El dialecto saharaui
del hassaniyya cuenta con numerosas voces de origen español
El español como lengua global con cerca de 600 millones de hispanohablantes
y lengua oficial de 21 países, sobre todo en Centro y Sudamérica, tiene también
una gran capacidad de influir y permear en otros idiomas con los que está en
contacto.
Es el caso del dialecto árabe propio del oeste del
desierto del Sáhara, principalmente en el Sahara Occidental, pero
también en el sur de Marruecos, occidente de Argelia, Senegal Mali y
Mauritania. Se trata del hassaniyya y, en particular, su
variante propia del Sahara Occidental.
Hay cerca de diez millones de hablantes de la lengua hassaniyya en sus diferentes dialectos. En el Sahara Occidental lo hablan casi medio millón de personas. Una de sus peculiaridades es que se escribe con alfabeto árabe, no sucede así en Senegal, donde se escribe en alfabeto latino.
El hassaniyya convivió durante décadas con el español en el
tiempo en que el Sahara Occidental era provincia española. Pese a la ocupación
marroquí y los intentos de marroquinizar el Sáhara, el español y el hassaniyya
sobreviven en el territorio y se siguen prestando vocabulario.
El Boletín de Información Lingüística de la RAE difundió
en junio de 2012 un resumen de un ensayo titulado Huellas del
castellano en el dialecto del hassaniyya saharaui, del escritor saharaui
afincado en España Abdurrahaman Budda.
Explica el autor que las voces españolas empezaron a
introducirse en el hassaniyya saharaui a partir del siglo XIX,
aunque el 70 % de su vocabulario es árabe.
Lo curioso es que estas voces españolas se
refieren al ámbito de la mecánica de automoviles, aunque también hay términos
sobre alimentación, agricultura y sanidad.
Otra peculiaridad es que el hassaniyya ha recibido términos
de origen árabe que no existían en su vocabulario a través de palabras
españolas de origen árabe, en un ejercicio de mimetismo lingüístico asombroso.
Algunos ejemplos de términos del hassaniyya procedentes
del español son kriptita (carpeta), blumat (pluma), al-misa (mesa), gayitit
(galleta), shukulati (chocolate) o mushila (mochila).
Tomado de El Debate /
España.
