Aunque el Departamento de Estado dijo la semana pasada que
iba a revisar el asunto, la Pequeña Liga Cacique Mara quedó fuera de la
competencia para la Serie Mundial de Béisbol Senior 2025, que empezó a
finales de julio.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió en
junio una proclama que prohíbe la entrada a personas de 12 países y
restringe el ingreso de nacionales de otros siete, entre esos a venezolanos.
Los directivos de Cacique Mara señalaron que no les dieron una razón específica para la negativa. El Departamento de Estado dijo que "la política de otorgar excepciones por interés nacional a viajeros calificados que participen en este tipo de eventos deportivos, según cada caso".
"Debido al tiempo adicional de procesamiento,
recomendamos que los solicitantes presenten su solicitud con bastante
anticipación a la fecha de viaje prevista", agregó un portavoz del
Departamento a una solicitud de comentario de Reuters.
Algunos padres de los 16 jugadores, de entre 15 y 16 años de
edad, asociaron la negación con retórica peyorativa sobre los inmigrantes
venezolanos.
"No tienen que mezclar la política con lo deportivo.
¿A quién le iban a dar ellos una puñalada? ¿A quién le iban a dar ellos un
tiro? ¿Con bates y pelotas, con guantes?, por favor, eso no existe!", dijo
Renny Bravo, padre de unos de los jugadores, en Maracaibo, en el oeste
venezolano. "Son niños."
No estuvo claro por qué ocurrió el rechazo de solicitud de
visado si el equipo tenía la invitación formal por parte de la
Pequeña Liga en Estados Unidos, dijo Kendry Gutiérrez, presidente de Pequeñas
Ligas de Béisbol Cacique Mara. "Ojalá esto no vuelva a ocurrir con ningún
equipo", agregó.
Su hijo, Abraham, de 15 años, es uno de los pitchers de
Cacique Mara. Dijo que su sueño beisbolero se mantiene intacto a pesar de la
decepción de perderse el torneo. "Mi sueño es llegar a ser pelotero
profesional y jugar en grandes ligas", señaló Abraham. "Debutar con
cualquier equipo y jugar en Estados Unidos con mi familia presente",
agregó.
El béisbol profesional, muy popular en algunas partes de
Latinoamérica y el Caribe, se ha considerado desde hace tiempo una vía de
escape de la pobreza. Jugadores de República Dominicana, Venezuela, Cuba y
Puerto Rico han representado aproximadamente 20% de las plantillas de las
Grandes Ligas, según la Liga de las Mayores de Béisbol.
"Me sentí muy mal, triste y derrotado", dijo Renier
Bravo, de 15 años, hijo de Bravo y lanzador. Pero "ahorita sigo echando
para adelante, lograr mis metas qué es firmar y ser un jugador
profesional", añadió.
Reuters – Tomado de yahoo noticias en español.