Aunque los votantes en Estados Unidos están llamados a las
urnas el próximo 5 de noviembre, los resultados de las elecciones
presidenciales podrían retrasarse. ¿Se conocerán apenas unas horas después del
cierre de las urnas, como ocurrió en 2016? ¿Tardarán varios días, como en 2020?
¿Podrían pasar semanas? He aquí algunas respuestas.
Comienza la cuenta atrás: dentro de
cinco días, los estadounidenses acudirán a las urnas para elegir a la persona
que ocupará el Despacho Oval durante los próximos cuatro años.
La tensión es máxima en los estados
clave, donde Kamala Harris y Donald
Trump redoblan sus esfuerzos por ganarse a los votantes indecisos. Los
dos candidatos están empatados, según el agregador de sondeos FiveThirtyEight,
lo que apunta a unas de las elecciones más reñidas de la historia
de Estados Unidos.
Con este telón de fondo, una
pregunta está en boca de todos: ¿cuánto se tardará en conocer al ganador?
Entre horas y semanas
Tradicionalmente, el resultado se
anuncia la noche de las elecciones, con algunas excepciones.
En 2016, se anunció a las 02.30 de la madrugada del siguiente día (hora de la costa este de Estados Unidos), una vez que la mayoría de los “estados indecisos” habían sido ganados por Donald Trump frente a Hillary Clinton. En 2000, Al Gore se vio obligado a reconocer su derrota tras semanas de disputas legales y un nuevo recuento en Florida, antes de que el Tribunal Supremo fallara polémicamente a favor de George W. Bush. Se necesitaron nada menos que treinta y seis días para obtener el resultado final en la carrera hacia la Casa Blanca.
Durante las últimas elecciones, en
2020, Joe Biden tardó cuatro días en ver confirmada su victoria con los votos
decisivos en Pensilvania, que le permitieron superar el umbral de los 270
electores. Donald Trump nunca ha reconocido oficialmente su derrota e
incluso animó a sus partidarios a marchar hacia el Capitolio el 6 de enero de
2021.
Una vez más, el multimillonario
republicano no ha dejado claro cómo reaccionará si es derrotado. Durante el
debate con Joe Biden, el 27 de junio, declaró que solo reconocería su derrota
si las elecciones se desarrollaban de forma “justa y legal”, una forma de dejar
la puerta abierta a cualquier impugnación.
Según un sondeo del instituto SSRS para CNN, unos dos de cada tres
estadounidenses (69%) creen que el republicano volverá a negarse a aceptar el
veredicto electoral.
Con esto, se perfilan varios
escenarios para el 5 de noviembre.
- Si existe una clara mayoría para Donald
Trump
Si, contrariamente a los sondeos,
surge rápidamente una clara mayoría de electores a favor de Donald Trump, el
resultado de las elecciones debería confirmarse en la noche del 5 al 6 de
noviembre. “A los demócratas, que se resisten a impugnar una victoria clara de
Donald Trump, les resultaría más fácil aceptar la derrota”, afirma Ludivine
Gilli, directora del Observatorio de América del Norte de la Fundación
Jean-Jaurès.
- Si hay una clara mayoría para Kamala Harris
Por el contrario, una clara mayoría
para Kamala Harris podría desencadenar rápidamente acusaciones de fraude
electoral y recursos por parte de los republicanos. Los preparativos para una
batalla legal poselectoral ya están en marcha en ambos bandos. “Se ha
movilizado un verdadero ejército de abogados”, explica Ludivine Gilli. “En caso
de victoria demócrata, los republicanos están listos para impugnar los
resultados, mientras que los demócratas se preparan para defender la
legitimidad del voto”, asegura.
- Unas elecciones reñidas con resultados
retrasados en estados clave
Si las elecciones resultan tan
reñidas como se espera, los resultados en varios estados clave podrían
retrasarse, entre otras cosas, debido a las normas específicas de recuento del
voto anticipado y por correo.
En 2020, el voto por correo alcanzó
niveles récord, con 64 millones de papeletas registradas -con la pandemia
de Covid-19 de
fondo-, lo que retrasó considerablemente el anuncio de los resultados.
“Incluso antes de ser
contabilizados, los votos por correo tienen que pasar por un control
administrativo para verificar la firma y asegurarse de que la persona tiene
derecho a votar”, explica Ludivine Gilli. “Sin embargo, dependiendo del estado,
este proceso puede empezar antes o solo el día de las elecciones”,
agrega.
En Pensilvania y Wisconsin,
dos estados que podrían serán impugnados, el recuento de los votos por correo
no empieza hasta el día de las elecciones. Por tanto, un número significativo
de estos podría retrasar los resultados varios días, favoreciendo declaraciones
prematuras o acusaciones de fraude, sobre todo en el bando republicano.
“Si los resultados se retrasan, es
posible que no conozcamos al ganador hasta después del 7 o el 8 de noviembre”,
afirma Ludivine Gilli. “Cuanto más tarden en llegar los resultados oficiales,
más tiempo tendrán las acusaciones de fraude de Donald Trump para circular”,
manifiesta.
Los primeros resultados también
podrían ser favorables a los republicanos, ya que los votos
por correo, tradicionalmente demócratas, se contabilizarían más tarde.
“Esto deja el campo abierto para que Donald Trump declare una victoria
prematura, antes de que el recuento completo muestre una inclinación hacia los
demócratas”, expresa.
La batalla también podría
desarrollarse en los tribunales y retrasar el resultado final varias semanas.
Hace cuatro años, Donald Trump presentó 61 recursos para invalidar papeletas o
impugnar cambios de procedimiento. Solo ganó uno.
Este año, los estados tendrán que
certificar sus resultados antes del 12 de diciembre, para cumplir el plazo
impuesto por la ley federal a través de la Ley de Reforma del Recuento
Electoral de 2022.
Tras el voto en las urnas, el 17 de
diciembre, los llamados electores o compromisarios de cada estado se reunirán
para votar oficialmente por presidente y vicepresidente. Pero habrá que esperar
hasta la sesión conjunta del Congreso,
el 6 de enero de 2025, a más tardar, cuando se cuenten los votos del Colegio
Electoral, para que se oficialice quién ocupará su lugar en la Casa Blanca.
Tomado de France 24. Imagen: archivo.
