Por Carlos Pagni
Javier Milei y su partido obtuvieron ayer una
victoria contundente por su volumen y por su extensión territorial. El
resultado tiene el valor adicional de constituir una sorpresa: casi todos los
encuestadores pronosticaban un empate, con una pasable derrota bonaerense. En
la elección de diputados el oficialismo obtuvo 40,8% de los votos, contra
31,62% de Fuerza Patria y sus variantes. En la de senadores,
la victoria fue superior: 42,64% para los libertarios y 28,5% para la principal
oposición.
La Casa Rosada despeja a su favor la incógnita principal de
estos comicios: incrementa su poder parlamentario obteniendo 64 diputados y 13
senadores. Es el dato más relevante para su estrategia, que consiste en
producir un conjunto de reformas que disminuyan los costos que desalientan la
inversión privada en el país. Comienza a partir de hoy a contestarse la
pregunta de los segundos dos años del mandato de Milei: si, además de un
liderazgo, ofrecerá al sistema político un oficialismo. Es decir, un núcleo de
poder articulado con capacidad parlamentaria para modificar el statu
quo.
Hay algunos resultados particulares que tienen un significado especial. El más llamativo es que, contrariando también los vaticinios de las principales consultoras de opinión pública, la lista de La Libertad Avanza (LLA), encabezada por Diego Santilli, se impuso sobre la del kirchnerismo, que presidía Jorge Taiana. Es una señal muy importante para el Gobierno, porque pone en duda lo que parecía afirmarse con el triunfo de Fuerza Patria en las elecciones locales del 7 de septiembre: que el populismo estatista de Cristina Kirchner y Axel Kicillof tenían la posibilidad de restaurarse para 2027.
Otro desenlace al que hay que prestar atención para prever la
dinámica del poder es el fracaso de la liga de gobernadores denominada
Provincias Unidas. Obtuvieron 7,07% de los votos, lo que significa conquistar
sólo 8 bancas de diputados. Otra vez Guillermo Seita, el “paseador de perros”
de Luis Juez, con la discreta colaboración de Horacio Miró, aseguró un
desaguisado. Salvo en Corrientes, en los demás distritos congregados en esta
cofradía (Córdoba, Santa Fe, Chubut, Jujuy) se impuso LLA o, como en el caso de
Santa Cruz, el kirchnerismo. Quiere decir que, como señaló anoche Milei, los
gobiernos de esas provincias pueden estar más disponibles para negociar en el
Congreso acuerdos que permitan a la Casa Rosada controlar el quorum en
Diputados.
Algo parecido puede decirse de la Ciudad de Buenos Aires.
Patricia Bullrich hizo una gran elección como candidata a senadora, poniendo en
una encrucijada al oficialismo de los Macri. Sacó 50,2% de los votos, lo que
equivaldría a ganar un ballotage en primera vuelta. Ya se sabe que esas
extrapolaciones son imprudentes. Pero Bullrich puede aspirar a varios destinos
posibles. Uno es el de jefa de Gobierno porteña dentro de dos años. Quiere
decir que anoche comenzó a jugarse la reelección de Jorge Macri. Mientras
tanto, la incorporación de la ministra de Seguridad al Senado puede ser un
dolor de cabeza para Victoria Villarruel.
Entre las distintas dimensiones de la victoria libertaria de
ayer la más decisiva, por lo urgente, es la financiera. Milei se aseguró el
auxilio de Donald Trump. Hay quienes anoche esperaban que, en algún momento, le
ofrende su triunfo. Son los mismos que entendieron que el mensaje acuerdista de
anoche fue dirigido, sobre todo, a la Casa Blanca. Es un “detalle” que sabrán
apreciar hoy los mercados, que miraron las urnas con bastante pesimismo. Si se
observa el precio que registraban los bonos el viernes, por ejemplo, el AR38,
pronosticaba una derrota: 61 centavos sobre 100. El financiero es el eje
principal de la administración, como demostró la designación de, secretario de
Finanzas, Pablo Quirno, en la Cancillería. En la secretaría que
dejó vacante lo reemplazará el talentoso José Luis Daza.
Son piezas claves, porque todavía falta definir los detalles
de la ayuda del Tesoro de los Estados Unidos. Ya se firmó el swap de 20.000
millones de dólares. Pero todavía está en discusión el fondo que se destinaría
a la compra de deuda. Los bancos vienen exigiendo una garantía especial. Se
especuló con los Derechos Especiales de Giro con que cuenta el gobierno
norteamericano. Pero esa opción se había descartado. Con los resultados de
anoche todo puede cobrar una nueva luz.
Otro enigma que se irá desentrañando en las próximas horas es
el de la interpretación que Milei hará de su accidentada peripecia económica
del último mes. No habría que descartar que, al calor de la victoria, aplique
una lectura autoindulgente. Al fin y al cabo, tuvo un acierto en lo principal:
es posible que el electorado haya premiado la desaceleración de la inflación,
que mantuvo su inercia a pesar del descalabro del dólar y del precio de la
deuda. En sentido estricto, fue su promesa principal, y puede decir que la
cumplió. Se puede reforzar así su admiración por Carlos Menem, que salió
reelecto en 1995 a pesar de crisis de poder y escándalos morales. Eso sí: un
mes después de ganar, se conoció el índice de desempleo y el clima público dio
una vuelta de campana. También de eso hay que aprender.
