Tras el lanzamiento de un nuevo misil balístico ruso contra
territorio ucraniano, el presidente Volodímir Zelenski acusó al mandatario
ruso, Vladimir Putin, de querer "prolongar la guerra" impulsando una
"escalada severa". Putin aclaró que no se trató de un misil de largo
alcance, como denuncia Kiev, sino uno hipersónico "experimental",
pero también advirtió de una "escalada global".
Por Maximiliano Pérez Gallardo
Nuevas alertas de una escalada en
la guerra entre Rusia y Ucrania. A través de un mensaje en sus redes sociales, el
presidente ucraniano, Volodímir
Zelenski, alertó al mundo sobre una "escalada clara y severa" por
parte de Rusia, después
de que las autoridades ucranianas confirmaran que Moscú había lanzado este
jueves un mísil balístico contra de Dnipro, en el centro de Ucrania.
La Fuerza Aérea ucraniana acusó el jueves a Rusia de haber lanzado un ataque con un "misil balístico intercontinental" por primera vez en la guerra, un extremo que fue descartado por EE. UU. y negado por el presidente ruso, Vladímir Putin, que dijo que bombardeó el país con un nuevo misil balístico hipersónico de medio alcance sin carga nuclear.
"El uso de un misil balístico
contra Ucrania hoy es una prueba más de que Rusia no tiene ningún interés en la
paz", escribió Zelenski en su perfil de X, donde también llamó a la
comunidad internacional a tener una respuesta más severa, lamentando que
"en este momento, no hay una reacción fuerte del mundo".
Rusia admitió que lanzó ese nuevo
modelo de misil balístico hipersónico de rango medio en contra de un complejo
militar en la ciudad de Dnipro.
Putin advierte a Occidente
En una inusual aparición televisiva
horas después del impacto del misil, el presidente ruso, Vladímir
Putin, dio detalles sobre la naturaleza del nuevo equipo militar
utilizado y los motivos del uso de este dentro de Ucrania, resaltando
que el conflicto en Ucrania podría estar en vías de una "escalada
global".
"Creemos que tenemos derecho a
utilizar nuestras armas contra las instalaciones militares de los países que
permiten utilizar sus armas contra nuestras instalaciones", afirmó Putin
en su alocución televisada.
El mandatario ruso explicó que el
uso del nuevo misil, llamado 'Oreshnik', contra instalaciones militares dentro
de Ucrania fue una respuesta a la decisión de los Gobiernos de Estados
Unidos y Reino Unido por autorizar a las fuerzas de Kiev el uso
de misiles ATACMS y 'Storm Shadow' – fabricados en Washington y Londres
respectivamente – en contra de suelo ruso.
Confusión sobre la naturaleza del misil 'Oreshnik'
En las primeras reacciones
ucranianas, Zelenski acusó a Moscú de haber lanzado un misil balístico
intercontinental contra Dnipro.
Las primeras declaraciones del
mandatario preocuparon en la escena internacional, ya que estos misiles
superan los 5.500 kilómetros de alcance, además de tener la capacidad de llevar
armas nucleares en sus cabezas.
Sin embargo, desde Washington
explicaron que los primeros análisis del impacto descartaron el uso de un misil
de dicho alcance, mostrando más signos de un misil balístico de alcance medio.
Aunque las primeras horas tras el ataque fueron marcadas por el hermetismo de
Moscú, Putin después aclaró las características del nuevo misil.
'Oreshnik' es el nombre del nuevo artefacto utilizado por el
Ejército ruso, descrito por Putin como un misil balístico de rango intermedio
que puede superar 10 veces la velocidad del sonido.
Los misiles balísticos de rango
intermedio alcanzan una distancia de entre 1.000 y 3.000 kilómetros de
longitud, además de no ser usados usualmente para cargar armas nucleares.
Tiempo después, Estados Unidos
confirmó la versión rusa. La subportavoz del Pentágono, Sabrina Singh, reveló
que Moscú avisó a Washington sobre el lanzamiento de 'Oreshnik' momentos antes
de su materialización. Las autoridades rusas afirman que el aviso se
dio 30 minutos antes.
El ataque del 21 de noviembre fue
la primera vez que Rusia utiliza este tipo de armamento en combate, aunque
desde el mes de julio avisó al mundo que se encontraba en el
Occidente enciende las alarmas
En la cadena de reacciones del
último ataque ruso dentro de Ucrania, el bloque occidental expresó casi al
unísono su preocupación por una posible escalada global del conflicto.
Cuando la versión que corría en el
mundo era la de que Rusia había lanzado un misil balístico
intercontinental, Francia y Reino Unido fueron las primeras naciones en
expresar su "profunda preocupación" por una posible escalada bélica
en la región, aunque París ya avisaba que no tenía la información
suficiente para confirmar la naturaleza del misil.
Por su parte, la Casa Blanca
intentó rebajar las alarmas en el mundo, revelando que el Gobierno "no
tiene ninguna razón" para modificar su doctrina nuclear tras el anuncio
del Kremlin sobre su respectivo cambio, materializado días antes del ataque con
'Oreshnik'.
Desde América Latina, el Gobierno
mexicano, encabezado por la izquierdista Claudia
Sheinbaum, remarcó la "tradición pacifista" en la política
exterior mexicana, exigiendo paz en el Viejo Continente.
"Esto que ocurre en Europa
impacta a toda la economía mundial, pero más allá de los impactos económicos no
podemos quedarnos callados, tenemos que exigir la paz en el mundo frente a
acontecimientos como estos", mencionó la presidenta.
Con AP, EFE, Reuters y medios locales/ Tomado de France 24.
En la imagen (referencial), el misil ruso Topol-M ICBM (Alexander Nemenov / AFP)
