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29 agosto, 2020

La destrucción de las empresas públicas del eje costero de Carabobo afecta a los trabajadores y al país.


Por Heriberto Ramírez C.*

Los trabajadores de las principales empresas estatales ubicadas en Morón, apenas pueden sobrevivir con miserables salarios que no les alcanza para alimentar a sus familias y mucho menos comprar vestimenta o electrodomésticos.
La situación hoy es insoportable. Las otrora grandes empresas estatales asentadas en el municipio Juan José Mora de Carabobo, ya no son un atractivo para los desempleados de la zona que ahora se las inventan para sobrevivir y mantener a sus parientes directos.
Como sabemos, Morón y Puerto Cabello son asentamiento de industrias  estratégicas para el país como Planta Centro, Pequiven, la refinería El Palito, Venepal, Tripoliven, Ferralca, Produven, Bolipuertos, Dianca, etc.; empresas que en otros tiempos eran la principal fuente de trabajo para profesionales, técnicos y obreros en general, que aseguraban su futuro laborando en esta zona industrial.

La totalidad de estas empresas se encuentran ahora destruidas por la falta de mantenimiento, tanto correctivo como preventivo, producto de una pésima gerencia.
Hoy, tristemente, la realidad es que los salarios base de los obreros en el caso petroquímico, está por el orden de los 570.000 bolívares mensuales más unos 800.000 por cesta ticket que sumados solo les alcanza para comprar unos 5 productos de la dieta alimenticia.
Para colmo de males, esos trabajadores ya no cuentan con el servicio de comedor, horas extras y, peor aún, ya no disponen del HCM y de otros beneficios contractuales para la salud.
Esta situación lamentable, sumada a la terrible crisis sanitaria generada por el temible Covid 19, arrincona mucho más al ya maltrecho mundo del trabajo; sin embargo, esta realidad de la clase trabajadora de la Costa Carabobeña debería servir para motivar a los trabajadores a propiciar  un cambio político; si entre todos ponemos nuestro granito de arena podremos, más temprano que tarde, recuperar la democracia y el país, y así relanzar estas empresas fundamentales para asegurar un mejor futuro para las nuevas generaciones.

*Exconcejal, dirigente regional de Alternativa 1