Las empresas occidentales buscan "contener el
derecho de desarrollo a los pueblos" de Latinoamérica, afirma Serguéi
Mélik-Bagdasárov, embajador de Rusia en Venezuela. Según él, Occidente hace
todo lo posible para que su negocio tenga el "privilegio" de robar
recursos, como robaron el petróleo venezolano incautando sus buques. Sin
embargo, pese a esta presión, Venezuela mantiene su cooperación con Rusia, esto
y mucho más lo señala el alto diplomático ruso en una entrevista con el canal
R.T.
El embajador de Rusia en Venezuela, Serguéi
Mélik-Bagdasárov, ratificó el respaldo de Moscú a las acciones del
Ejecutivo venezolano, liderado por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en
medio de un año especial para ambos países y con motivo del Día
del Diplomático, que se conmemora este 10 de febrero en la nación eslava.
Entrevistado por RT, en Caracas, el diplomático aclaró que
ninguna empresa rusa ha declarado que quiere irse del país latinoamericano
luego de la agresión militar de EE.UU. que terminó con el secuestro del
mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores.
"Hasta el momento ninguna compañía rusa en cualquier esfera, en cualquier área, me planteó su salida de Venezuela o alguna reducción de su participación aquí, no, totalmente al revés. Siempre manifestamos nuestro pleno apoyo, un apoyo a la política del Gobierno venezolano, en la protección de su soberanía nacional y la independencia del país", dijo.
Mélik-Bagdasárov lamentó el accionar de la Administración
estadounidense de Donald Trump, pero remarcó que "la diplomacia
bolivariana de paz sigue vigente y está movida por el Gobierno encabezado por
la presidenta encargada Delcy Rodríguez".
"Por eso el papel de la diplomacia hoy en día [es]
enorme, porque la diplomacia es un instrumento de lograr la paz. Porque la
paz es el objetivo y la esencia de nuestro trabajo diplomático",
enfatizó.
Los cambios
Durante la entrevista, Mélik-Bagdasárov reconoció que el
ataque del pasado 3 de enero sobre varios puntos de Venezuela dejó una
"influencia" que no se puede omitir.
Indicó que se dio una "reducción" en la cantidad de
turistas rusos que viajan a Venezuela, dado el "factor coyuntural"
que ha atravesado la nación caribeña. "Las políticas agresivas de los
EE.UU. son muy imprevisibles, no [se] puede prever qué va a pasar",
deploró.
"Claro que lo que ha sucedido no trae nada bueno en este
proceso, lógico, en este proceso de construcción de nuestro futuro, pero yo
creo que estamos aguantando estos desafíos", afirmó el embajador.
En esa línea, insistió en que "'de facto' no hay
ninguna restricción" para las compañías rusas que operan en
Venezuela, sea con proyectos energéticos, culturales, comerciales, de
agricultura o de salud.
El papel de Miranda
Mélik-Bagdasárov recordó que en este 2026 celebrarán los 240
años de los primeros contactos entre Venezuela y Rusia, con motivo del arribo
del prócer venezolano Francisco de Miranda a suelo ruso en 1786 para pedir
apoyo a la emperatriz, Catalina 'la Grande', en su cruzada independentista.
"Este septiembre vamos a celebrar justamente 240
años de cuando por primera vez pisó la tierra rusa, y vamos a seguir todo el
año con varios eventos culturales, humanos, contactos. Es una amplia gama
de nuestra cooperación también, no solo en lo material, sino espiritual,
cultural, histórico", añadió.
Miranda llegó a Rusia con la Inquisición española pisándole
los talones. La relación con la emperatriz rusa y con el príncipe de Taúrica,
Grigori Potemkin, fueron claves para escapar de la persecución de la Corona,
que lo perseguía por sus lecturas e ideas. Estuvo casi un año en el
Imperio ruso. Su viaje, a lo largo de 4.000 km, se inició en el sur y lo llevó
hasta San Petersburgo, la capital imperial fundada por Pedro I el Grande.
Fuente: R.T.