El palacio de
Golestán de Teherán, a menudo comparado con Versalles, además de una mezquita y
un palacio histórico en Isfahán ya resultaron dañados por la guerra.
La velocidad
y la magnitud de los daños ocasionado por la guerra han preocupado tanto
a Irán como al Líbano, que esta semana
enviaron una solicitud a la UNESCO, para que añadiera
más sitios a su lista de protección reforzada.
La agencia
cultural de las Naciones Unidas expresó este miércoles (11.03.2026) su
preocupación por el destino de los sitios
de patrimonio mundial en Irán y en toda la región, e instó a todas las
partes a proteger los sitios culturales excepcionales de esta parte del mundo,
afirmando que cuatro de los 29 sitios de patrimonio mundial de Irán habían
sufrido daños desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel.
"La UNESCO está profundamente preocupada por el primer impacto que las hostilidades ya están teniendo en muchos sitios de patrimonio mundial", declaró a Reuters Lazare Eloundou Assomo, director del Centro de Patrimonio Mundial, añadiendo que también le preocupaban los sitios en Israel, Líbano y en todo Oriente Medio.
La
organización confirmó que ha verificado los daños en el suntuoso Palacio
Golestán de la era Qajar en Teherán, así como en el palacio Chehel Sotoun del
siglo XVII y en Masjed-e Jāme, la mezquita del viernes más antigua del país,
ambos en Isfahán. También se verificaron daños en edificios cercanos al valle
de Khorramabad, que incluye cinco cuevas prehistóricas y un refugio rocoso que
evidencian ocupación humana que data del 63.000 a. C.
El palacio de
Golestán de Teherán, comparado con Versalles
Dañado en los
ataques estadounidenses e israelíes, el palacio de Golestán de Teherán es
testimonio de la grandeza de la civilización iraní en el siglo XIX, afirmó. El
palacio fue elegido como residencia real persa y sede del poder por la familia
Qajar y muestra la introducción de estilos europeos en el arte persa, según el
sitio web de la UNESCO. El último sha de Irán, Mohammad Reza Pahlavi, celebró
allí una ceremonia de coronación en 1969.
"A veces
incluso lo comparamos con el Palacio
de Versalles en Francia, por ejemplo, y lamentablemente ha sufrido
algunos daños. Desconocemos su alcance por el momento. Pero con las imágenes
que hemos podido recibir, podemos confirmar claramente que se ha visto
afectado", declaró Eloundou Assomo.
Los cristales
rotos de los techos de espejo cubrían los suelos, junto con arcos rotos,
ventanas reventadas y molduras dañadas esparcidas bajo sus paredes de mosaico
de vidrio, según un video de Associated Press grabado el 3 de marzo.
UNESCO
compartió coordenadas de sitios culturales clave con todas las partes
Según los
reportes, también una mezquita y un palacio en Isfahán resultaron dañados
por la guerra. Isfahán fue una de las ciudades más importantes de Asia Central
y un punto clave en la Ruta de la Seda. Su Masjed-e Jame (Mezquita Jameh) tiene
más de 1.000 años de antigüedad y muestra el desarrollo del arte islámico a lo
largo de 12 siglos.
Los edificios
cercanos a la zona de amortiguamiento de los yacimientos prehistóricos del
valle de Khorramabad también han sufrido daños, según la UNESCO, que ha
compartido las coordenadas de los sitios culturales clave con todas las partes
y está monitoreando los daños. "Exigimos la protección de todos los
sitios de importancia cultural... todo aquello que narra la historia de todas
las civilizaciones de los 18 países de la región", declaró Eloundou
Assomo.
El impacto en
los sitios culturales no se ha limitado a Irán, sino que se ha sentido en todo
Oriente Medio y más allá, con la UNESCO rastreando los daños en la Ciudad
Blanca en Israel, Tiro en el Líbano y otros lugares. "Lo que está
sucediendo es evidente para todos: en estos conflictos cada vez más modernos,
son los civiles quienes pagan el precio, es la infraestructura civil la que
paga el precio, y todos hemos visto la destrucción de un patrimonio histórico
invaluable", declaró esta semana el portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric.
Sin
responsables claros
No está claro
si fueron los ataques estadounidenses o israelíes los que causaron el daño. Las
Fuerzas de Defensa de Israel dijeron que "no estaban
familiarizadas" con las reclamaciones de daños a los sitios de la
UNESCO. Y el Pentágono no hizo comentarios específicos, pero activistas
culturales recordaron que el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, dijo la
semana pasada que el enfoque de Estados Unidos hacia la guerra no incluiría
"reglas de combate estúpidas".
"Esa es
una declaración extremadamente importante porque son esas reglas de combate las
que encarnan el derecho internacional humanitario, que no solo es la protección
del patrimonio cultural, sino la protección de todas las poblaciones y
estructuras civiles, incluidos sus hospitales, sus escuelas, etc.", dijo
Patty Gerstenblith, presidenta del Comité Estadounidense del Escudo Azul, una
organización internacional dedicada a proteger el patrimonio en conflictos,
desastres y crisis.
La administración Trump anunció
en julio pasado que se retiraría una vez más de la UNESCO, pero
es decisión no entrará en vigor hasta diciembre.
rml (ap,
reuters) – Tomado de D.W. / Alemania. Imagen: Yonhap/picture Alliance.