Periódicos nacionales estadunidenses afirman que el
mandatario republicano acumula ganancias sin precedente al usar su puesto como
palanca para hacer negocios.
Por Jim Cason y David Brooks,
corresponsales de La jornada / México.
Washington y Nueva York. El presidente Donald Trump utilizó su
primer año de regreso a la Casa Blanca para enriquecerse a sí mismo, a su
familia y aliados políticos a una escala sin precedente en la historia de
Estados Unidos, al lucrar con fondos donados a cambio de medidas y contratos
gubernamentales, indultos a criminales y negocios con gobiernos y empresas
extranjeras.
La familia Trump ha incrementado su fortuna más de 1.4 mil
millones de dólares durante el primer año del retorno de su patriarca a la Casa
Blanca, según cálculos de The New York Times. Otros medios reportan
que podría ser mucho más, The New Yorker estima que ya superó
4 mil millones como resultado de usar su puesto como palanca para sus negocios.
“Hace un año, Trump juramentó servir al pueblo estadunidense. En lugar de eso, se ha enfocado en usar la presidencia para enriquecerse”, afirmó The New York Times en un editorial este año. Incluso, de forma sorprendente, National Review, antigua revista conservadora fundada por el famoso intelectual de derecha William F. Buckley, publica una serie de cinco partes sobre cómo el republicano está monetizando la presidencia.
La revista conservadora divulgó, entre otros ejemplos, que
Changpeng Zhao, el fundador de Binance, la empresa de criptomonedas más grande
del mundo, ayudó a lanzar la compañía de la familia Trump, World Financial
Liberty, justo antes de que el magnate asumiera la presidencia.
De delincuente a socio
En 2023, Zhao se había declarado culpable de cargos de lavado
de dinero, pero nueve meses después de su regreso a la Casa Blanca, Trump
indultó a su socio.
“El Departamento de Justicia indicó que Zhao convirtió a
Binance en un canal de financiamiento clan-destino para ‘terroristas,
cibercriminales y abusadores de menores de edad’”, reportó National
Review. “Y, aun así, el presidente estadunidense lo indultó”.
Gran parte de la recaudación de fondos de la familia
presidencial está en Medio Oriente, “El ‘jeque espía’ compró un interés secreto
en empresas de Trump”, encabezó un reportaje de The Wall Street Journal,
al documentar cómo un miembro prominente de la familia real de Emiratos firmó a
escondidas un acuerdo con Eric, el segundo hijo del mandatario, para invertir
500 millones de dólares en World Financial Liberty –la empresa de criptomonedas
de la primera familia– sólo cuatro días antes del inicio del actual periodo del
magnate. En marzo del año pasado, el gobierno de Trump levantó una prohibición
de la venta de chips de computadoras sofisticados a la monarquía de ese país
del golfo árabe.
En todas estas y múltiples transacciones más, la Casa Blanca
descarta cualquier conflicto de intereses, insistiendo en que todo negocio de
los Trump está controlado por sus hijos sin la participación del presidente.
“No hay conflictos de interés. El presidente Trump sólo actúa
en los mejores anhelos del público estadunidense”, repitió Anna Kelly, una de
las voceras de la Casa Blanca al Journal.
Pero diversos medios nacionales han señalado que el indulto
de Zhao y una inversión secreta de un país extranjero en una empresa del
presidente –entre otros ejemplos– ofrece más que sólo la apariencia de un
conflicto de intereses.
“Es imposible saber qué tan frecuentemente Trump toma
decisiones oficiales, en parte y completamente, porque quiere ser más rico. Y
ese es precisamente el problema”, opinó el Times.
Documentan legisladores esquemas de pago
En el Congreso, la minoría demócrata ha creado un sitio de
Internet para documentar “esquemas de pago para jugar” –o sea para participar–
en negocios del presidente. Éstos “han contribuido a ganancias calculadas en
2.25 mil millones provenientes de depósitos desde el extranjero, oligarcas
corruptos, y otros.
Este total se eleva a 9.7 mil millones cuando el valor de los
bienes de capital digitales son incorporados, con por lo menos 436 millones
provenientes de intereses extranjeros”, reporta el diputado federal Robert
Garcia, quien encabeza este proyecto de monitoreo.
No hay duda de que empresas e individuos ricos han gastado
dinero para obtener acceso al presidente –de hecho, eso ha sido una práctica
tradicional en este país. Hay bufetes de abogados dedicados a clientes que
desean algún favor de la Casa Blanca, incluso hasta indultos. En por lo menos
un caso, Trump ha perdonado a la misma persona por segunda vez, ya que después
de la primera, la beneficiada fue arrestada y condenada por segunda ocasión por
actividad criminal. Todo a cambio de “contribuciones” o inversiones en algo que
beneficia al mandatario y a su familia.
Por ejemplo, en las actividades de planeación para los
festejos del 250 aniversario de la declaración de independencia de Inglaterra,
el Times reportó que “aliados del presidente Trump ofrecen
acceso a él y a otros beneficios a donantes que ofrecen por lo menos un millón
de dólares a un nuevo grupo que está apoyando iniciativas ostentosas” que el
presidente planea para esa ocasión.
Entre las propuestas están la construcción de un “arco de
triunfo, una carrera de Fórmula 1 por las calles de la capital y actos de lucha
libre, entre otros que no parecen te-ner mucho que ver con ese aniversario. Por
una contribución de 2.5 millones, al donante se le ofrecerá la oportunidad de
hablar en uno de estos eventos.
Inversiones a cambio de favores
El mandatario también ha estado solicitando fondos a empresas
privadas para construir su grandioso salón de baile en el ala este de la Casa
Blanca. La organización de protección de derechos ciudadanos y del consumidor
Public Citizen ha documentado que 15 de los 24 donantes empresariales que
participan en este proyecto tienen, entre ellos, 279 mil millones en contratos
con el gobierno federal durante los pasados cinco años.
“Estas empresas gigantescas no están financiando el salón de
baile por sentir de orgullo cívico. Tienen intereses masivos ante el gobierno
federal e indudablemente esperan ganar favores y recibir trato favorable de
inversión de la administración de Trump”, acusó Robert Weissman, director de
Public Citizen.
Mucho de esto es continuación de lo que ya se ha revelado
durante meses (https://www.jornada.com.mx/2025/10/13/mundo/035n1mun). Lo
que llama la atención es que hasta ahora, nada de lo que sería un grave
escándalo en otros tiempos y países parece haberse convertido en algo normal.
Después del primer año de Trump, Transparencia Internacional
registró que Estados Unidos bajó un escalón, del lugar 28 al 29 en su
calificación más baja jamás registrada en este índice anual de corrupción entre
182 países (https://www.transparency.org/en/).
Tomado de
La Jornada / México. Imagen de archivo.
