La muerte de un contratista
estadounidense y el asalto a la embajada de EEUU en Bagdad en apenas ocho días
han sido los detonantes clave para la muerte del general Soleimani.
A. ALAMILLOS – El Confidencial.
La muerte del general Qasem Soleimani, considerado como
"el segundo hombre más poderoso de Irán" - solo por detrás del
mismísimo ayatolá Ali Jamenei-, promete encender aún más la tensión entre EEUU
e Irán. Porque su muerte, en un "bombardeo selectivo" estadounidense,
no es como la ejecución de otros "enemigos de EEUU" como Bin Laden o Al Bagdadi. Soleimani ha sido la "mano
ejecutiva" de la expansiva política de influencia iraní en Oriente
Medio, una figura pública muy reconocida en Irán y cercana a a
Jamenei.
Para muchos parecía invencible,
omnipotente y omnipresente, "la mano negra" detrás de muchos conflictos
en la región. El general Soleimani era el oficial iraní que ha estado
remodelando Oriente Medio para que encaje en los intereses de la República
Islámica. Al frente de las brigadas de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria, el general
Soleimani ha dirigido la guerra de Assad en Siria y el avance de
las milicias chiíes contra el autoproclamado Estado Islámico en Irak,
donde finalmente encontró la muerte en un bombardeo selectivo de EEUU. La
muerte de un contratista estadounidense el 27 de diciembre y el asalto a
la embajada de EEUU en Bagdad en apenas ocho días
han sido los detonantes clave para la "eliminación
selectiva" del misterioso general.
El ataque fue perpetrado con un dron
estadounidense contra dos coches cerca del aeropuerto de Bagdad.
Soleimani volvía, presuntamente, de Beirut, donde Irán cuenta con un poderoso
aliado en la milicia chií Hezbolá. La muerte fue anunciada por las milicias
chiíes en Irak Multitud Popular, que también ha perdido a su vicepresidente Abu
Mahdi al Mohandes en el mismo ataque, y más tarde confirmada por el propio
EEUU. Según el Pentágono, ha sido el propio presidente estadounidense
Donald Trump el que ha ordenado el ataque.
Irán ha respondido prometiendo "una dura venganza" contra
"los criminales que tienen las manos manchadas con su sangre"..
Soleimani era considerado fuerza
terrorista no solo por EEUU, sino también por la UE, que el 8 de enero de 2019
lo declaró "persona que ha intervenido en actos terroristas". La
tensión entre el oscuro general y los estadounidenses viene de lejos. Sin
embargo, este ataque es solo el último capítulo de una peligrosa
escalada de tensión entre EEUU e Irán, la peor de los últimos años.
Asalto a la embajada en Bagdad
El 31 de diciembre cientos
de manifestantes iraquíes y milicianos de la fuerza chií Kataeb Hezbollah, afín
a Irán, asaltaron el complejo de la embajada estadounidense en Bagdad (capital
iraquí). Los manifestantes lograron incluso superar el perímetro exterior, ante
la impasibilidad de los guardias iraquíes en la fuertemente militarizada
"zona verde" de la ciudad, accediendo hasta casi el umbral del
edificio interior del complejo. Rompieron las cámaras e incendiaron parte del
muro, así como garitas de vigilancia.
El personal estadounidense, así como
militares destacados en la representación diplomática, quedaron algo más
de 12 horas encerrados en el edificio. La tensión era palpable
y en los vídeos publicados por los propios milicianos en redes sociales se
podía ver cómo los asaltantes golpeaban los cristales de la oficina, con el
personal estadounidense atrapado dentro. Ante los temores de que se repitiera
una crisis como la de la embajada en Teherán (en 1979) o la catástrofe
de Bengazi (2012), los propios mandos de la milicia pro iraní que había
comenzado el ataque intentaron llamar a la calma.
Según el Pentágono, "Soleimani
aprobó los ataques a la Embajada de Estados Unidos".
Bombardeo contra Kataeb Hezbolá
Los de Kataeb Hezbolá intentaron
asaltar la embajada estadounidense en respuesta a la muerte de al menos 25
milicianos de la milicia, entre ellos algunos de sus líderes, en un bombardeo
estadounidense en el oeste del país y cerca de la frontera con Siria. El ataque
se produjo el 29 de diciembre contra las sedes de las brigadas 45 y 46 en la
provincia de Al Anbar, fronteriza con Siria. La milicia ha desempeñado un papel
destacado en la lucha contra el grupo terrorista Estado Islámico y ha sido un
apoyo fundamental para las tropas regulares iraquíes.
El Pentágono justificó el bombardeo
como "ataques defensivos" en Irak y Siria contra
esta milicia, a la que responsabiliza de los últimos ataques con cohetes y
proyectiles contra bases militares o instalaciones con presencia estadounidense en
suelo iraquí.
Muerte de un contratista de EEUU en
Kirkuk
Aquí comienza todo. El 27 de
diciembre, más de 30 misiles (presuntamente lanzados por milicias chiíes
iraquíes apoyadas por Irán) fueron lanzados contra la base militar K1 en Kirkuk
(norte de Irak). Entre las víctimas estaba un contratista
estadounidense, la primera víctima mortal de EEUU en este tipo de ataques.
El bombardeo dejó además cuatro estadounidenses más heridos. Washington culpó a
Kataeb Hezbollah por el ataque. La milicia negó su responsabilidad.
Tensión en países 'proxy'
Tras la "ejecución selectiva"
de Soleimani, es más que probable un aumento de los ataques iraníes en
represalia contra intereses estadounidenses, así como la inestabilidad en países
'proxy' como Irak, Siria, Líbano o Yemen. Aliados chiíes de Irán, como el
líder de Hezbolá en el Líbano, Hasán Nasrallah, ha declarado que "vengar
la muerte" de Soleimani es "la responsabilidad de luchadores por la
libertad en el mundo", en referencia a las milicias chiíes. En Irak, el
clérigo chií iraquí Muqtada al Sadr llamó este viernes a sus combatientes a que
estén preparados para "proteger Irak".
Rusia ha condenado el asesinato
Soleimani y
pronosticó un aumento de la tensión en Oriente Medio. "El asesinato de
Soleimani (...) lo vemos como un paso aventurero que conducirá a un aumento de
la tensión en toda la región". Por su parte, Israel ha comenzado hoy a
tomar medidas para protegerse de una posible represalia en su contra.
Según informan medios
estadounidenses, consulados, embajadas y bases de EEUU en la zona han
aumentado la seguridad tras la confirmación de la muerte de Soleimani. La embajada en Irak ha urgido a los ciudadanos
estadounidenses que se encuentren en el país a que lo abandonen
"inmediatamente", preferiblemente vía aérea y, en caso de que no sea
posible, que crucen a los países fronterizos
