El francés Camilo
Castro, detenido en Venezuela desde finales de junio, ha sido liberado,
anunció el domingo 16 de noviembre Emmanuel
Macron en la red social X.
“Camilo Castro está libre. Comparto el alivio de sus seres
queridos y agradezco a todos los que trabajaron por su liberación”, indicó el
jefe de Estado francés, asegurando que “Francia avanza a veces en silencio,
pero siempre con determinación y sangre fría”.
Camilo Castro, profesor de yoga de 41 años, había
desaparecido el 26 de junio en el puesto fronterizo de Paraguachón, que separa
Venezuela de Colombia, donde reside. Había ido allí para renovar su visa
de residencia colombiana, que había expirado, explicó su familia en agosto.
A mediados de septiembre, su madre confesó no haber tenido más noticias de él, salvo un mensaje de audio recibido a finales de julio, en el que Camilo Castro “pedía ayuda”.
Después desapareció, detenido por las autoridades
venezolanas, que tardaron en reconocer que lo tenían bajo custodia.
Su padrastro, Yves Guibert, quien habló con Camilo Castro por
teléfono tras su liberación, cuando se encontraba en la embajada de Francia en
Caracas, dijo que “estaba extremadamente feliz de haber salido, un poco
exaltado y al mismo tiempo aún preocupado mientras no hubiera abandonado el
territorio de Venezuela”.
Camilo Castro está ahora “en el avión que
lo trae de regreso a Francia”, indicó el ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Noël
Barrot, quien también expresó su “agradecimiento a los socios que apoyaron
los esfuerzos” de Francia.
Según una fuente cercana al caso, el jefe de la diplomacia
francesa —que estuvo esta semana en México y Colombia para
una cumbre regional— abordó allí el caso de Camilo Castro con sus homólogos
mexicanos y brasileños, quienes se movilizaron para obtener su liberación.
Este éxito de la diplomacia francesa llega
pocos días después de la salida de prisión, el 4 de noviembre, de Cécile
Kohler y Jacques Paris, dos franceses detenidos en Irán desde
hace tres años y ahora alojados en la embajada de Francia en Teherán,
así como del indulto obtenido el 12 de noviembre por Alemania para
el escritor franco-argelino Boualem
Sansal, encarcelado un año por las autoridades argelinas y actualmente bajo
tratamiento en Alemania.
Detenido por las autoridades venezolanas
Según investigaciones de sus familiares y de Amnistía Internacional, él estaba detenido por las
autoridades venezolanas.
Venezuela es considerado un país que recurre a la práctica de
la “diplomacia de rehenes”, al igual que Irán, arrestando a ciudadanos
extranjeros utilizados luego como herramienta de negociación.
Esta liberación se produce en un contexto de fuertes
tensiones entre Venezuela y Estados
Unidos, que acusan al gobierno de Caracas de
estar en el centro del tráfico de drogas en la región.
Washington lleva a cabo desde septiembre ataques aéreos
frente a las costas de América Latina contra embarcaciones presentadas, sin
pruebas, como pertenecientes a narcotraficantes. Estos ataques han destruido al
menos 21 barcos en aguas internacionales, dejando al menos 80 muertos.
En un informe publicado a mediados de julio, Amnistía Internacional denunció la política de
“desapariciones forzadas” llevada a cabo desde la reelección del presidente
venezolano Nicolás Maduro contra opositores y ciudadanos extranjeros.
“Las autoridades venezolanas parecen utilizar esta práctica
para justificar sus narrativas sobre ‘conspiraciones extranjeras’ y como moneda
de cambio en negociaciones con otros países”, acusó la ONG de defensa de los
derechos humanos.
La madre de Camilo Castro prometió seguir “luchando para que
esto no vuelva a ocurrir”. “No porque para nosotros termine bien vamos a
detenernos. Pensamos en los demás, no los vamos a olvidar”, insistió esta
militante de larga trayectoria en Amnistía Internacional.
Con AFP – Tomado de yahoo noticias en español. Imagen: AFP.