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Científicos de Turquía y Estados
Unidos encontraron la primera evidencia documentada de muerte confirmada por
impacto de meteorito.
La primera persona fallecida por un
meteorito vivió en una aldea iraquí en el siglo XIX, escriben los autores de un
artículo publicado en la revista Meteoritics & Planetary Science.
Se sabe que la caída de un meteorito
hirió a un residente de Alabama el 30 de noviembre de 1954 y que varios
residentes de los Urales resultaron heridos por la onda expansiva del famoso
meteorito de Cheliábinsk, en Rusia.
Sin embargo, el primer caso confiable
de muerte humana por un meteorito fue un incidente que tuvo lugar en 1888.
Científicos de la Universidad del Egeo (Esmirna) y sus colegas del Centro de
Investigación Ames de la NASA y el Instituto SETI lograron encontrar su descripción en tres fuentes
históricas distintas.
Encontraron la información en
el archivo presidencial estatal de Turquía entre 5 millones de
documentos escritos en otomano que se han digitalizado en los últimos años.
El primer documento, una carta
redactada por las autoridades de la ciudad de Sulemania, actualmente al este de
Irak, indica la fecha del incidente: el 22 de agosto de 1888 a
las 20:30. Habla de una explosión en la atmósfera y la consiguiente caída de
varios meteoritos en la tierra.
Se informa que el rastro de humo del
meteorito avanzó hacia la aldea de Dilaver, cuyo nombre no figura en los mapas
modernos de Irak probablemente porque cambiara de nombre a lo largo de las
décadas, según los científicos.
Un fenómeno similar también fue observado
en la aldea de Jurmal, actualmente Gulambar. Después de una explosión en esta
área durante unos diez minutos, cayeron meteoritos "como lluvia".
Como resultado, una persona murió y
otra quedó paralítica, indica la carta.
Los habitantes de la aldea de Dilaver
al mismo tiempo "agradecieron a Alá" el hecho de que ninguno de sus
habitantes muriese. Sin embargo, toda la cosecha de los campos circundantes fue
destruida, dice la carta. Al mismo tiempo, una de las muestras de meteoritos
fue enviada por un gobernante local al palacio del sultán otomano.
La segunda carta también describe el
evento y se refiere al envío de un meteorito al sultán Abdul Hamid II.
La tercera carta repite
aproximadamente la descripción del evento y destaca que el 18 de octubre de
1888 un gobernante local envió una carta "con un fragmento de la
piedra" a Mehmed Kamil Pasha, un estadista del Imperio otomano que había
servido cuatro veces como gran visir.
Los científicos pudieron establecer
la dirección aproximada del cuerpo espacial y describir su vuelo. "El
meteorito voló desde Gulambar (desde el sureste), fue hacia el pueblo de
Chisana y chocó contra una colina en forma de pirámide en Sulemania",
escriben los científicos.
Según los autores, el hecho de que el
mensaje sobre el meteorito no apareciera en los medios sino en la
correspondencia gubernamental en la que se menciona al gran visir no da motivos
para dudar de la autenticidad de este evento.
"Este es el primer mensaje en la
historia que utiliza tres documentos escritos que describen el impacto de un
meteorito que mató a una persona", concluyen los investigadores.
Los autores del descubrimiento ha
decidido ahora continuar trabajando en los archivos para encontrar más
evidencia de este evento.
