Por Heriberto Ramírez C.*
Los trabajadores de las principales empresas estatales ubicadas en Morón,
apenas pueden sobrevivir con miserables salarios que no les alcanza para
alimentar a sus familias y mucho menos comprar vestimenta o electrodomésticos.
La situación hoy es insoportable. Las otrora grandes empresas estatales
asentadas en el municipio Juan José Mora de Carabobo, ya no son un atractivo para
los desempleados de la zona que ahora se las inventan para sobrevivir y
mantener a sus parientes directos.
Como sabemos, Morón y Puerto Cabello son asentamiento de industrias estratégicas para el país como Planta Centro,
Pequiven, la refinería El Palito, Venepal, Tripoliven, Ferralca, Produven,
Bolipuertos, Dianca, etc.; empresas que en otros tiempos eran la principal
fuente de trabajo para profesionales, técnicos y obreros en general, que
aseguraban su futuro laborando en esta zona industrial.
La totalidad de estas empresas se encuentran ahora destruidas por la
falta de mantenimiento, tanto correctivo como preventivo, producto de una pésima
gerencia.
Hoy, tristemente, la realidad es que los salarios base de los obreros en
el caso petroquímico, está por el orden de los 570.000 bolívares mensuales más
unos 800.000 por cesta ticket que sumados solo les alcanza para comprar unos 5
productos de la dieta alimenticia.
Para colmo de males, esos trabajadores ya no cuentan con el servicio de
comedor, horas extras y, peor aún, ya no disponen del HCM y de otros beneficios
contractuales para la salud.
Esta situación lamentable, sumada a la terrible crisis sanitaria
generada por el temible Covid 19, arrincona mucho más al ya maltrecho mundo del
trabajo; sin embargo, esta realidad de la clase trabajadora de la Costa
Carabobeña debería servir para motivar a los trabajadores a propiciar un cambio político; si entre todos ponemos
nuestro granito de arena podremos, más temprano que tarde, recuperar la
democracia y el país, y así relanzar estas empresas fundamentales para asegurar
un mejor futuro para las nuevas generaciones.
*Exconcejal, dirigente regional de Alternativa 1
