El redescubrimiento
del pájaro Auwo en una remota isla del Pacífico tras 140 años reaviva la
esperanza para la supervivencia de su especie.
Por Valentina Arayaaraya.valentina@diariouno.com.ar
En los márgenes del
océano Pacífico, donde las islas parecen aparecer y desaparecer entre nubes y
vegetación densa, todavía existen rincones que escapan a la observación
constante de la ciencia moderna. Aquí ciertos pájaros dejan
deslumbrados a los científicos.
Son territorios
remotos, difíciles de acceder, donde la vida sigue ritmos propios y, a veces,
donde ciertas especies de animales que
se creían perdidas vuelven a emerger como si el tiempo hubiera hecho una pausa.
Después de 140 años,
Auwo el pájaro aparece en una remota isla del Pacífico y reaviva la esperanza
de su especie
Se trata de la reaparición del faisán-paloma de nuca negra en Papua Guinea, después de más de 140 años sin registros confirmados. El ave, considerada durante décadas como posiblemente extinta o extremadamente rara, fue redescubierta en condiciones que reabren preguntas fundamentales sobre su supervivencia.
El lugar del hallazgo
es una región caracterizada por su aislamiento geográfico, su biodiversidad
altamente endémica y la dificultad de realizar monitoreos constantes a animales.
En estos ecosistemas, pequeñas poblaciones de ciertas especies pueden
pasar desapercibidas durante generaciones, especialmente si habitan zonas
densamente forestadas o de acceso limitado.
¿Cómo fue descubierto
este pájaro?
El equipo de la
expedición, integrado por residentes locales de Papúa Nueva Guinea que
colaboraban con el Museo Nacional de Papúa Nueva Guinea, el Laboratorio de
Ornitología de Cornell y la organización American Bird Conservancy (BirdLife
USA), llegó a Fergusson a principios de septiembre de 2022.
Pasaron un mes
recorriendo la isla y entrevistando a miembros de la comunidad local para
identificar lugares donde instalar cámaras trampa con la esperanza de encontrar
al faisán-paloma. El terreno montañoso y escarpado de la isla Fergusson
dificultó enormemente la búsqueda del ave.
El caso ha sido
documentado por equipos de investigación vinculados a la conservación de aves insulares,
que trabajan en la identificación de especies raras y en la evaluación de su
estado poblacional. La confirmación de este pájaro no solo representa
un redescubrimiento biológico, sino también una alerta sobre la fragilidad del
conocimiento que se tiene sobre ecosistemas aislados.
Este tipo de hallazgos
plantea un problema recurrente en biología de la conservación: la diferencia
entre ausencia de evidencia y evidencia de ausencia. En otras palabras, que una
especie no sea observada durante más de un siglo no significa necesariamente
que haya desaparecido. Puede significar, simplemente, que ha permanecido fuera
del alcance de la observación humana.
La expedición contó
con el apoyo de American Bird Conservancy y Search for Lost Birds , una
colaboración entre BirdLife International, American Bird Conservancy y Re:wild.
Search for Lost Birds identificó al faisán-paloma para una expedición después
de que una revisión global revelara que era una de las pocas especies de aves que
se habían perdido para la ciencia durante más de un siglo.
Tomado de Diario UNO /
Argentina.