El tamarindo es un fruto ampliamente conocido en América
Latina, pero no en todos los países goza de tanta popularidad como en México,
donde es usado no solo en bebidas, sino también en la gastronomía. Pero,
¿cuáles son los efectos de este fruto en el organismo?
Aunque el origen de este fruto está en otro continente, el
tamarindo se ha adaptado tan bien a las tierras de América Latina que sus
cultivos se extendieron por varias zonas tropicales a lo largo de la región.
No todos saben que es una fuente rica en vitaminas de los grupos B, C y E, además contiene calcio, fósforo, potasio, zinc y magnesio. Sus propiedades laxantes, diuréticas, antisépticas, astringentes y antipiréticas le han otorgado al tamarindo una gran popularidad en el campo de la medicina natural donde a las hojas, raíces, ramas, semillas y al fruto se le da especial uso en remedios para enfermedades como: asma, fiebre, hígado, problemas digestivos y hasta intoxicación alcohólica.
Según el sitio Healthline,
el agua de la pulpa pastosa y agridulce del tamarindo es habitualmente usado
para tratar el estreñimiento, la diarrea, la fiebre y las úlceras pépticas.
Mientras que la corteza y las hojas también son utilizadas para favorecer la
curación de heridas.
Los polifenoles del fruto tienen propiedades antioxidantes y
antinflamatorias, por eso pueden proteger contra enfermedades como las
cardiopatías, el cáncer y la diabetes. Además, el extracto de la semilla
también puede ayudar a reducir el azúcar en la sangre, mientras que el extracto
de la pulpa puede ayudar a perder peso corporal y a revertir la enfermedad del
hígado graso.