" Sé que me está viendo. Solo tengo tres palabras para
usted. Suba el volumen al televisor". Fue uno de los disparos directos a
quemarropa que hizo Zhoran Mandani la noche de su elección como Alcalde de New
York.
Por su parte, un Donald Trump desencadenado (como siempre)
amenazó con tomar medidas contra la ciudad. También había amenazado con tomar
otras medidas “podría arrestarlo y deportarlo", dijo.
Mientras esto ocurrió en New York, en otras localidades muy
importantes también fué derrotado el gobierno: California (una idea: puede ser
sin exageración el quinto país del planeta); también perdió el gobierno en
Virginia, en Detroit y New Jersey. Solo que en estas localidades los candidatos
y candidatas son del ala moderada del partido Demócrata.
Primer dato: el partido Demócrata es un "movimiento de
movimientos" que con estas victorias parece regresar a su centro. Para
bien de EE.UU. y de la humanidad.
Segundo dato: un gran segmento del electorado no tiene dueños. Quedó demostrado.
Los electores castigan y parece que una mano invisible los
conduce. New York nunca es igual a Virginia o a California, el castigo a
políticas erradas los hace parecidos. Nada nuevo.
Ayer pasé por el refugio de unos amigos vikingos; estaban en
lo suyo: preparando el sancocho de cotejo del día. Me ven de arriba abajo.
-¿Qué te dijimos Pedrito? Que Trump es pura paja y que llueve
y escampa.
Me extienden la botella de caña clara.
-Échate un palo...
Disimulo y me levanto, chao, les digo.
He viajado varias veces a New York, es una ciudad
multicultural, el "ombligo del mundo"; eso me lo dijo caminando por
la Quinta Avenida Franklin Guzmán (+); uno de los pensadores lúcidos del
MAS.
Zhoran, ese carajito, derrotó al trumpismo, a los
"Tiburones" de Wall Street y a los activistas proisraelí...
Es obvio que no es un hecho aislado y muy digno de comentar:
su madre Mira Nair es una cineasta consagrada, tiene Cámara de Oro en Cannes y
León de Oro en Venecia. Una docena de películas premiadas. Y Mahmoud Mandani,
padre de Zhoran es un respetado académico marxista de la Universidad de
Columbia. El segundo nombre del nuevo alcalde es Kwame, un homenaje a Kwame
Nkrumech, un líder africano admirado por los africanos y parece que también los
extintos soviéticos también lo admiraban. Ese es otro dato.
Tenía 7 años cuando llegó al imperio y en 2018 el
protagonista de hoy obtuvo la nacionalidad, pues nació en Uganda. Siete años
después de ser ciudadano gringo, ganó la Alcaldía de la ciudad más emblemática
del mundo occidental; durante el discurso de celebración en un teatro de
Broadway, hizo una pausa y vió directo a sus padres y a la esposa, una artista
e influencer de origen sirio de 27 años, que coordinó la campaña: "Habéis
hecho de mí, el hombre que soy hoy". Otro dato.
Él ha acusado a Israel de holocausto, pero también cuestionó
el asesinato de los 1200 israelitas como un "horrible crimen de
guerra". Otro dato.
Mientras tanto les recomiendo en Netflix estás dos películas:
Mississippi Masala y la boda de Monzón. Ambas de la bella y orgullosa madre
Mira Nair.
Las cartas están echadas, Zohran Mandani el electo alcalde más
joven de New York en mucho tiempo, representante de la inmensa diaspora que
vive en la inmensa Gran Manzana, será juramentado en enero. Tiene un gran
compromiso con los más pobres y excluidos. Me imagino que se refería a ellos
cuando cerró el discurso con un mensaje con un único destinatario: "Para
llegar a cualquiera de nosotros, tendrá que pasar por encima de nosotros".
¡Compremos cotufas!
Nos vemos por ahí.
