Según un
borrador de estatutos para el grupo propuesto, el mandatario estadounidense
sería su presidente inaugural y decidiría quiénes serían invitados a ser
miembros.
El Gobierno
de Estados Unidos está pidiendo a los países que deseen un puesto
permanente en la Junta de Paz para la Franja de Gaza, un organismo
creado por el presidente Donald Trump que tiene como fin garantizar
la seguridad y la reconstrucción en el enclave palestino, que aporten al
menos 1.000 millones de dólares, informa Bloomberg.
Según el artículo, la contribución mínima de 1.000 millones se plantea como condición para ser miembro de pleno derecho del organismo, que Trump quiere presentar como una nueva plataforma internacional de resolución de conflictos, inicialmente centrada en Gaza.
«Cada Estado
miembro ejercerá un mandato de no más de tres años a partir de
la entrada en vigor de esta Carta, sujeto a renovación por parte del
presidente. El mandato de tres años no se aplicará a los Estados miembros que
aporten más de 1.000 millones de dólares en fondos líquidos a
la Junta de la Paz dentro del primer año desde la entrada en vigor de la
Carta», reza el borrador, citado por la agencia.
Estructura
preliminar
Según un
borrador de estatutos para el grupo propuesto, el mandatario
estadounidense sería su presidente inaugural y decidiría
quiénes serían invitados a ser miembros. Las decisiones se tomarían por
mayoría, con un voto por cada Estado miembro presente, pero todas estarían
sujetas a la aprobación del presidente.
La junta
estaría presidida por Trump y formada exclusivamente por jefes
de Estado o de Gobierno, mientras que un consejo ejecutivo separado
incluiría figuras políticas y empresariales, entre ellas el
secretario de Estado, Marco Rubio, y el presidente del Banco Mundial, Ajay
Banga.
Varias
naciones invitadas han expresado preocupación por el peso decisivo que
el diseño otorga al presidente estadounidense, que conservaría amplias
facultades para vetar decisiones y decidir quién se sienta en la
mesa. Así, se estima que el líder del país norteamericano controlaría
el dinero, algo que sería considerado inaceptable para la mayoría de
quienes pretenden unirse al organismo, además de gozar de la facultad
de destituir a un miembro, sujeto al veto de una mayoría de dos
tercios de los Estados miembros.
Diplomáticos
europeos citados por Bloomberg y otros medios advierten de que el umbral
económico para entrar en la Junta de Paz y las prerrogativas de Trump
pueden convertir la iniciativa en un instrumento de influencia estadounidense
que compita de facto con la ONU, más que en un complemento a las
estructuras multilaterales existentes.
Reaccionando
al reporte de Bloomberg, la Casa Blanca lo tachó de
“engañoso”, asegurando que «no hay una cuota mínima de
membresía para unirse a la Junta de Paz». «Esto simplemente ofrece membresía
permanente a los países socios que demuestran un profundo compromiso con la
paz, la seguridad y la prosperidad», aclararon.
- Este viernes, la Casa
Blanca anunció que una «junta de paz» supervisará el
nuevo Gobierno de Gaza y estará formada, entre otros, por el ex primer
ministro británico Tony Blair; el secretario de Estado de los
EE.UU., Marco Rubio; y Jared Kushner, yerno de
Donald Trump.
FUENTE:
RT – Tomado de Agencias Comunas. Imagen de archivo.
