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Por Carlos Teixeira.
Nunca he militado en los partidos de Claudio, Eduardo,
Falcón, Mujica, Enrique Ochoa, o en otros partidos de la oposición. Siempre
milité, durante 29 años, en BR (partido del que me fui en 2005, gracias a la
equivocada decisión de su dirección Nacional, de respaldar la abstención
electoral que dejó roja rojita a la AN).
Recuerdo que fueron Henry Ramos, César Pérez Vivas y Salas
Römer, los que anunciaron esa errática línea, a través de los medios de
comunicación, en cadena nacional. Pasado un tiempito, el propio HR, confesó que
fueron obligados , forzados, chantajeados por los dueños de los medios de
comunicación, para abrazar esa loquetera de la abstención en 2005, so pena de
aplicarles la misma dosis que le aplicaron al expresidente Herrera Cámpins.
La abstención de 2005, solo sirvió para darle más
poder a Chávez (dos leyes habilitantes), modificación a placer del
reglamento interior y de debates de la AN, nombramiento monocolor de
todas las instituciones del estado y endeudamiento público por más de 100.000
millones de $. Una pelusa, pues. Tremendo regalo le hicimos al chavismo que
gobernó como le dio la gana, sin contrapeso alguno.
Luego he sido un activista social y político independiente,
durante estos últimos 15 años, inclusive me dieron la honrosa responsabilidad
de ejercer la Secretaria Ejecutiva de la MUD Vargas. Hoy me animo a formar
parte de Alternativa 1, en alianza con el partido Unión y Progreso.
Compartiendo con muchos líderes comunitarios, a través del proyecto
comunicacional popular que fundó el exitoso comunicador y luchador social, Chuo
Torrealba: El Radar de los Barrios.
Mi evolución y experiencia, con modesta trayectoria
política, me ha permitido observar y ponderar las posturas y líneas de acción
política de muchos actores de la política Nacional, desde los autoexilados en
Miami, Bogotá y Madri, etc...hasta los oportunistas tipo William Ojeda,
Ricardo Sánchez, Herman Escarrá, etc, pasando por aquellos que han arriesgado
el pellejo , víctimas de la represión chavomadurista, otros ,los que regresaron
desencantados del chavismo, hacia la oposición democrática, tales como Ismael
García, José Albornoz, Liborio Guarulla y muchos otros, no siempre bien
vistos por las viudas del pasado bipartidista democrático.
De los nombrados arriba (los 4- F), Fernández, Felipe,
Fermín y Falcón, los he visto siempre coherentes y consecuentes: han planteado
una y otra vez, " debemos concentrarnos en la participación electoral,
solución pacífica al conflicto venezolano, diálogo y negociación para alcanzar
la transición democrática "en Venezuela. Recuerdo que en el diálogo de
Miraflores, allá por 2014, dijo Falcón " O dialogamos, o NOS matamos”.
De Eduardo (el mismo que rechazó el golpe del 4-F del 92), sigue sin creer en
acciones, salidas y atajos con militares, como el 30 de abril en La Carlota o
el Macutazo (pura chapucería aventurera). Claudio y Mujica, son dos
tercos socialdemócratas que tampoco creen en salidas distintas a la vía
pacífica, electoral, Democrática, negociada y constitucional.
Es decir, los referidos dirigentes, nunca nos han engañado,
NO han ofrecido nada parecido a la abstención autoflagelante, invasión de
fuerzas multilaterales extranjeras, TIAR, insurrección con escudos de
cartón, golpes de estado, rayos catónicos sobre Fuerte Tiuna y el palacio de
Miraflores, etcétera. Podemos estar de acuerdo o no, con estos protagonistas de
la política venezolana, lo que NO podemos negar es que son bien
coherentes, fieles a su pensamiento y acción, sin vacilación alguna, sin
dejarse chantajear por aplausos circunstanciales o por cinco minutos de
exposición mediática con censura previa, para que digan lo que quieran los amos
de Ravell y Cia.
Nos cuesta ser tolerantes con las opiniones y posturas
tácticas y estratégicas de estos líderes venezolanos que comparten angustia y
alegrías con nosotros, acá en Venezuela, pero cierto, es que son de los
que NO mandan hacer a otros, aquello que NO puedan ejecutar ellos mismos. Creo
que hay mucha carga de subjetividad interesada y emotiva, en los juicios que
sobre estos liderazgos se lanzan, de manera indiscriminada, paradójicamente,
los de mayor coherencia y consecuencia con sus propuestas ante el país.
Algún día, la verdad estará de moda en Venezuela y haremos juicios más
serenos y cercanos a la objetividad. Entonces resurgirá la expresión..."
en honor a la verdad”.
