Prof. Manuel Villalba*
/ Opinión
Faltan solo horas para el 1 de Mayo, fecha conmemorativa para los
trabajadores. Fecha que marca un hito histórico en sus reivindicaciones
laborales. Venezuela lo espera con angustia bajo una premisa de AUMENTO
RESPONSABLE ofrecido por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
Son muchas las
exigencias de la inmensa mayoría de la población. Hay, con razón dada la “peladera”,
múltiples especulaciones y análisis en torno a este anhelado incremento.
Mientras que los extremistas, odiadores de oficio, lo único que exigen son elecciones ya, sin importarles la estructural crisis que vivimos. Más allá de ambos polos, el resto de la nación está observando, buscando una alternativa que sea capaz de hablarle claro al país. Es una especie de tercera opción, alejada de extremismos, que sabe que hay pueblo, que hay calle deseosa, esperanzada en poder participar en la construcción de una alternativa patriótica alejada de las arbitrariedades, de la corrupción, del nepotismo, del sectarismo y del personalismo.
La ultraderecha,
representada por María Corina Machado y su equipo, sabemos que constituye un
proyecto personal cargado de revanchismo y odio político que tiene implícito la
entrega de las principales empresas públicas nacionales al capital
internacional y un gobierno para los ricos y poderosos.
Veámonos en el espejo de la Argentina del loco
Milei, donde la economía está destrozada y el país está bajo los designios de
organismos internacionales, al extremo de que recientemente anunciaron la venta
de carne de burro en una nación de las más importantes productoras mundiales de
vacunos. Eso es la extrema derecha, la que conoce el mundo, la que ha engañado
a innumerables pueblos con falsas propuestas de reivindicaciones sociales y
políticas. Esa es la opción nefasta y perversa que tenemos que evitar
convencidos que HAY PUEBLO y HAY CALLE que necesita de nuestro concurso. De no
hacerlo estamos propensos, por lo mínimo, a comer carne de perro ya que los
burros en este país están en peligro de extinción.
Ideológicamente estamos convencidos que el camino iniciado por el
comandante Chávez es el correcto, con sus defectos y virtudes. Venezuela
necesita que los hombres y mujeres que defendemos su legado nos agrupemos con solidez
y con fe para levantar las banderas del antiimperialismo en pro de una patria
libre y soberana, sin tutelaje de potencia extranjera.
Lo
peor que puede pasarle a nuestro país es que se instaure un gobierno de derecha
apoyado por las víctimas, es decir, por el pueblo pobre que estoy seguro no
tendrá participación protagónica ni verá sus necesidades básicas atendidas. Los
patriotas debemos salir a la calle a hablarle a la gente con la verdad. Van a
cumplirse 4 meses de la agresión norteamericana y del vil asesinato de decenas
de compañeros, civiles y militares, y la situación en Venezuela permanece igual
o peor bajo unas expectativas que no terminan de concretarse demostrando que el
problema para los gringos no era Maduro o el narcotráfico, era el petróleo.
Muchos opositores, desclasados sociales,
festejaron la captura de Maduro como el inicio de la supuesta llegada de María
Corina Machado al poder, pero la realidad se ha encargado de demostrarles lo
equivocado que estaban. Trump optó por un método propio del imperio, es decir
poco le importa esa oposición cobarde y antinacionalista que pidió agresión y
bloqueo contra nuestro país. Los ladrones que paguen por sus delitos, los
corruptos de derecha e izquierda no pueden continuar dirigiendo este país, pero
a la ultraderecha le está prohibido gobernar. Democráticamente hay que
derrotarlos.
HAY CALLE, HAY GENTE y tenemos la convicción y
la fe de poder hacerlo mejor. Vamos con todo.
*Exdiputado a la
Asamblea Nacional.
Las opiniones
contenidas en este articulo son de la exclusiva responsabilidad del autor.
