Tanto hombres como mujeres tienen más riesgo de sufrir
malestar emocional si no tienen pareja, pero el fenómeno es más acusado en
ellos
En todos los países donde se ha estudiado, se ha observado que tener pareja favorece el bienestar emocional. Por JOSEP CORBELLA*
Las personas sin pareja tienen un
86% más de riesgo de tener síntomas depresivos que las casadas, según el mayor
estudio realizado hasta la fecha sobre la relación entre el estado civil y el
bienestar emocional. El aumento de riesgo es más acusado en hombres que en
mujeres, más en países occidentales que en otras regiones del mundo y más en
personas con un nivel educativo alto que bajo.
“Una posible explicación de la diferencia entre sexos es que las mujeres suelen tener redes de apoyo social más grandes y fuertes que los hombres”, apuntan los autores de la investigación en la revista Nature Human Behaviour, donde hoy presentan sus resultados.
Aunque estudios anteriores ya
habían apuntado que tener pareja favorece el bienestar emocional, habían
analizado muestras pequeñas, sobre todo en países occidentales. Para aclarar si
el fenómeno es universal o dependiente del contexto cultural, la nueva
investigación ha analizado datos de más de 125.000 personas de siete países:
EE.UU., México, Reino Unido, Irlanda, China, Corea del Sur e Indonesia. Según
los investigadores, las muestras analizadas son representativas de una
población de 541 millones de personas mayores de edad, lo que supone alrededor
del 10% de la población adulta mundial.
Las mujeres suelen tener redes de
apoyo social mejores que los hombres, señalan las investigadoras
En todos los países analizados se
ha confirmado que las personas sin pareja tienen más probabilidad de tener
síntomas depresivos que las casadas. El fenómeno es algo más acusado entre
personas divorciadas (que tienen un aumento de riesgo del 99%), que entre
solteras (del 79%) o viudas (del 64%).
Pero el contexto cultural también
influye. Así, el divorcio tiene un impacto emocional más negativo en los países
occidentales (con un aumento de riesgo de síntomas depresivos del 151% en
EE.UU., del 160% en Irlanda y del 269% en el Reino Unido). Por el contrario, estar
soltero tiene un impacto más negativo que estar divorciado en los países de
Asia (con un aumento de riesgo para las personas solteras del 106% en Corea,
del 99% en China y del 89% en Indonesia).
Los investigadores advierten que
los síntomas depresivos se han evaluado a partir de cuestionarios y que no
equivalen a diagnósticos de depresión clínica. Por otro lado, señalan que
“nuestro análisis se ha limitado a parejas heterosexuales debido a la falta de
datos sobre matrimonios del mismo sexo”.
Las personas sin pareja tienen un
86% más de riesgo de tener síntomas depresivos que las casadas
En los siete países analizados se
ha observado que tanto hombres como mujeres tienen más riesgo de tener síntomas
depresivos si no tienen pareja. Pero en todos ellos se ha visto que los hombres
son más propensos a tener estos síntomas, con un riesgo un 64% más alto para
hombres que para mujeres.
En los países occidentales es donde
se ha observado una mayor vulnerabilidad de los hombres. En EE.UU., el Reino
Unido e Irlanda los síntomas depresivos son entre dos y tres tres veces más
comunes en hombres sin pareja que en casados. No se han analizado datos de
países mediterráneos, por lo que estas cifras no son extrapolables a la
población española.
La relación entre relación de
pareja y síntomas de depresión ha resultado ser independiente de la edad y del
nivel de ingresos. Se observa por igual entre ricos y pobres, y entre jóvenes y
mayores.
Los investigadores solo han
analizado relaciones heterosexuales por falta de datos sobre parejas del mismo
sexo
Por el contrario, sí depende del
país, con un riesgo un 70% más alto en los países occidentales analizados que
en los asiáticos. Los autores de la investigación, coliderada desde la
Universidad Politécnica de Macao y la Universidad de Harvard en EE.UU.,
recuerdan que hay “diferencias culturales en la manera de gestionar emociones
negativas; las culturas orientales suelen tolerar niveles más altos de malestar
emocional antes de que se convierta en problemático”.
El fenómeno también depende del
nivel educativo, con un riesgo que aumenta cuanto más alta es la titulación de
una persona. Los investigadores apuntan, a título de hipótesis, que “la
búsqueda del éxito y reconocimiento profesional, y de estabilidad financiera,
que suele ser acusada en personas altamente educadas, puede ser un motivo de
estrés que perjudique el bienestar psicológico”. Además, añaden, puede influir
“la dificultad de responder a múltiples demandas sin el apoyo de una pareja”.
*Periodista de La Vanguardia
especializado en ciencia y salud desde 1990. Coordinador del canal de
información científica Big Vang. Colaborador de LaSexta, TV3 y RAC1.
Fuente del texto: La Vanguardia / España. Foto referencial.
