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15 enero, 2026

Apareció el FMI para “salvar” a Venezuela: prestarían US$4.900 millones en DEG

 RED 21

La diferencia entre el dólar oficial y el paralelo, que opera con criptomonedas, distorsiona precios y contrae la capacidad de compra, afectando especialmente a medianas y pequeñas empresas.

La economía venezolana opera en un contexto de extrema volatilidad cambiaria y presión inflacionaria. El tipo de cambio oficial del dólar estadounidense fue fijado por el Banco Central de Venezuela (BCV) en 330,37 bolívares para el 13 de enero de 2026, mostrando un incremento leve pero continuo. Este valor oficial, calculado como un promedio ponderado de las transacciones en el sistema bancario formal, sirve de referencia para operaciones legales, tributarias y comerciales, aunque difiere considerablemente del mercado paralelo.

La devaluación del bolívar ha sido acelerada. En solo los primeros siete días de 2026, el tipo de cambio oficial se encareció en 19,66 bolívares. Comparado con el 8 de enero de 2025, cuando la cotización era de 53,07 bolívares por dólar, la depreciación anualizada supera el 504%. Esta dinámica ha llevado a economistas como José Guerra a advertir que el país está “tocando la puerta de la hiperinflación otra vez”, con una inflación que podría iniciar 2026 en un mínimo del 507%.

La brecha cambiaria entre el mercado oficial y el paralelo se ha ampliado. Mientras el dólar oficial ronda los 330 bolívares, en el mercado paralelo —que opera a través de criptomonedas estables o el llamado “dólar PayPal”— las cotizaciones han oscilado entre 714 y 781 bolívares, representando una diferencia de más del 130%. El economista Asdrúbal Oliveros señaló que esta brecha, en un contexto de profunda incertidumbre política, está provocando una fuerte contracción del poder adquisitivo y la destrucción del sistema de precios, afectando especialmente a medianos y pequeños negocios.

Control petrolero y nuevas sanciones

Un pilar central de la nueva estrategia estadounidense es el control sobre la industria petrolera venezolana. El secretario de Energía de EE.UU., Chris Wright, declaró que su país mantendrá un control significativo “indefinidamente” sobre la venta de la producción de crudo del país. Wright explicó que las ventas serían gestionadas por la administración estadounidense y los fondos se depositarían en cuentas controladas por Washington, para luego ser transferidos “para beneficiar al pueblo venezolano”.

Como parte de este plan, el presidente Donald Trump anunció que Venezuela entregará a EE.UU. entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo de alta calidad, que serán vendidos a precios de mercado. Esta medida contrasta con la práctica reciente, donde gran parte del crudo venezolano se vendía a China con descuentos de hasta el 50%, transportado por una “flota sombra” para eludir sanciones. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que el gobierno “ya ha comenzado a comercializar petróleo venezolano en el mercado global”.

Estos anuncios han influido en los mercados internacionales del crudo. Los precios del Brent y del West Texas Intermediate (WTI) registraron caídas, reflejando la inquietud de los inversores ante la expectativa de que más barriles venezolanos podrían llegar al mercado en un contexto de oferta ya excedentaria. Analistas señalan que la decisión no aumenta inmediatamente el suministro total, sino que redirige el crudo que antes iba principalmente a China.

En paralelo, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que sanciones adicionales podrían levantarse “tan pronto como la próxima semana” para facilitar las ventas de petróleo. Precisó que el Tesoro examina cambios para facilitar la repatriación a Venezuela de los ingresos por la venta del crudo almacenado, con el objetivo de que funcionen el gobierno, los servicios y lleguen al pueblo.

 Tomado de RED 21 / Uruguay. Foto de archivo.