Escrito antes de las elecciones presidenciales de EE.UU, la
exmandataria alemana expresa su deseo de que Kamala Harris derrotara a su
rival; considera a Putin un hombre desesperado por ser tomado en serio
BERLÍN.- Angela Merkel le pidió
consejo al papa Francisco para tratar con Donald Trump cuando fue elegido
presidente de Estados Unidos por primera vez, con la esperanza de
encontrar la manera de convencer a un hombre que, en su opinión, tenía la
mentalidad competidora de un promotor inmobiliario para
que no abandonara los acuerdos climáticos de París.
En sus memorias, de las que se publicaron extractos en el semanario alemán Die Zeit a última hora de la noche del miércoles, la excanciller alemana detalló sus dificultades para tratar con Trump, que, dijo, parecía fascinado por el presidente ruso, Vladimir Putin, y otros líderes autoritarios.
”Lo veía todo desde la perspectiva
del promotor inmobiliario que era antes de entrar en política”, escribió. “Cada
parcela de tierra sólo podía venderse una vez y, si él no lo conseguía, otro lo
hacía. Así veía él el mundo”.
El papa Francisco, cuando Merkel le
pidió en términos generales consejos para tratar con personas “con puntos de
vista fundamentalmente diferentes”, entendió inmediatamente que se refería a
Trump y su deseo de abandonar los acuerdos climáticos, escribió.
”Dobla, dobla, dobla, pero asegúrate de que no se rompa”, le dijo a
Merkel, según su relato.
Cuando Trump asumió el cargo por
primera vez en 2017, Merkel era una de las líderes electas más longevas
del mundo y la más influyente de la Unión Europea, tras haber dado
forma a la respuesta de Alemania y del continente a la crisis de deuda de la
zona euro, la pandemia del Covid-19 y la invasión inicial de Ucrania por parte
de Rusia en 2014.
Mientras gran parte del mundo se
inquietaba por la presidencia de Trump, la actitud imperturbable de Merkel y
sus frecuentes invocaciones a valores como la libertad y los derechos humanos
llevaron a algunos a apodarla la verdadera “líder del mundo libre”,
un apelativo tradicionalmente reservado a los presidentes de Estados Unidos.
Escrito antes de la reelección de
Trump, el libro expresa la “sincera esperanza” de que la vicepresidenta
de Estados Unidos, Kamala Harris, derrotara a su rival.
“Evidentemente estaba muy fascinado
por el presidente ruso. En los años siguientes tuve la impresión de que le
hechizaban los políticos con rasgos autocráticos y dictatoriales”, escribió
la ex canciller.
Sus memorias, tituladas “Libertad:
Memorias 1954-2021″, se publicarán en más de 30 países el 26 de noviembre. Una
semana después presentará el libro en Estados Unidos en un acto en Washington
con el expresidente Barack Obama, con quien forjó una estrecha
relación política.
La primera mujer líder de Alemania
seguía siendo popular entre los votantes al final de sus 16 años de mandato, pero
su legado se ha sometido a un mayor escrutinio y algunos culpan a las
enormes apuestas por la energía rusa realizadas por sus gobiernos tanto
de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022
como del actual bache económico de Alemania.
Merkel no se ha arrepentido de sus
políticas hacia Rusia y ha mantenido un perfil bajo desde que dejó el cargo.
En los extractos publicados de sus
memorias, habla de sus numerosos encuentros con Putin y cuenta que le pareció un
hombre desesperado por ser tomado en serio.
”Lo vi como alguien que no quería
que le faltaran al respeto, dispuesto a arremeter en todo momento”, escribió.
“Puede que eso te parezca infantil y despreciable, puede que sacudas la cabeza
ante ello. Pero significó que Rusia nunca desapareció del mapa”.
En un momento dado, parece sugerir
que la invasión de Ucrania por parte de Putin en 2022 estaba programada para
que se produjera tras su salida del cargo. “No siempre serás canciller
y entonces entrarán en la OTAN”, dijo el mandatario ruso sobre Ucrania. “Y
quiero evitarlo”.
“Para Putin, la perspectiva de membresía de la OTAN de
Ucrania y Georgia fue una declaración de guerra”, afirmó
Merkel, quien confesó que en la cumbre de la alianza militar en Bucarest 2008
intentó frustrar el ingreso de Kiev por temor a una invasión rusa.
Algunos líderes de Europa central y
oriental han pecado de ilusos, según Merkel: “Parece que quisieran que el país
simplemente desapareciera, que no existiera. No podría culparles, (...) pero
Rusia, fuertemente armada nuclearmente, sí existía”.
Agencia Reuters / Tomado de LA NACIÓN / Argentina.
