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El acuerdo de investidura de Pedro Sánchez con la Esquerra Republicana de
Catalunya (ERC) creó un cisma dentro de las filas de los independentistas
catalanes.
Un acuerdo a espaldas del Govern. Así ha calificado el presidente de la
Generalitat, Quim Torra, al pacto entre Esquerra Republicana y el Partido
Socialista Obrero Español (PSOE).
Torra convocó en el Palau de la Generalitat a su vicepresidente y aliado
crucial, Pere Aragonés, y le trasladó su negativa al acuerdo, señalando que el
Govern no asume los compromisos de su aliado de coalición.
El vicepresidente Aragonés, por su parte, ha invitado a Torra a defender
juntos el derecho de autodeterminación, señalando que un Gobierno español
favorable a la negociación, podría ser la única salida segura para el
independentismo. El entorno de Torra, sin embargo, acusa a la ERC de actuar a
favor del Gobierno central español y en detrimento de la propia Generalitat, a
la que debería servir.
La abstención de los republicanos catalanes, como la quinta fuerza
política de España, es vital para desbloquear la investidura del presidente del
Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y dar a España un Gobierno en plenas
funciones, después de cuatro años.
Los acuerdos de Sánchez tanto con ERC como son su socio de Gobierno,
Unidas Podemos, prevén un diálogo constructivo con Cataluña como herramienta
para poner fin a la grave crisis institucional de esta región autónoma.
