La cúpula militar de Hamás ha sido diezmada y se desconoce
cuántos combatientes le quedan. Aun así, la organización radical islamista
conserva capacidad para llevar a cabo ataques de guerrilla.
Dos años después de que Israel iniciara su
campaña militar contra el grupo militante con sede en Gaza, los
observadores afirman que Hamás está
debilitado, pero no derrotado. Esto a pesar de la enorme superioridad del
Ejército israelí en cuanto a potencia de fuego y armamento, y de la insistencia
de los líderes israelíes en lograr una "victoria total".
"Hamás ha sufrido muchos reveses militares, pero aún
tiene la capacidad de reagruparse y también conserva el mando y el
control", declaró a DW Marina Miron, investigadora del Departamento de
Estudios Bélicos del King's College de Londres.
Antes de que comenzara la actual ronda de combates en el territorio palestino —precedida por el ataque de Hamás en Israel, el 7 de octubre de 2023, que causó casi 1.200 muertos—, se estimaba que el grupo militante contaba con entre 25.000 y 30.000 combatientes.
En los últimos dos años, varias fuentes de seguridad
israelíes afirman haber matado entre 17.000 y 23.000 de ellos.
El Ejército israelí no ha ofrecido ninguna prueba sólida
sobre el número de combatientes de Hamás muertos, y muchos observadores
sugieren que la cifra podría ser considerablemente inferior.
Un año después del inicio del conflicto, "los informes
más detallados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) sobre la muerte de
militantes, que contienen datos específicos sobre plazos, lugares u
operaciones, dan cuenta de aproximadamente 8.000 víctimas mortales",
informó en octubre de 2024 el observatorio de conflictos Armed Conflict
Location and Event Data (ACLED), con sede en Estados Unidos. "Esta cifra
también incluye a militantes de otros grupos armados y posiblemente a otros
miembros no combatientes de Hamás".
Una base de datos clasificada israelí citada por medios
británicos e israelíes parecía confirmarlo. Mostraba que, en mayo de 2025, solo
8.900 combatientes identificados de Hamás o su aliado, la Yihad Islámica,
habían muerto o estaban "probablemente muertos".
Eso significa que más del 80 % de las más de 65.000 personas
muertas en Gaza son civiles, concluyó la publicación.
Miles de reclutas
ACLED sugirió que Hamás podría haber reclutado más
combatientes en los últimos dos años. Y, a principios de este año, funcionarios
de inteligencia estadounidenses dijeron a la agencia de noticias Reuters que
creían que Hamás podría haber reclutado entre 10.000 y 15.000 nuevos
combatientes.
"Hay indicios, incluso en las redes sociales, de que un
número cada vez mayor de jóvenes palestinos sin formación previa se han unido a
las Brigadas Al Qasam [el brazo armado de Hamás] y están llevando a cabo
acciones de guerrilla", escribió Leila Seurat, investigadora del Centro
Árabe de Estudios e Investigaciones Políticas de París, en la revista Foreign
Affairs en agosto.
Los observadores afirman que a ambas partes les interesa
exagerar la fuerza de Hamás. Para Hamás, es una forma de proyectar su poder
durante las negociaciones de alto el fuego. Para Israel, presentar a Hamás como
un adversario serio podría ser "un pretexto para destruir el enclave y
expulsar a sus residentes", declaró el mes pasado Mohammed al Astal,
analista afincado en el sur de Gaza, al New York Times.
Aunque el número de combatientes de Hamás puede ser objeto de
debate, una cosa está clara: la mayoría de los altos mandos del grupo han sido
eliminados por Israel, y solo queda un comandante de alto rango del consejo
militar anterior al 7 de octubre.
Hamás dio prioridad "a la supervivencia"
Un antiguo oficial de las fuerzas de seguridad interna de
Gaza declaró recientemente a la BBC que Hamás había perdido el control de casi
toda Gaza. El vacío de seguridad estaba siendo llenado por bandas criminales y
clanes, dijo a la cadena pública británica, afirmando que la sociedad se había
derrumbado por completo en Gaza.
Hamás también se enfrenta a una creciente rivalidad interna,
y recientes informes sugieren que Israel ha aumentado deliberadamente su apoyo
a los grupos anti-Hamás en Gaza. Una organización destacada es la denominada
Fuerzas Populares, cuyos miembros han sido relacionados con el tráfico de
drogas y el saqueo de la ayuda humanitaria. Al parecer, su líder ha intentado
coordinar a otros grupos armados para que actúen contra Hamás.
Muchos observadores coinciden en que no será posible eliminar
por completo a Hamás y que debilitar al grupo puede ser lo más parecido a una
"victoria total" que Israel pueda lograr.
"Hamás ha dado prioridad a la supervivencia frente a la
confrontación directa", informó ACLED en septiembre. "Esto es
coherente con la opinión del grupo de que la supervivencia en sí misma es una
forma de victoria".
"Hamás es una ideología", declaró recientemente a
DW Hans-Jakob Schindler, experto del Centro Internacional para la Lucha contra
el Terrorismo.
"No se puede destruir una ideología. Solo se pueden debilitar sus
capacidades militares y terroristas".
(gg/cp) Texto tomado de D.W / Alemania. Imagen de archivo.