La elección en la provincia de Buenos Aires encierra, como
suele suceder, más significados que un Aleph. Uno de ellos tiene que ver con el
equilibrio interno del Gobierno. Karina Milei tiene derecho a ufanarse de la
victoria en el distrito en el que con más dedicación trabajó, junto con su
alfil, Sebastián Pareja. Ayer hizo lo que recomiendan los expertos en imagen:
fue la primera en subir al escenario, que fue una manera subliminal de
atribuirse la victoria. Al lado de ella, Martín Menem. Son gestos que deben ser
decodificados como movimientos del duelo que la hermana del Presidente libra
con el “Mago del Kremlin”, Santiago Caputo por la composición del gabinete.
Hasta ahora las tensiones se equilibran, como dio a entender anoche Milei al
elogiar a la secretaria general y a su asesor como artífices del éxito. El
balance quedó demostrado también con la designación de Quirno. El “Mago” logró
liquidar a Gerardo Werthein y coincidió con la señora Milei en la selección del
reemplazante: ella quedó encantada con Quirno después de un viaje que
compartieron a Canadá. El empate interno puede sugerir algo a favor de la
incierta continuidad de Guillermo Francos.
La identidad del nuevo ministro de Relaciones Exteriores
cobija otra indicación: Milei no estaría dispuesto a abrir su elenco a figuras
externas. ¿Hay alguna cartera más adecuada que la Cancillería para hacerlo?
Tal vez fue una señal anticipatoria sobre la mayor o menor
vocación por integrar gente de Macri en el equipo. Desde anoche, con los
resultados electorales en la mano, tal vez el Presidente se repliegue más sobre
sí mismo. Es uno de los interrogantes que se irá despejando en la semana.
Anoche, sin embargo, elogió a Macri por el apoyo que suministró en el
ballotage. Historia antigua. El trato con el líder del PRO debe ser calibrado,
como ya se dijo, en la ciudad de Buenos Aires, y también en la Cámara de Diputados.
Allí Cristian Ritondo sigue soñando con la presidencia del cuerpo. Como todo
rival de Martín Menem, Ritondo es un socio de Santiago Caputo, como
se advirtió cuando el supuesto delegado de Donald Trump en las pampas
argentinas, Barry Bennett, se reunió con tres diputados dialoguistas amigos de
Caputo, hace 15 días. Uno de esos legisladores, que compartió con Bennett
medialunas untadas con dulce de leche, fue Ritondo.
La LLA obtiene su fortaleza no sólo de su triunfo. También de
la catástrofe de su principal rival, el peronismo liderado por la variante
kirchnerista. Apenas superó el 31% de los votos. La derrota bonaerense es, como
siempre, la más traumática. Allí Cristina Kirchner acertó su pronóstico: el
desdoblamiento dispuesto por Axel Kicillof despertaría a los votantes que se
abstuvieron en las elecciones del 7 septiembre, confiados en que no habría un
triunfo de los Kirchner. Una mosca blanca: el consultor Cristian Buttie,
apoyado en la tesis de la expresidenta, anticipó el triunfo libertario. Otra
rareza: el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de la Universidad Torcuato
Di Tella, dio el jueves pasado 41%. Siempre se parece al Índice de Confianza en
el Gobierno (ICG). ¿Por qué es interesante? Porque ese ICG coincide siempre con
los votos que saca el oficialismo en el momento en que se lo publica. Esta vez
volvió a verificarse esa correlación misteriosa.
En la provincia de Buenos Aires se verificó también la
desaprensión deliberada de los intendentes. Ayer casi no se movilizaron,
escudados en que no tenían candidatos propios en la lista de diputados
nacionales. La expresidenta suele comentar en estas horas: “Duhalde, que conoce
el distrito como nadie, jamás desdobló, a pesar de que le hubiera venido bien
en su pelea con Menem; pero él sabía bien qué significa desactivar a los
caudillos del conurbano”. Anoche la cúpula del PJ bonaerense, que incluye a Sergio
Massa, prefirió guardar silencio para que sólo hable Kicillof. La candidatura
presidencial del gobernador deberá ser revaluada.
El pésimo resultado nacional es un problema delicado para la
señora de Kirchner, que preside el partido. No debería descartarse que una
corriente interna quiera poner en tela de juicio esa jefatura. Milei puede
celebrar también que, al menos con el mapa que quedó diseñado anoche, el PJ
carece de un candidato competitivo. Hasta a Juan Manuel Urtubey, a quien la
expresidenta venía evaluando para enfrentar a Kicillof, se lo llevó la
correntada. Sacó menos del 13% de los votos en Salta, con Emiliano Estrada. También
allí ganó Milei. En el panorama del PJ quedan pocas figuras en pie y ninguna es
una estrella fulgurante: el santiagueño Gerardo Zamora, que es un
extrapartidario; el formoseño Gildo Insfrán; y el pampeano Sergio Zillotto.
El mapa de esta derrota inspira dos preguntas. ¿Cuánto tiempo
tardará la Casa Rosada en desgranar el bloque de diputados peronistas que
lideran los Kirchner? La otra: ¿se acelerarán ahora las negociaciones de
Justicia y el Instituto Patria para completar la Corte? Las conversaciones
corrían por cuenta del viceministro Sebastián Amerio y del ministro de Justicia
bonaerense Juan Martín Mena, el hombre de mayor confianza de la señora de
Kirchner en la relación con los tribunales. Es posible que la Casa Rosada,
sobre todo el “Mago” Caputo, vea una oportunidad para aprovechar el poder que
conserva la expresidenta en el Senado, antes de que cambie la composición, el
10 de diciembre. ¿Le darán alguna participación a Guillermo Montenegro en las
conversaciones? Sería el próximo ministro, que regresa a Buenos Aires, sobre
todo impulsado por su esposa, harta de vivir en Mar del Plata.
Tomado de La Nación / Argentina. Imagen: Soledad Aznarez.