ETD/ En la
ciudad capital del estado Carabobo ayer todo era confusión. En los hogares
valencianos no había luz, ni agua, ni teléfonos y mucho menos servicio de
Internet, pero, además, en buena parte de ellos tampoco hay gas; de manera que
alimentarse era toda una odisea. Entre Todos Digital recorrió la ciudad ayer y
lo que vimos fue verdaderamente preocupante.
En la parroquia Miguel Peña había decenas de
protestas, casi todas con fogatas, gente indignada por la situación. Estaban
niños, jóvenes, adultos, adultos mayores que airadamente reclamaban a Maduro
por sus padecimientos. Los insultos contra el ministro Motta Domínguez eran de
grueso calibre.
Hacia la
avenida Bolívar-norte hubo también protestas. Frente al C.C Camoruco se
concentraron alrededor de medio centenar de vecinos y, cerca de allí, no lejos
de la sede del SENIAT, interrumpieron la vía con cauchos en llamas. En la
urbanización Trigal Norte de Valencia los parroquianos tomaron la esquina de “Patio
Trigal” con consignas y fogatas.
En
Naguanagua, bastión opositor de siempre, las protestas eran concurridas.
La presencia policial,
de la GNB y de “colectivos” (paramilitares) en toda la Gran Valencia era notable,
especialmente en la zona sur. “Ojalá se movilizaran así para enfrentar a los
ladrones y criminales”, nos dijo un joven cerca del mercado Periférico.
Todo esto lo
vimos, Valencia era un caos ayer, pero esta verdad no estuvo reflejada con toda
su fuerza en casi ningún medio de comunicación. El control del gobierno de
Maduro sobre los medios sigue siendo abrumador.
