MONTEVIDEO
(Sputnik) — América Latina se ha vuelto más violenta a causa de una mayor
tensión entre la izquierda y la derecha y a que sus líderes políticos impulsan
acciones revanchistas cuando llegan al poder, dijeron a Sputnik tres expertos.
"La
región ha actuado de forma más agresiva en las últimas semanas, porque existe
una mayor polarización, una tensión entre la izquierda y la derecha, que
desemboca en una especie de lucha ideológica hacia los extremos y erosiona a la
democracia", dijo a Sputnik el director ejecutivo de la Asociación
Boliviana de Ciencias Políticas, José María Paz.
En Chile, Bolivia y Ecuador se
han presentado masivas protestas contra los gobiernos e incluso en algunos de
esos países las fuerzas policiales y militares han salido a las calles para
frenar las manifestaciones,
lo que ha generado decenas de muertos y
cientos de heridos.
También
decenas de personas fueron detenidas, entre ellas dirigentes opositores
señalados por las autoridades de instigar actos contra el estado de derecho.
El doctor en
ciencias políticas chileno y profesor del Instituto de Ciencias Sociales de la
Universidad Diego Portales, Patricio Navia, advirtió en diálogo con Sputnik que
esta situación de mayor polarización puede llevar a que las elecciones no
definan quiénes son los gobernantes de un país.
El analista
precisó que la polarización no es mala en democracia; pero su exceso termina
produciendo daños cuando el perdedor de la elección no quiere esperar a que se
termine el Gobierno.
"Una
mayor polarización entre la izquierda y la derecha y el revanchismo político
pueden estar erosionando la democracia en la región; la polarización, la
violencia y la geopolítica conspiran contra el poder del pueblo", advirtió
Paz.
Por su parte,
el politólogo Oscar Montero, indígena del pueblo kankuamo y asesor de la
Organización Nacional Indígena de Colombia, dijo a Sputnik que esta situación
obliga a la ciudadanía a plantear salidas "dialogadas y plurales".
Economía y
sociedad
Por otro
lado, Navia dijo que en América Latina existe mayor polarización debido a que
las economías de los países están entrando en recesión.
"Lo que
sí produce discrepancias profundas es el modelo económico. El fin del ciclo de
los "commodities" (productos básicos) ha puesto en tela de juicio la
validez del modelo de libre mercado", explicó.
Además, como
Estados Unidos se ha puesto más proteccionista, los que se oponen al libre
mercado tienen más fuerza en sus argumentos, agregó.
"Ahora
bien, hasta ahora nadie ha propuesto una alternativa viable al libre mercado,
pero el descontento con la situación económica lleva a muchos a estar abiertos
a considerar alternativas que prometan más crecimiento y menos
desigualdad", expresó.
Por su parte,
Montero aseveró que el cambio que se observa en la región se debe a que los
movimientos sociales están logrando impulsar una política que reivindica a los
pueblos.
"Los
pueblos están pidiendo que los gobiernos apuesten a reducir la desigualdad
social y el hambre, hoy protestan contra las políticas de muerte, que
lo que buscan es seguir fortaleciendo las dinámicas neoliberales del Fondo
Monetario Internacional", agregó.
Nuevos
recursos de persecución
Paz, Navia y
Montero coincidieron en que actualmente se utilizan nuevos modelos de
revanchismo político, sobre todo referidos a los medios de comunicación y a la
justicia.
"En
estos momentos las principales formas de represión responden a una estrategia
mediática que lo que busca es deslegitimar y seguir logrando colocar diferentes
polos opuestos en sus extremos", afirmó Navia.
Expresó que
generalmente se utiliza la caricaturización de posturas y la generalización
respecto a las posiciones de ciertos integrantes de determinados grupos para
hacerlas extensivas a todos sus miembros; el objetivo es encasillar a las
personas.
Por su parte,
Paz sostuvo que el "lawfare" o judicialización de la política es otra
herramienta que se utiliza con fines revanchistas.
El lawfare es
el "uso indebido" de la justicia para fines de destrucción de imagen
pública e inhabilitación de un adversario político, según el Centro Estratégico
Latinoamericano de Geopolítica.
"A mí me
preocupa que algunos intenten prohibir la presencia de candidatos a través de
procesos judiciales, ya sea de izquierda o derecha, porque eso restringe la
capacidad de la gente para elegir a sus líderes", señaló Navia.
Por su parte,
Montero afirmó que también se utiliza la religión para "poder justificar
en nombre de Dios las masacres y el asesinato".
En Chile fallecieron
cerca de 30 personas en las protestas que comenzaron en octubre, al menos cinco
de ellas a manos de las Fuerzas Armadas y la policía.
El Instituto
Nacional de Derechos Humanos presentó 346 acciones judiciales contra las
fuerzas policiales, acusando torturas, tratos crueles, homicidios, homicidios
frustrados y abusos sexuales.
Mientras
tanto, en Ecuador fallecieron 11 personas, hubo 1.192 aprehensiones y 1.340
heridos durante las protestas de inicios de octubre.
Y en las
manifestaciones que comenzaron contra un presunto fraude en Bolivia y
continuaron contra el golpe de Estado al expresidente Evo Morales
murieron 32 personas.
