El mandatario colombiano propuso una alternativa
inspirada en la experiencia histórica del Frente Nacional y alertó sobre los
riesgos de una intervención violenta en la región
“Participé activamente buscando un diálogo nacional en
Venezuela, y medié algo entre el gobierno de Maduro y el de Biden, antes de
elecciones”, afirmó Petro.
“Me opongo a salidas que no sean dialogadas y que intenten el triunfo de un sector sobre el exterminio del otro”, apuntó.
Por Daniel Esteban Reyes Espinosa
/ Infobae
Gustavo Petro, presidente de Colombia, reveló que desempeñó
un papel activo como mediador en el proceso de diálogo internacional sobre la
crisis política en Venezuela antes de las elecciones presidenciales de 2024.
En una publicación en sus redes sociales, Petro expuso
que su intervención incluyó encuentros en Bogotá con representantes de los
gobiernos de Europa, Estados Unidos, Venezuela y Colombia, así como la
participación de la oposición venezolana.
El mandatario colombiano propuso la creación de un gobierno de transición compartido para Venezuela, inspirado en la experiencia histórica del Frente Nacional colombiano, y criticó tanto la falta de elecciones libres como el impacto del bloqueo internacional sobre el país vecino.
“Participé activamente buscando un diálogo nacional en
Venezuela, y medié algo entre el gobierno de Maduro y el de Biden, antes de
elecciones”, afirmó Petro al detallar su rol en las negociaciones. Según su
relato, las reuniones multilaterales en Bogotá tenían como objetivo principal
el levantamiento de las sanciones impuestas a Venezuela y a Nicolás Maduro, la
apertura de un proceso de desescalada política y la celebración de elecciones
libres en el menor plazo posible.
El presidente colombiano explicó que la meta de la mediación
era “lograr un desmonte de sanciones a Venezuela y a Maduro, abrir un clima de
descalamiento del conflicto político rápido y lograr elecciones libres cuánto
antes”.
Sin embargo, Petro lamentó que estos objetivos no se
cumplieron: “No se presentó el desbloqueo de Venezuela, ni dejaron participar a
Corina, ni le quitaron el precio a la cabeza de Maduro y las elecciones no
fueron libres”. En su opinión, “no son libres las elecciones bajo un país
bloqueado”.
Petro cuestionó la estrategia internacional adoptada para
resolver la crisis venezolana y defendió la validez de una alternativa basada
en la experiencia colombiana de mediados del siglo XX. “Creo que la estrategia
fue equivocada para una solución política y que era más valiosa la que bajo la
experiencia colombiana, en la violencia de mediados del siglo XX se produjo y
que no se puede imponer, pero sí proponer”, sostuvo.
El mandatario relató que expuso ante el gobierno de Joe
Biden, miembros de la oposición venezolana y Nicolás Maduro la posibilidad de
instaurar un gobierno compartido, “al estilo del Frente Nacional de Colombia,
durante un tiempo que permitiera la construcción de confianza y la realización
ahí sí de elecciones libres”.
Al referirse a la historia colombiana, Petro recordó que “la
experiencia colombiana acabó con una violencia de una década con más de 300.000
muertos campesinos en la guerra civil entre liberales y conservadores desde
1948 hasta 1957”.
Según su propuesta, un acuerdo de gobierno compartido podría
someterse a plebiscito o a una declaración unilateral de Estado ante las
Naciones Unidas. Sin embargo, reconoció que la iniciativa no prosperó: “A
algunas personas de la oposición les gustó y a otras personas en el gobierno
les disgustó, propuse que el acuerdo se llevara a plebiscito o a declaración
unilateral de estado ante las Naciones Unidas, pero al final tampoco se llevó a
la práctica”.
Petro también mencionó la conformación de una comisión
internacional latinoamericana, integrada por México, Brasil y Colombia, para
facilitar la mediación. No obstante, atribuyó el fracaso de la negociación al
“sectarismo reinante y el afán de Biden”, que impidieron alcanzar una salida
negociada.
En su valoración de los resultados, el presidente colombiano
advirtió: “El desacuerdo, las elecciones enturbiadas, el bloqueo profundizado y
ahora la amenaza armada extranjera, dan al traste con una solución política que
debe nacer del pueblo venezolano”. Petro insistió en que “siempre que en la
complejidad social venezolana se intente una exclusión de un sector poblacional
real, la posibilidad de una solución política se alejará”.
El mandatario alertó sobre los riesgos de una intervención
violenta en Venezuela y sus posibles consecuencias para la región. “Un
desmantelamiento violento del estado venezolano actual traerá un
fortalecimiento de los grupos y bandas armadas que buscarán control
territorial. El escenario de la actual Libia y el Medio Oriente será más
próximo”, advirtió.
Petro también cuestionó la idea de una intervención
“quirúrgica” similar a la de Panamá, recordando que “en Panamá hubo miles de
muertos” y que actualmente existen “miles de hombres armados a lado y lado de
la frontera” con intereses en el control de territorios y economías ilícitas,
incluidas porciones de la economía petrolera.
“Las economías ilícitas pueden mantener grupos armados y
hasta ejércitos tan fuertes como para fragmentar el territorio y el estado, no
solo en Venezuela sino en la misma Colombia”, añadió.
Frente a estos escenarios, Petro reiteró su rechazo a
cualquier solución que no pase por el diálogo y que implique la imposición de
un sector sobre otro. “Por eso me opongo a salidas que no sean dialogadas y que
intenten el triunfo de un sector sobre el exterminio del otro”, afirmó.
El presidente colombiano evocó la lección de la guerra civil
liberal-conservadora en Colombia, subrayando que “las políticas de exclusión y
de abolición violenta de la diferencia, no sirven para nada. Después de 300.000
asesinados en Colombia, hubo diálogo y un gobierno compartido que al menos supo
terminar una violencia”.
Fuente: Infobae (con ligeras modificaciones).
