El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y el Partido Demócrata buscan hoy empantanar militarmente a Rusia en Ucrania como lo hicieron en la década de 1980 con la Unión Soviética en su intervención en Afganistán, estimó el internacionalista Alfredo Jalife-Rahme.
La intervención
militar soviética en Afganistán derivó en el colapso de la
Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) mediante la conformación de
una trampa con ayuda de fuerzas yihadistas y la Agencia Central de Inteligencia
(CIA, por sus siglas en inglés) estadounidense, valoró el politólogo.
El estadounidense de origen polaco Zbigniew Brzezinski, quien fue asesor de seguridad nacional y amigo íntimo, respectivamente, de los expresidentes Jimmy Carter y Barack Obama, confesó esa estrategia de la Casa Blanca en Afganistán, versión que fue convalidada por la extitular del Departamento de Estado Hillary Clinton al ofrecer respaldo a los muyahidines, militares radicales islámicos, y ahora proponer que Washington respalde a Ucrania en armamento.
Además, Jalife-Rahme destacó que el jefe de las fuerzas armadas
conjuntas del Departamento de Defensa de Estados Unidos, Mark Milley, reveló
que estima una
duración de varios años del conflicto en Ucrania.
El país europeo, la Organización
del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Estados Unidos,
vaticinó el mando militar, estarán involucrados en el conflicto bélico durante
mucho tiempo.
El funcionario del Pentágono, de acuerdo con el análisis de
Jalife-Rahme publicado este 10 de abril en La Jornada, compartió
que Estados Unidos evalúa intensificar su participación militar en el conflicto
mediante bases permanentes, mientras envía ayuda a Kiev por 300 millones de
dólares en armamento.
Igualmente, el primer ministro del Reino Unido, Boris
Johnson, expresó su respaldo al presidente de Ucrania, Volodímir
Zelenski, tal vez porque calcula junto con Biden que en el conflicto ruso
ucraniano se disputa el fin del dominio del dólar en el panorama financiero
internacional, valoró Jalife-Rahme.
El politólogo también consideró que los intereses del bloque
occidental estarían detrás de la defenestración del primer ministro de Pakistán Imran Khan tras negarse a
fungir como salvoconducto de Londres y Washington.
En tanto, recordó el politólogo, el director de los Servicios
de Inteligencia Foránea de Rusia, Serguéi Narishkin, defendió que la
operación militar especial de su país en Ucrania conforma el momento de la
verdad en la defensa del derecho ruso a su propia identidad frente al asedio
globalista agresivo de un hegemónico Estados Unidos, junto con la política
expansionista e intervencionista de la OTAN.
Desde su hegemonía, de acuerdo con Narishkin, Estados Unidos
ha violentado a Yugoslavia, Afganistán, Irak, Libia o Siria, mientras que en un
mundo multipolar como el que impulsa Rusia se modificarán las relaciones
internacionales hacia nuevos mecanismos de toma de decisiones.
"El conflicto en Ucrania rebasa por mucho su
singularidad específica cuando está en juego la arquitectura del nuevo orden
mundial, ya no hay vuelta atrás", concluyó Jalife-Rahme.
Fuente: Sputnik / Rusia.
