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28 octubre, 2025

El aumento de la cooperación militar entre EE.UU. y Argentina: un análisis de la polémica Operación Tridente en curso

 LR21

El decreto firmado por el presidente Javier Milei el pasado 29 de septiembre de este 2025 y que pasa desapercibido en casi todo el mundo, autoriza la presencia de tropas estadounidenses en territorio argentino, ha generado controversia en una coyuntura marcada por la crisis económica y la fragilidad institucional del país.

Este hecho no tardó en generar controversia en una coyuntura marcada por la crisis económica y la fragilidad institucional del país.

La medida permite la participación del Ejército de EE.UU. en la denominada «Operación Tridente», un ejercicio militar que se llevará a cabo en las Bases Navales de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano, entre el 20 de octubre y el 15 de noviembre de 2025.

El decreto viola la normativa constitucional y genera suspicacias por su clandestinidad

Este tipo de autorizaciones, según la Constitución argentina, requieren de la aprobación previa del Congreso Nacional, pero en este caso se optó por una vía administrativa, lo que fue cuestionado por distintos sectores.

La justificación oficial es que la situación es de «naturaleza excepcional» y que «hace imposible seguir los trámites ordinarios previstos en la Constitución Nacional para la sanción de las leyes».

La decisión se tomó sin el aval del Parlamento, lo que ha alimentado especulaciones sobre posibles negociaciones en secreto y condiciones que aún permanecen en la sombra.

La firma del decreto ocurrió pocos días después de que se conociera un supuesto compromiso de apoyo financiero por parte de Donald Trump a Milei para sortear la crisis económica que atraviesa Argentina. La coincidencia en los tiempos aumenta la sospecha de un acuerdo subordinado a intereses estratégicos y de soberanía regional.

Un ejercicio con implicancias estratégicas y geopolíticas

El documento, además de establecer la autorización, señala que el ejercicio es una oportunidad para potenciar las capacidades militares argentinas, resaltando que “el Ejercicio Tridente comparte la experiencia acumulada por las Fuerzas Navales Especiales de los Estados Unidos en operaciones combinadas... constituyendo un recurso invaluable para potenciar nuestras capacidades nacionales”.

El texto también afirma que «los intercambios de adiestramiento y los entrenamientos combinados ofrecen beneficios en el fortalecimiento de las capacidades nacionales, la consolidación de alianzas internacionales, la optimización de recursos y la mejora en la interoperabilidad y la integración doctrinal».

Desde el gobierno, se sostiene que la participación de Argentina en esta operación refleja su compromiso con la estabilidad regional y la seguridad internacional, además de facilitar futuras participaciones en operaciones multinacionales.

La preocupación principal radica en que la no participación «afectaría significativamente el adiestramiento naval en operaciones combinadas con la Armada de los Estados Unidos».

Según fuentes de la prensa local, se espera que envíen una dotación del equipo Navy Seal, uno de los cuerpos militares mejor equipados de EE.UU., mientras que Argentina contribuirá con la Agrupación Comandos Anfibios, la Agrupación de Buzos Tácticos, un patrullero oceánico ARA Bouchard, una lancha rápida o patrullera y un helicóptero SH-3 Sea King.

Reacciones y críticas desde diferentes sectores

El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, fue uno de los primeros en expresar su rechazo a la medida, afirmando en redes sociales que «Tierra del Fuego AeIAS (Antártida e Islas del Atlántico Sur) no es moneda de cambio para sus fines electorales.

Es la puerta de entrada a la Antártida, es el territorio que protege nuestra reivindicación sobre las Malvinas y sobre todo, es nuestra casa». Además, advirtió: «No vamos a permitir que se use para fines que vulneren nuestros derechos y nuestra historia. No se lo vamos a permitir. Vamos a ponerle un freno. No vamos a entregar nuestra soberanía.»

En la misma línea, La Nación señala que «la autorización para el ingreso de las tropas norteamericanas se aprobó en momentos en que se reactivó el interés del gobierno de Trump en el avance de la Base Naval Integrada y un polo logístico antártico en el extremo sur del continente».

Desde distintos ámbitos políticos y militares, también se cuestiona el costo estimado de unos 60 millones de pesos argentinos (US$ 42.000), que serán pagados con fondos ya asignados en partidas del Ministerio de Defensa.

Durante 2025, el comandante del Comando Sur de EE. UU., almirante Alvin Holsey, realizó dos visitas a la base naval de Ushuaia, las cuales fueron fuertemente rechazadas por la población opositora al actual gobierno dentro de la provincia y no tardaron en manifestarse.

En abril, se entrevistó con autoridades e inspeccionó las instalaciones, mientras que en agosto manifestó su preocupación por la «creciente amenaza de las organizaciones criminales transnacionales».

Estados Unidos estima que estos grupos producen US$ 358.000 millones anuales a través del tráfico ilícito de drogas, armas, personas, recursos naturales y vida silvestre.

El ejercicio en Chile y los acuerdos de cooperación

El decreto también aprueba la participación argentina en el Ejercicio Solidaridad, que se realizará en Puerto Varas, en el sur chileno, entre el 5 y 11 de octubre de 2025.

Este ejercicio, que se realiza cada tres años, busca fortalecer la cooperación en respuesta a catástrofes naturales, mediante simulacros de ayuda humanitaria. La actividad se enmarca en el Acuerdo de Cooperación en Materia de Catástrofes, firmado en 1997 entre ambos países. La última edición fue en 2019, en Concepción y Talcahuano.

Opiniones y resistencia en Tierra del Fuego

Desde Tierra del Fuego, críticos como el intendente Vuoto advierten que «Tierra del Fuego AeIAS no es moneda de cambio para sus fines electorales».

La resistencia local se basa en que la región es la puerta de entrada a la Antártida y un territorio con reivindicaciones sobre las Malvinas, además de haber sido históricamente un símbolo de soberanía y protección nacional.

La movilización de estas fuerzas militares y las implicaciones geopolíticas despiertan inquietudes sobre la pérdida de autonomía y el riesgo de ser utilizada en la disputa por la influencia en el continente.

Fuente: La Red 21 / Uruguay.