Señaló que: "La fusión entre la capacidad cognitiva del
hombre y la máquina alteraría la especie Homo Sapiens".
El Papa Francisco ha reflexionado sobre el anuncio de la
inminente aparición del llamado “pensamiento híbrido” y ha advertido de que la
fusión entre la capacidad cognitiva del hombre y la máquina “alteraría
sustancialmente” la especie Homo Sapiens.
“Debería reconocerse que la fusión de la capacidad cognitiva del hombre y la potencia del cálculo de la máquina alteraría sustancialmente la especie Homo Sapiens”, ha advertido el Pontífice este jueves, en un encuentro, en el Vaticano, con una delegación de la Sociedad Max Planck Gesselschaft, organización de investigación alemana. Bergoglio ha entregado su discurso pero no ha podido leerlo en voz alta debido a un fuerte resfriado, según ha informado el portal oficial del Vaticano “Vatican News”.
Según ha precisado Bergoglio “el anuncio de la inminente
aparición del llamado ‘pensamiento híbrido’, resultante de la hibridación del
pensamiento biológico y no biológico, que permitiría al hombre no ser
suplantado por la Inteligencia Artificial, plantea cuestiones de gran
relevancia tanto a nivel ético como social”.
En este contexto, ha animado a pensar en el “significado
último” para identificar “la dirección hacia la que todo esto se está
moviendo”. “Si para quienes se reconocen en el proyecto transhumanista esto no
es motivo de preocupación, no puede decirse lo mismo de quienes, por el
contrario, se empeñan en hacer avanzar el proyecto neohumanista, según el cual
no puede aceptarse el desfase entre acción e inteligencia”, ha añadido.
Francisco ha explicado que “si se separa la capacidad de
resolver problemas de la necesidad de ser inteligente al hacerlo, lo que se
anula es la intencionalidad y, por tanto, la eticidad de la acción”.
Igualmente, Bergoglio se ha referido al principio de
responsabilidad “técnica” que no admite el juicio moral de lo que es bueno y
malo y ha advertido de que “uno es responsable no solo de lo que hace, sino
también y sobre todo de lo que no hace, aunque podría hacerlo”.
“La acción, sobre todo de las grandes organizaciones, debe valorarse
en términos puramente funcionales, como si todo lo posible fuera, por eso
mismo, éticamente permisible. La Iglesia nunca puede aceptar tal postura, de
cuyas trágicas consecuencias ya hemos tenido demasiadas pruebas. Más bien, es
la responsabilidad como cuidado del otro, y no sólo como rendir cuentas de lo
que uno ha hecho, lo que debemos volver a situar hoy en el centro de nuestra
cultura”, ha subrayado el Pontífice.
En su mensaje, el Pontífice ha animado a la organización
alemana a mantener los más altos estándares de integridad científica, de modo
que permanezca “libre de influencias de naturaleza tanto política como
económica”. “Se trata de un requisito ineludible en todas las etapas del
trabajo científico, desde la fase inicial hasta la difusión de los resultados y
su utilización”, ha asegurado el Pontífice.
Además, ha apostado por salvaguardar y, si es posible,
aumentar el apoyo a la ciencia pura, poniendo sus resultados al servicio del
bien común, aunque sin menoscabo de la ciencia aplicada.
Europa Press – Texto tomado
de La República / Uruguay.
