siguió siendo
parte de la descomposición que invadía todos los días a la sociedad.
Esa trágica práctica del Chavismo cupular, también se fue trasladando a la oposición, en especial a los sectores más extremistas que comenzaron a actuar de la misma manera, y así la política terminó convirtiéndose en un torneo soez, en ver quién era más destructivo que el otro. Creo que ya es el momento de darle un parado a esta circunstancia tan nociva, hoy cuando necesitamos ponernos de acuerdo para impulsar la transición.
La oposición en
general debe dar el ejemplo, porque si seguimos en este torneo de agresiones,
terminaremos siendo tan iguales a quiénes adversamos. Los venezolanos somos la
expresión de todas las razas, somos negros, mulatos, blancos, trigueños, pero
sobre todos humanos, solidarios, buena gente y emprendedores, por eso hay que
darle un stop a tanta agresión NI DELCY ES MONA NI MARIA CORINA ES LA SAYONA.
Hoy lo que debe prevalecer es la tarea de unirnos para que la transición pueda
arrancar y que terminemos con unas elecciones que nos lleven a un cambio para
que las nuevas generaciones tengan una Venezuela próspera, democrática y unida.
*Dirigente político en el estado Aragua.
