La curadora de arte
alemana secuestrada en Bagdad sigue desaparecida. ¿Por qué Hella Mewis eligió
Irak como su nuevo hogar, a pesar de los peligros?
"¡Amo la comida y al pueblo iraquí", aseguraba la
curadora y mediadora cultural Hella Mewis en una entrevista con el periodista
iraquí Sary Hussam publicada en el portal YouTube. "Por supuesto que tengo
dificultades con las costumbres sociales del país, pero como extranjera puedo
disfrutar de mi libertad sin verme involucrada con ello".
Bagdad, el nuevo hogar de Mewis
Sin duda, Hella Mewis, que vivió en Irak durante años, sabía
de los peligros siempre presentes para los extranjeros. Muchos de ellos viven
cercados por gruesos muros y alambres de púas, protegidos y escoltados por
guardias de seguridad armados. Ese tipo de vida no era para Hella Mewis.
"No puedo vivir sin Bagdad", confesaba Mewis en enero de 2020 en el
vídeo con el periodista Hussam, que DW verificó como auténtico. "Si salgo
de Bagdad solo por una hora, ya siento nostalgia", contaba.
La directora de teatro nacida en Berlín oriental descubrió su
amor por Irak cuando llegó al país en 2013 para un proyecto del Instituto
Goethe. "Me bajé del avión, puse un pie en el suelo de Bagdad y supe:
estoy en casa", dijo Mewis en 2018 al medio alemán Frankfurter
Rundschau. "Mewis vive de manera diferente. Llegó a Bagdad con el
objetivo de darle a la ciudad de los coches bomba, los terroristas suicidas y
las milicias una mirada distinta", escribió la reportera Theresa Breuer en
su informe periodístico.
Trabajando con jóvenes artistas
Mewis fundó en Bagdad el colectivo de artistas Tarkib, que
traducido significa "composición" o "combinación".
"Con esto, quiso destacar lo que la gente dentro y fuera de Irak ya no
asocia con el país: arte, talento y belleza", según Breuer.
Este colectivo reúne a 15 jóvenes artistas y algunos
voluntarios. Y estaban construyendo el BAIT TARKIB, la "Casa de la
Instalación", un centro de arte contemporáneo, el primero en Bagdad. La
mayoría de los iraquíes rara vez entra en contacto con el arte moderno, declaró
Mewis al diario alemán. Hay "mucho que hacer para poner al día" al
país. De este modo, el grupo TARKIB empezó a organizar eventos musicales,
festivales, exposiciones de arte y de fotografía. Hay obras teatrales sobre el
destino de las mujeres y talleres. Mewis organizaba conciertos los sábados en
el centro de la ciudad, en bulevares en ruinas y bajo un calor intenso. También
organizaba el "Paseo de Bagdad", en el cual artistas convierten la
calle en un estudio y una galería.
Donde casi no hay teatros, cines o conciertos, tales acciones
satisfacen el hambre cultural de la juventud desacostumbrada de Bagdad.
"Se creó pequeños espacios abiertos", dice la experta en Irak de DW,
Nesrine Shibib, en vista de la tensa situación política y religiosa. Shibib
escribió un análisis sobre Irak para el portal de información sobre países de
la Sociedad Alemana para la Cooperación Internacional (GIZ): "Alguien que,
como Hella Mewis, trabaja por la libertad del arte, conoce los riesgos".
En los medios de comunicación iraquíes, según Shibib, no se habla de
"secuestro" o "rapto" de la alemana, sino de
"eliminación". En cualquier caso, Mewis es una "valiente
defensora de una sociedad iraquí abierta y libre".
Las especulaciones
El lunes, alrededor de las ocho de la noche, Hella Mewis
salió de su oficina en el céntrico distrito de Abu Nawas, cerca de Tigris.
Estaba subiendo a su bicicleta para ir a casa cuando dos vehículos se le
acercaron. Los testigos vieron cómo forzaban a Mewis y se la llevaban en uno de
los vehículos. Se dice que policías fueron testigos del secuestro sin
intervenir. Algo que alimenta las especulaciones de que partidarios del primer
ministro Mustafa al-Kadhimi, contra quien hay protestas desde hace un tiempo,
pueden estar involucrados en el secuestro. Shibib, la experta en Irak, también
considera posible que las milicias proiraníes de las brigadas de Hezbollah
estén detrás del secuestro: "Ambas partes tendrían razones para hacerlo y,
probablemente, Hella Mewis quedó atrapada entre esos frentes".
La alemana estaba indignada por el asesinato del historiador
y experto en terrorismo reconocido internacionalmente Hicham Al-Haschimi hace
dos semanas, según su amiga, la activista Sirka Sarsam de la organización no
gubernamental Burj Babel, en una conferencia de prensa en Bagdad.
"Hella, ¿no tienes miedo?"
El escritor iraquí Najem Wali, que vive en Alemania y conoce
bien a Mewis, también quedó conmocionado por el secuestro. En entrevista con DW
recordó: "Cuando caminamos por las calles de Bagdad, mucha gente se
levantaba y gritaba 'Hola, Madame'. Cuando le dije 'eres muy valiente, Hella,
¿no tienes miedo?' se rió de mí". Mewis, según Wali, es el símbolo de la
apertura cultural en Irak. "Su secuestro es un revés. Incluso si sale a
salvo, nada será lo mismo que antes", dice Wali.
Antes de convertirse en la "cara sonriente del
renacimiento cultural de Bagdad", Hella Mewis vivió en Berlín oriental
durante muchos años. Junto con su esposo, trabajó en el centro cultural
Kunsthof de Berlín, dirigiendo galerías y un café. Luego, la pareja se separó y
Mewis siguió su camino. Estudió administración de empresas en una escuela nocturna
y se convirtió en directora de proyectos en el teatro Theaterhaus Berlin
Mitte.
Este teatro es parte de la red de reconstrucción cultural de
Irak. Cuando Hella Mewis fue invitada a un festival de teatro en Bagdad, la
capital iraquí no la dejó ir. Ahora, un equipo de crisis del ministerio alemán
de Asuntos Exteriores está investigando su paradero.
(ct/few)
Tomado de Deutsche Welle / Alemania.
