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RÍO DE
JANEIRO (Sputnik) — El expresidente brasileño, Michel Temer, admitió que el
proceso de 'impeachment' contra la expresidenta Dilma Rousseff se inició por
una venganza personal del entonces presidente de la Cámara de Diputados,
Eduardo Cunha, y no porque la exmandataria hubiera cometido ningún delito
durante su mandado, como exige la ley.
Según explicó
Temer en una entrevista con la cadena Globonews, el Partido de los Trabajadores
(PT) de Rousseff se equivocó cuando votó contra Cunha en una votación en
el Consejo de Ética de la Cámara de Diputados que buscaba apartarle por haber
mentido al decir que no tenía cuentas bancarias en el exterior: "Una
equivocación del PT, yo pienso que si el PT hubiese votado con él (Cunha) en
esa comisión, él hubiese estado con buena voluntad para evitar el
'impeachment'".
Al ser
preguntado sobre si Cunha usó la apertura del proceso de 'impeachment' como una
maniobra para prolongar su vida política, Temer responde: "Claro".
Cunha dio
inicio al proceso de destitución política después de que el PT votara a favor
de que se le apartara del cargo; hasta entonces se acumulaban varias peticiones
de 'impeachment' pero Cunha, el único con potestad para hacerlas viables, nunca
las llevó a votación en el plenario.
Según la ley
brasileña, un proceso de 'impeachment' contra un presidente solo puede abrirse
cuando se detecta un delito cometido durante el ejercicio de ese mandato.
La
expresidenta Rousseff fue
oficialmente apartada por
supuestamente haber practicado "pedaladas fiscales",
una especie de maquillaje fiscal usando bancos públicos para esconder el
déficit de las cuentas públicas.
Esta no es la
primera vez en que Temer admite que el proceso de 'impeachment' de
Rousseff no fue estrictamente legalista.
En una
reciente entrevista con el programa Roda Viva, se refirió en dos ocasiones a
ese proceso como "golpe", el término que usa el PT y la izquierda
brasileña para definir la salida de Rousseff del Gobierno.
Temer aseguró
que si el expresidente Luiz Inácio
Lula da Silva (2003-2011) hubiese entrado
como ministro en el Gobierno de Rousseff probablemente el "golpe hubiera
fracasado", en referencia a la habilidad política de Lula para tejer
alianzas entre los parlamentarios.
Temer, que
pertenece al partido de centro-derecha Movimiento Democrático de Brasil (MDB)
era el vicepresidente de Rousseff desde 2011, pero la relación entre ambos
empezó a tensarse a partir de la segunda victoria de la expresidenta, en 2014.
Cuando llegó
a la presidencia en 2016 implantó políticas opuestas a las del programa del PT,
dando un fuerte giro neoliberal al Gobierno.
