Por Víctor Baptista / Opinión
La situación política en los Estados Unidos es una
radiografía del rechazo que hoy tienen las ejecutorias del supremacismo
enclavado en la casa blanca. El pasado sábado 18 la sociedad norteamericana
salió a las calles para enfrentar a Trump y su alocada manera de gobernar,
basada en su egocentrismo, racismo, autocracia y su delirio por el espectáculo
y los negocios.
La democracia en el mundo está seriamente amenazada, los norteamericanos parecen lo comienzan a entender y ya eso es un síntoma importante. Los venezolanos, vemos con preocupación que, en nuestra lucha por rescatar la democracia y sus instituciones, tengamos que depender de Trump, de este carro chocón que amenaza con guerra lo que debería ser un reto de nosotros los ciudadanos venezolanos, porque la historia nos dice, que las intervenciones militares, lejos de resolver problemas, los agrava.
Leyendo en X a George Conway: "Los historiadores a veces
dicen que, cuando las sociedades se hunden en el fascismo, puede ser difícil
que la gente lo perciba en tiempo real, pues bien, historiadores del futuro,
estoy aquí para decirles: millones de nosotros lo estamos notando. Y estamos
horrorizados y furiosos” hasta aquí Conway. Trump no tiene ninguna autoridad
moral para decidir nuestro destino. Somos nosotros los ciudadanos venezolanos
los indicados para cambiar, para hacer valer nuestro deseo de volver a la
democracia, de hacer real el resultado del 28J 2024 y hacer de Venezuela un
país de prosperidad, libertad y paz. Trump que se dedique a resolver los graves
problemas que ha venido creando en su propio país, y bien por ese país que ya
comenzó a movilizarse para que la democracia resurja en los ideales de Abraham
Lincoln y Martin Luther King.
*Dirigente político en el estado Aragua.
