Por Pedro Mosqueda*
Siempre
supe que es una maldición gitana, y debe ser verdad. A mí por lo menos tener en
la mano una citación jurídica de cualquier naturaleza me pone nervioso. Y más
en Venezuela donde sabemos que el sistema de justicia es un hueco pestilente.
Algo parecido le pasa a los médicos; son los peores pacientes. También a los
pilotos, sobre todo si van de pasajeros en un Conviasa.
Hoy es
día del abogado en Venezuela, es un homenaje al abogado Cristóbal Mendoza,
nació un 23 de junio de 1772. Primer presidente de la Venezuela independiente (
5/3/1811- 21/3/1812).
Soy
abogado sin mucha vocación; me gustaba la Sociología. Por descarte escogí
Derecho y me tocó una gran Facultad: la vieja escuela ubicada en el centro de
Valencia.
Desde una oficina que jugó un gran protagonismo en Aragua ejercí de todo y siempre sirviendo a la gente y a las causas justas. De manera que no me arrepiento. Tampoco voy a tomar la trillada frase de García Márquez sobre el periodismo ( decía el Premio Nobel que el periodismo era la mejor profesión del mundo) para repetirla hoy: la abogacía es la mejor profesión del mundo. Todas lo son.
Lo cierto
es que inquietos como lo hemos sido siempre y aún siendo estudiante, reproduje
para los abogados y estudiantes de Derecho el famoso DECÁLOGO DEL ABOGADO, de
uno de los grandes procesalistas del continente, el uruguayo Eduardo Couture;
más vigente que nunca, por destacar las cualidades que debe tener un buen
abogado. Estudia, piensa, trabaja, lucha, sé leal, ten paciencia, ten fé,
olvida y ama tu profesión.
1.-
Estudia. El Derecho se transforma constantemente. Sino sigues sus pasos serás
cada día menos abogado.
2.-Piensa.
El Derecho se aprende estudiando, pero se ejerce pensando.
3.-Trabaja.-
La abogacía es una ardua fatiga puesta al servicio de la gente.
4.-Lucha.
Tu deber es luchar por el Derecho; pero el día que encuentres un conflicto entre
el Derecho con lo justo, lucha por lo justo.
5.-Sé
Leal. Leal para con tu cliente al que no debes abandonar, hasta que comprendas
que no es digno de tí. Leal para con el adversario, aún cuando él sea desleal
contigo, leal para con el juez, que ignora los hechos y debe confiar en lo que
tú le dices; y que, en cuanto al Derecho alguna otra vez, debe confiar en lo
que tu le invocas.
6.-Tolera.
Tolera la verdad ajena en la misma medida en que quieras que sea tolerada la
tuya.
7.- Ten
paciencia. El tiempo se venga de las cosas que se hacen sin su colaboración.
8.-Ten
fé. Ten fé en el Derecho como el mejor instrumento para la convivencia humana;
en la justicia como destino normal del Derecho, en la Paz como sustitutivo
bondadoso de la justicia; y sobre todo ten fé en la libertad, sin la cual no
hay Derecho, ni justicia ni paz.
9.-Olvida.
La abogacía es una lucha de pasiones. Si en cada batalla fueras cargando tu
alma de rencor, llegará un día que la vida será imposible para tí. Concluido el
combate, olvida tan pronto tu victoria como tu derrota.
10.- Ama
tu profesión. Trata de considerar la abogacía de manera que el día en que tu
hijo te pida consejo sobre su destino, consideres un honor para tí proponerle
que se haga abogado.
Les dije
que reproduje ese manual y lo entregué mano a mano.
Hoy día
bastante falta nos hace y no solo a los abogados. Vale para todos.
Muchos
lo guardaron y agradecieron, me sentí agradecido. Otros lo botaron y lo vieron
con displicencia. Hasta hace poco un colega de la vieja guardia ( tenemos más
de 40 años graduados) en tono de burla me disparaba desde la cintura: el
abogado del catálogo...
Lo veo
de arriba abajo y le contesto: pobre toche.
Entre
abogados te veas.
Nos
vemos por ahí.
*Intelectual y político aragüeño.
