Madrid
(ECS).- Reforzado en su lucha por el ejercicio de su derecho a la
autodeterminación y la independencia por la decisión “histórica” del
Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) que asestó un duro revés a Marruecos,
desbaratando definitivamente sus intentos sobre el estatuto del Sáhara
Occidental; la batalla diplomática y judicial del pueblo saharaui
encierran a Marruecos y a sus aliados europeos; Francia y España.
El Alto Tribunal Europeo de Justicia (TJUE) no sólo invalidó definitivamente dos acuerdos comerciales en materia de pesca y agricultura firmados en 2019 entre Marruecos y la UE que abarcan ilegalmente al Sáhara Occidental, sino que también quiso dejar las cosas claras. En primer lugar, reafirma que «en lo que respecta al Derecho internacional, el Sáhara Occidental tiene un estatuto propio y diferente» respecto al de Marruecos, y después reconociendo, una vez más, al Frente Polisario como «sujeto de derecho internacional, representativo del pueblo saharaui, que puede emprender acciones legales ante todos los tribunales europeos» y, finalmente, precisa que el consentimiento del pueblo saharaui (y no de la población saharaui) a estos acuerdos es una de las condiciones de su validez.
Esta
aclaración respondía al enfoque «hostil» adoptado por la Comisión Europea con
respecto a las sentencias anteriores del TJUE sobre el Acuerdo
Agrícola y el Acuerdo de Pesca. En lugar de buscar el consentimiento del pueblo
del Sáhara Occidental, único titular del derecho a la autodeterminación en
relación con este territorio, como estipula el Tribunal, la Comisión
Europea organizó una consulta con las partes interesadas marroquíes. Es
decir, los habitantes actuales del Sáhara Occidental ocupado, la mayoría de los
cuales son colonos marroquíes.
Todas estas
aclaraciones aportadas por el TJUE, en sus últimas sentencias, constituyen
ahora el marco jurídico que la UE debe cumplir en sus relaciones bilaterales
con Marruecos. Decisiones aplaudidas por el abogado del Frente Polisario, el
fallecido Gilles Devers, que consideró que esta la sentencia del TJUE dem 04 de
octubre de 2024, «fija definitivamente el marco jurídico, y marcar la
jurisprudencia del Tribunal».
“El año 2024 fue excepcional en la
historia del pueblo saharaui”, afirmó, en este contexto,
el representante del Frente POLISARIO en Suiza, ante las Naciones Unidas y
las organizaciones internacionales en Ginebra, Oubi Buchraya Bachir. El Frente
POLISARIO acoge satisfacción los «progresos» realizados en la lucha por el
ejercicio del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui durante el
saliente año, ante «el aumento de los desafíos».
Ante la
insistencia de algunos países, en particular Francia, en querer eludir las
sentencias de los tribunales europeos, el abogado del Frente Polisario advirtió
a las empresas extranjeras que operan en los territorios ocupados del Sáhara
Occidental que no continúen sus actividades tras la decisión del Tribunal
Europeo. Advirtió en este sentido que el Frente Polisario, que esperó 10 años para
obtener tal sentencia.
De hecho,
la decisión del TJUE asesta un golpe fatal al ocupante marroquí y lo
priva de las palancas económicas y políticas necesarias que le permitieron
continuar con la ocupación ilegal del Sáhara Occidental.
Una cuestión de descolonización
El TJUE, a
través de sus sentencias del 4 de octubre, reafirmó con firmeza que la cuestión
del Sáhara Occidental es una cuestión de descolonización y que no hay solución
fuera del estricto respeto al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
Además, el estatus
del Sáhara Occidental como territorio pendiente de descolonización fue
confirmado, una vez más, por la Asamblea General (AG) de las Naciones
Unidas que adoptó, durante su 79º período de sesiones, una resolución
sobre la cuestión del Sáhara Occidental, incluida en el orden del día bajo el
tema relativo a la implementación de la Declaración sobre la Concesión de
la Independencia a los Países y Pueblos Colonizados. Una declaración en la que
reafirmó el marco jurídico de la cuestión del Sáhara Occidental, como una
cuestión de descolonización, infligiendo así un nuevo revés al régimen del
ocupante marroquí.
Para el
representante del Frente Polisario ante la ONU y coordinador con la Misión
de las Naciones Unidas para la Organización de un Referéndum en el Sáhara
Occidental (MINURSO), Dr. Mohamed Sidi Omar, la resolución adoptada, el 4 de
diciembre de 2024, por la Asamblea General «constituye una nueva
reafirmación por parte de la ONU del estatus jurídico internacional del Sáhara
Occidental y del derecho inalienable e imprescriptible del pueblo saharaui a la
autodeterminación y la independencia.»
El
responsable saharaui califica el mantenimiento de la cuestión del Sáhara
Occidental en la agenda de la ONU como una cuestión de descolonización como
un «gran éxito» para el pueblo saharaui y su legítima lucha
por la libertad y la independencia.
Para Oubi
Bouchraya, es incluso «el mayor logro» de la causa saharaui en
2024. «El mayor logro sigue siendo el mantenimiento del Sáhara
Occidental en la lista de la ONU de territorios no autónomos y la consagración
del derecho legítimo e inalienable de su pueblo» a la autodeterminación en
todas las resoluciones de la ONU a pesar de los intentos de Marruecos y sus
aliados de legitimar la ocupación», concluyó en declaración a El
Moujahid.
Tomado de El Confidencial Saharaui.
En la imagen de archivo, Brahim Ghali, presidente de la República Saharaui.
