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Tomado de Sputnik
La guerra comercial entre EEUU y China se extiende al campo
monetario. Pekín ha dejado caer su moneda, el yuan, al nivel más bajo en más de
una década y ha pedido a las empresas estatales suspender las importaciones de
productos agrícolas estadounidenses.
Tras el anuncio de Donald Trump sobre los nuevos aranceles a
los productos chinos, el gigante asiático devaluó su moneda hasta el punto de
romper la barrera psicológica de los 7 yuanes por dólar
estadounidense. Si bien el 4 de agosto la tasa de cambio estaba a 6,94 yuanes,
ya para el 5 de agosto se cotizaba a 7,04 yuanes por dólar.
El presidente estadounidense ya ha criticado a Pekín por
manejar su moneda de "manera injusta" y por no cumplir con las
promesas de comprar más productos agrícolas estadounidenses.
Las acciones y las divisas de otros mercados emergentes se hundieron ante
la preocupación de que un conflicto prolongado entre las superpotencias afecte
el crecimiento económico mundial.
Por el contrario, los activos de refugio, como el yen
japonés, los bonos del Tesoro de Estados Unidos y el oro,
incrementaron su valor.
"Es uno de los peores escenarios. Primero caen
los mercados, luego Trump se despierta y todo esto se pone peor", dijo Michael Every, jefe de investigación de los mercados financieros
asiáticos del Rabobank, ubicado en Hong Kong.
Anteriormente, el Ministerio de Exteriores de China ya había informado que Pekín tomaría contramedidas si
Washington imponía aranceles adicionales sobre sus productos por un valor de
300.000 millones de dólares a partir del 1 de septiembre.
A su vez, Trump anunció el 1 de agosto que a partir del 1 de
septiembre EEUU pasaría a "aplicar una pequeña tarifa adicional del 10% a
los restantes 300.000 millones de dólares en bienes" que importa desde
China, al tiempo que continúan las negociaciones comerciales entre ambos
países.
