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18 octubre, 2025

*El enigmático Homo floresiensis*

 Por Orlando Arciniegas*

*Homo floresiensis*, conocido como *Hombre de Flores* y apodado _hobbit_, es una especie extinta del género Homo ―primates homínidos de la tribu _Hominini_―, descubierta en 2003 en la isla de Flores (Indonesia), durante una expedición dirigida por el arqueólogo neozelandés Mike Morwood (1950-2013). El equipo descubrió, en excavaciones continuas, alrededor de cien fósiles en la cueva de Ling Bua, incluyendo el esqueleto parcial de una hembra, identificada como Liang Bua 1, o LB1, y los fósiles fragmentados de al menos 13 individuos más. Del H. _floresiensis_ es de resaltar su pequeño tamaño de apenas un metro de estatura, y 25 kg de peso, y un cerebro de menos de 400 c. c. Solo comparable con el del chimpancé actual.

A raíz de las excavaciones realizadas por el _Australian Research Council_ entre 2007 y 2014, publicadas en la revista _Nature_ de marzo de 2016, se señala una data de los fósiles de aprox. 700.000 años, así como una nueva fecha de extinción del _Homo  floresiensis_  de 60.000 años atrás, fecha que, más o menos, coincide con los años de expansión del H. sapiens en la región; aunque cabe señalar que, hasta ahora, no hay evidencia empírica alguna de coexistencia del _floresiensis_ y el _sapiens_. Algunos de los conocedores optan por creer que el _floresiensis_ descienda probablemente del errante _Homo erectus_, de mucha presencia en Asia, aunque otros, por el estudio de los huesos de la muñeca, los brazos y el hombro, estiman como más probable que provenga directamente de _Homo georgicus_ o de H. _habilis_. Especies más primitivas que el H. _erectus_, al que se considera ―tanto en Asia como en África― como un antecesor más próximo del H. _sapiens_, con dominio de la caza y el fuego. De lo que no se deriva que el _floresiensis_ no tuviera un desarrollo cognitivo capaz de crear y manejar herramientas comparables, por ejemplo, a las del H. _habilis_.

Su escaso tamaño y reducida capacidad craneal se explica más como un caso de enanismo isleño o insular, que es un proceso evolutivo de adaptación al que tienden las especies animales en entornos cerrados, el caso de las islas, ante situaciones de pocos recursos de alimentación, y la práctica ausencia de depredadores. Así como pueden verse casos inversos de gigantismo insular en animales que, por lo general, son pequeños en otros nichos ecológicos (roedores, lagartos, insectos, tortugas). Casos estos que si bien no abundan, tampoco escasean del todo.    

Por cierto, que la isla de Flores es uno de los pocos lugares donde hay ejemplos de ambos casos. Al oeste de la isla pueden verse, junto con las islas de Komodo, también en Indonesia, los llamados _dragones de Komodo_ en estado natural. Este dragón, un gran lagarto con cara de prehistórico, en tiempos remotos, se alimentaba de elefantes enanos del género Stegodon y ratas gigantes que se extinguieron con la llegada del hombre al lugar. Este, siempre bien acompañado, introdujo especies como ciervos, jabalíes, monos que se han asilvestrado, y que hoy son cazados por los referidos dragones, depredadores bestiales, que es mejor tener como amigos, pero preservados por su derecho y extraña rareza.

Lo último que podemos ofrecer al lector, es la noticia que hace poco ―04 oct. 2025― aportara desde Madrid, el doctor Svante Pääbo (1955), el genetista sueco considerado el padre de la paleogenética, y director fundador del Departamento de Genética del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Lepzig, Alemania, quien ofreció que pronto sería secuenciado el genoma del _floresiensis_ : “Vamos a conseguir el genoma del hobbit de Flores”; lo que de seguro nos permitirá saber de lejos los ocultos secretos del pequeño Homo.

*Historiador.