La boxeadora argelina, oro en los Juegos Olímpicos de París,
concedió una entrevista a La Gazzetta dello Sport un año después de su éxito y
polémica.
La boxeadora argelina Imane Khelif ha vuelto a ser
noticia tras cumplirse un año de su medalla de oro en los Juegos Olímpicos de
París 2024, en una competición de boxeo en la que Khelif acaparó los focos de
forma involuntaria después de que algunas de sus rivales asegurasen que era una
boxeadora transgénero, lo que hizo que muchos pusieran en duda su sexualidad
biológica.
Khelif ha concedido una entrevista a La Gazzetta dello Sport en la que ha ha asegurado que el éxito en París le ha dado alas para seguir luchando por nuevas metas. “No tengo intención de retirarme. De hecho, ganar el oro en los Juegos Olímpicos de París me ha dado más motivación. Afronté muchos desafíos para lograr ese éxito, entre ellos el acoso y quiero seguir luchando para callar a los que dudan de mí”.
Una Khelif que no dudó en manifestar la importancia que
supuso para ella la conquista del oro olímpico. “Ganar el oro olímpico es
algo que recordaré para siempre, un éxito que no se puede comparar con nada más
para un deportista, y más con el trabajo y sacrificios que hice para
lograrlo”.
La boxeadora argelina también destacó sus duros orígenes en
el boxeo y cómo sus padres se mostraron reticentes en un primer momento. “Mis
padres al principio no querían que boxearan, en especial mi padre. Éramos
de un pueblo pequeño y el boxeo era raro para una chica en Argelia. Pero mi
madre sí me apoyo y mi padre, cuando vio mis éxitos, empezó a hacerlo. Todos
los días para ir a entrenar tenía que caminar diez kilómetros y me ganaba la
vida vendiendo pan, aluminio y hierro en la calle. También pasé por momentos
difíciles mentalmente, pero cuando pensaba en rendirme, sabía que era el
momento de esforzarme más”.
Khelif también dejó claro que la situación que vivó ella el
año pasado la puede vivir cualquier deportista. “A lo que me tuve que enfrentar
en los Juegos Olímpicos es algo a lo que muchos se han enfrentado en el pasado
y se enfrentan hoy. Lo que me pasó en los Juegos demuestra que cualquier
deportista puede ser víctima y pasarlo muy mal, pero me mantuve concentrada y
sin dejar que me afectase la propaganda que se hizo sobre mí”.
Fuente del texto: AS / España. Foto de archivo.
