Washington. La Corte Suprema está poniendo en duda las restricciones del
presidente Donald Trump a la ciudadanía por derecho de nacimiento en un caso
trascendental que se vio magnificado por la presencia sin precedentes del
mandatario en la sala del máximo tribunal.
Este miércoles, jueces conservadores y liberales cuestionaron
si la orden de Trump, que declara que los niños nacidos de padres que se
encuentran en Estados Unidos de forma ilegal o temporal no son ciudadanos
estadunidenses, se ajusta a la Constitución o a la ley federal.
Trump, el primer presidente en ejercicio en asistir a las
audiencias del máximo tribunal del país, permaneció poco más de una hora en la
sala para escuchar los argumentos del principal abogado de la administración
republicana ante la Corte Suprema, el procurador general D. John Sauer. El presidente se retiró poco después
de que la abogada Cecillia Wang comenzó su presentación en defensa de la
ciudadanía por derecho de nacimiento.
Trump escuchó a Sauer responder a una pregunta escéptica tras otra. Los jueces preguntaron sobre el fundamento legal de la orden y expresaron preocupaciones más prácticas.
“¿Está ocurriendo esto en la sala de partos?”, preguntó la
jueza Ketanji Brown Jackson, profundizando en la logística de cómo el gobierno
determinaría quién tiene derecho a la ciudadanía y quién no.
El juez Clarence Thomas parecía ser el más propenso, entre
los nueve magistrados, a ponerse del lado de Trump.
“¿Cuánto de los debates en torno a la 14ª Enmienda tuvo que
ver con la migración?”, preguntó Thomas, al señalar que el propósito de la
enmienda era otorgar la ciudadanía a las personas negras, incluidos los
esclavos liberados.
Los magistrados examinan la apelación de Trump contra el
fallo de un tribunal inferior de Nuevo Hampshire que anuló las restricciones a
la ciudadanía, uno de los varios tribunales que las han bloqueado. Dichas
restricciones no han entrado en vigor en ninguna parte del país.
Este caso supone una nueva prueba para las pretensiones de
poder ejecutivo de Trump, que desafían la jurisprudencia consolidada de un
tribunal que, en general, ha fallado a favor del presidente, aunque con algunas
excepciones notables a las que Trump ha respondido con duras críticas
personales a los magistrados. Se espera un fallo definitivo para principios del
verano.
La ciudadanía por derecho de nacimiento es la primera
política migratoria de Trump que llega a los tribunales para un fallo
definitivo. Los magistrados ya habían anulado previamente los aranceles
globales que Trump había impuesto en virtud de una ley de poderes de emergencia
que nunca se había utilizado con ese fin.
Hay que recordar que, en su primer día al regresar a la Casa
Blanca, Trump emitió una orden ejecutiva para anular el derecho a la ciudadanía
por nacimiento a hijos de migrantes y residentes sin papeles.
AP – Tomado de La Jornada. / México. Imagen: AFP.