¿Cuántas horas al día pasas mirando el celular? Redes
sociales, juegos y otras aplicaciones acaparan la atención de los usuarios. En
contraparte, llegan los 'dumb phones' ('teléfonos tontos').
En medio de un debate global por prohibir el uso de las redes
sociales a menores de 16 años y la imparable oferta tecnológica, crece la
preocupación por el llamado "bienestar digital". Bajo ese
contexto, irrumpen la escena los llamados 'dumb phones' ('teléfonos
tontos').
En antítesis a los 'smartphones', los 'teléfonos tontos'
generaron gran atención en el Mobile World Congress (MWC), ocurrido en
España esta primera semana de marzo de 2026. Estos aparatos minimalistas
diseñados para reducir la adicción a las pantallas y mejorar el bienestar
digital, especialmente entre los jóvenes.
Con el actor de la serie 'Breaking Bad' Aaron Paul como
activista a favor de un uso más equilibrado de los celulares y otros
dispositivos, en el MWC se hizo un llamado a racionalizar el tiempo de uso de
la tecnología y promueven la "desconexión", una corriente que gana
fuerza en el sector.
"No vamos a poder detener el desarrollo de estas tecnologías, pero sí podemos crear nuevas formas de diseñar y producir teléfonos móviles menos adictivos".
También ha cobrado protagonismo la firma Light, una de las
primeras compañías en apostar por esta nueva generación de móviles
minimalistas.
Su propuesta es radical en su sencillez: teléfonos negros,
sin artificios ni florituras, con una pantalla básica y aplicaciones
funcionales que permiten llamar, tomar notas y consultar indicaciones.
Nada de redes sociales, notificaciones constantes ni estímulos diseñados para retener la atención.
"No se trata de dejar el móvil, sino de ofrecer
otra perspectiva, una alternativa. Dispositivos como los Light Phones son como
una cámara: una herramienta tecnológica más, que usas cuando la necesitas, pero
que no captura tu vida"
Un guiño al pasado
El minimalismo estético de estos dispositivos puede recordar
al pasado, a aquellos famosos Nokia de finales de la década de los 90 del siglo
XX, aunque los impulsores de Light sostienen que sus teléfonos no son el
pasado, sino que "representan el futuro del desarrollo tecnológico".
"Puede parecer que das un paso atrás, pero en realidad
avanzas hacia algo más humano. Es volver a nuestros orígenes, sí, pero
avanzando: dejando atrás lo artificial para quedarnos con la inteligencia y el
lado más humano de la tecnología", explica un socio de la compañía Light,
Eleph Kwong.
Los 'Balance phones', una opción a medio camino
Si los Light Phones representan la antítesis de los llamados
teléfonos inteligentes, a medio camino se encuentran los 'Balance Phones', una
propuesta impulsada en Barcelona – España - y que aspira a integrar lo mejor de
los dos mundos.
"Hay un espacio demasiado grande entre lo que es un
móvil básico y lo que es un 'smartphone'. Queremos situarnos justo en medio y
crear un dispositivo con el que no tengas que renunciar a nada en tu día a día,
pero que al mismo tiempo no te mantenga expuesto a todos esos contenidos
adictivos que nos roban el tiempo", explica el cofundador y creador del
Balance Phone, Carlos Fontclara.
Por eso, su apuesta pasa por mantener aquellas aplicaciones
que realmente aportan valor añadido al usuario, como WhatsApp para
conversaciones instantáneas o Spotify para escuchar música, pero sin fomentar
dinámicas que nos enganchen durante horas a la pantalla.
De hecho, el Balance Phone está diseñado para bloquear de
manera estructural las aplicaciones que concentran más del 70 % del tiempo de
uso recreativo, como las redes sociales, pero mantiene entre el 80 % y el 90 %
de las funcionalidades "esenciales" para el día a día.
Familias y 'milenials', los más interesados en el
'bienestar digital'
Fontclara explica que la idea original era impulsar este tipo
de dispositivo entre los más jóvenes. Sin embargo, pronto descubrieron que las
familias eran las más interesadas: "la mitad de nuestras ventas son padres
y madres que buscan comprar el primer móvil a sus hijos".
El gerente de operaciones de Light, David Wheeler, en cambio,
asegura que la mayoría de sus clientes tienen entre 20 y 40 años,
principalmente 'milenials'.
EFE / Redacción Primicias / Ecuador.