Por Miguel
Antonio Parra Giménez.
Frente a la intervención de los partidos por parte del TSJ, específicamente en
el caso del partido socialcristiano COPEI, un número considerable de dirigentes
socialcristianos del país hemos procedido a constituir un movimiento de unidad
política y electoral denominado UNION PARA EL PROGRESO, el cual le permitiría
participar en las próximas elecciones parlamentarias, a un vasto sector
opositor que entiende que ante una ausencia de plan B frente a la abstención,
se hace urgente rescatar la vía electoral para lograr el cambio de gobierno que
los venezolanos tanto anhelamos.
Las posiciones frente a la salida del régimen se tornan, bien por la
vía de las balas o bien, por la vía de los votos. Frente a la primera, esta no
se ve posible y tampoco es deseable por las consecuencias que ello trae. Frente
a la segunda, asumimos el compromiso que ello nos impone, sabemos que hay
escollos, pero serán día a día superados, lo terrible es quedarse en casa.
Esta iniciativa de promover una nueva organización política surge teniendo
en cuenta en primer lugar que con dichas intervenciones por parte del TSJ, los
partidos tradicionales que conformaron el llamado G4 no retornaran a las manos
de sus líderes naturales mientras el régimen exista, y segundo, que convencidos
de que “solo el pueblo, salva al pueblo”, el cambio de gobierno por la vía
electoral, solo se logra con la participación del soberano.
El gobierno ha venido enchiquerando el proceso electoral como
método para promover la abstención. Su estrategia se basa en un ecosistema como
escenario, que en estos momentos está en el imaginario del electorado. Dicho
ecosistema consiste en la sola participación en el proceso electoral de los
candidatos del régimen y sus aliados, es decir, los que PSUV junto a los de su
entente con la Mesita y los partidos TSJ. De ser así la participación
electoral, se hace cuesta arriba que la gente salga a votar por ellos,
generándose la abstención. Distinto es que, frente a ese ecosistema electoral,
se presente una alternativa, una propuesta distinta que permita a la oposición
venezolana tener candidatos y tarjeta a la cual otorgar su confianza en la
búsqueda de un nuevo rumbo, de una opción que les permita más temprano que
tarde salir del atolladero en el que vivimos.
Sera menester de este movimiento, el presentar oportunamente un
programa de acción, una propuesta de cambio, que vaya de la mano con el
compromiso que aspira lograr el pueblo venezolano, basado en sus necesidades y
expectativas. Por ello Unión y Progreso obedece a la construcción de un movimiento
integrador que logre generar una plantilla electoral alternativa en la política
venezolana.
Es UNIDAD PARA EL PROGRESO, un movimiento humanista, comprometido
con los débiles, con la justicia, con la democracia y sus valores intrínsecos.
Sustenta su acción política en el respeto de la dignidad de la persona humana,
la defensa y promoción de sus derechos como son: la vida, el trabajo, la
igualdad, la propiedad, la educación, el alimento, la salud y su libertad. En
lo económico, consideramos fundamental el desarrollo sustentable que revierta
la pobreza extrema para que millones de compatriotas puedan acceder a
oportunidades que le permitan vivir con dignidad.
En la Unión y el Progreso, está el futuro de Venezuela, por lo cual
hemos salido a su encuentro. Juntos vamos a construirlo.
Tomado de Noti- Tarde / Valencia.
