Rafael “Negro” Blanco*
Hoy se revive por doquier el dilema. Algunos sin mucha convicción
repiten “yo no valido al Gobierno", “se vota, pero no se elige",
"sin condiciones, no hay elecciones".
Las anteriores expresiones no son más que eslóganes que proliferan en las gigantescas cadenas periodísticas de un sector de la oposición con las cuáles han orientado en la mejor forma goebbeliana posible al pueblo llano a cumplir sus estrategias, mismas que han resultado fallidas en el objetivo común del cambio de gobierno y que por el contrario han afianzado a Maduro en el ejercicio del poder. Pero eso, por viejo es sabido, y representa ya material trillado de la política nacional, pues al fin de cuentas allá en Caracas se entienden y se dan el vuelto sin que nada tenga que ver con los intereses y necesidades de las regiones.
Lo único real es que a finales de este año se abre la
posibilidad de renovar nuestras autoridades del gobierno regional y
gobiernos municipales, además de elegirse nuevos concejales y nuevos
legisladores.
Para tal fin, la Asamblea Nacional vigente acaba de designar
un nuevo Consejo Nacional Electoral y ya algunos argumentan que una Asamblea
ilegítima no puede producir un órgano electoral legítimo, que si la composición
del CNE de tres en favor del gobierno de Maduro y dos a favor de la oposición
no es justa, etc.
En fin, el mismo tira y encoge de nunca acabar mientras los
ciudadanos perecemos por pandemia o por hambre y algunos venezolanos huyen por
la frontera y otros nos quedamos aquí como pajarito en rama, mirando de un lado
a otro lado sin saber qué hacer. Entretanto, nuestra vida es un desastre de
nunca acabar.
Dice un gran grupo de entendidos de la sociedad civil
caraqueña que este es el mejor directorio posible que se podía alcanzar en las
actuales circunstancias país. Si revisamos los nombres de los ciudadanos que
estarán en ese directorio podremos corroborar esa opinión. Por la oposición,
Enrique Márquez, Roberto Picón, Francisco Martínez, León Arismendi y Griselda
Colina, intachables e indubitables opositores.
Ahora bien, la pregunta de las cuarenta mil lochas: ¿Pueden
ellos ser garantía de todas las expectativas del mundo opositor?
Ciertamente no pueden serlo, ni debemos exigirles imposibles.
La responsabilidad no es atribuible solo a ellos, por el contrario es una
corresponsabilidad de todos los que nos oponemos a la barbarie en Venezuela
buscar el cambio político y, para decirlo en breves palabras, paso a recordar
lo que a diario nos remacha el Dr. Eduardo Fernández:
"Sí son posibles los cambios regionales si presentamos
candidatos a gobernadores y alcaldes de comprobada solvencia moral, con el
reconocimiento y el afecto de las comunidades que aspiran representar, que
tengan un mensaje claro, realizable y que además tengan una estructura
partidista capaz de buscarles y cuidarle los votos afectos".
Por eso, desde Unión Progreso Carabobo, estamos empeñados en
estructurar un gran movimiento político que sea capaz de sustentar candidatos a
gobernador, alcaldes, legisladores y concejales con un amplio afecto y
reconocimiento de los carabobeños y alcanzar el cambio deseado, por la terrible
situación que a diario sufrimos en nuestro estado.
*Coordinador de Unión y Progreso en Carabobo.
Instagram: @rafaelnegroblanco
Twitter: @rnegroblanco
